Con el mundo por montera y el escudo en la espalda, con un euro para un café en el bolsillo, con la mirada reacia de soslayo y la media sonrisa que permite escupir en la faz necesaria.
Con el paso firme, la decisión arbitraria, el cinismo a flor de piel y un tanto de sentido del humor, amor, hedor.
Así se plantó ante la vida y la vida lo arrolló como un tren de mercancías.
Algunos somos asi y no cambiaremos aunque nos atropellen mil veces.....
Escrito por cedrik a las Junio 30, 2005 12:25 PM