Soy tan sólo un reflejo
en un espejo
mentiroso
que dice lo que no debe
y calla silencios eternos
que se clavan
como clavos
en tus brazos en cruz.
Catorce ojalás
catorce versos
catorce verdades
catorce sueños.
Soy tan sólo un esquivo
mandoble
la defensa de un débil
corazón estrujado;
el índice acusador,
el pulgar condenatorio,
la mirada que no soportas.
Soy tan solo lo que fui
un niñato malcriado
un adolescente proteston
la opinión defendida a cal y canto.
Soy el madrugador que se acuesta
de último,
que escribe el primero
una nota de disculpa
que pegar en la puerta
de la nevera.
Soy la tinta fresca que mancha
sin saber
por qué
ruin rebeldía
inútil resignación.
Soy mejor de lo que puedes suponer
peor de lo que te mereces.