Porque estar a tu lado una eternidad suena a quimera
a ilusión que no se va a cumplir,
porque nombrar tu nombre debería estar prohibido
a otros labios que no fueran los míos.
Porque no sé que palabras son más adecuadas
para que tus ojos me miren
con esa sonrisa entre divertida y amarga.
Porque sigues moviendo la ternura
que llevo dentro
escondida entre subjetividades y odios.