Os juro que la mataría sino fuera porque a veces la deseo tanto que me la comería a besos o a mordiscos. O tal vez debería matar al tipo que está con ella. O a su amiga la que los presentó... a este paso acabaré siendo un asesino en serie.
Dicen que el más dificil es el primero. Pero por alguien habrá que empezar. En cuanto me desesperece esta agonía de encima, esta vagancia de las manos, impartiré la única justa justicia. La mía. Y ella será mía o de nadie más