No hay vacantes ni quedan habitaciones libres,
no hay rutas que no puedan cambiar en el último momento,
pistas falsas, mensajes ininteligibles,
sueños rotos contra el suelo, lluvia terca y redundante,
no cuento las veces que corrí peligro,
tampoco cuento cuentos que terminan bien.
No medito en voz alta, no te asustes de las sombras,
no improvises más de lo necesario,
no hagas preguntas tontas
y no niegues 2 veces lo que no negarás por tercera vez.