
Llovía, llovía, llovía, no fue ayer ni antesdeayer, pero eso ahora mismo carece de importancia.
Ya encontré tres poemas de lluvia sobre el mar.
Sólo uno es reflejo de otro de Gil de Biedma, el de Benedetti no parece tener que ver...
pero si.
Me gustan los espejos, incluso los retrovisores, tal vez todos los espejos sean retrovisores en un momento dado.
Escrito por J. Trallero a las Julio 7, 2005 10:07 AMME LO PONES QUE NI A DREDE.ASI QUE HAY VA, para todos aquellos que disfrutan de la condución, que no es mi caso.
LA HISTORIA DEL CONGUITO.
TENGO QUE DEJAR DE BEBER..... me dije una madrugada de borrachera habitual regresando a casa. Que quería sentir el sol en mi cara sin necesitad de girar la cabeza y buscar desesperadamente unas gafas de sol en el bolso.
Después de mucho pensarlo me decidí y me busque un deporte al aire libre, que tuviera que levantarme pronto cada sábado y así no salir viernes si viernes también, total que me apunte a clases de equitación (siempre me gustaron los caballos). Y hay estaba yo como cada sábado, 2 horitas de viaje hasta el escorial para montar durante 1 hora y otras 2 horas de regreso. Empecé a acostarme pronto los viernes y no veáis el dinero que me ahorre de cada wiskise que no me tome.
Pero claro entre pagar los dos trenes de ida mas los dos trenes de regreso mas el bono de 10 clases para montar solo una hora se me iba lo que ahorraba en copas. Así que como no, y con uno de mis impulsos lunares me decidí y me compre un Caballo Tordo que me miraba con ojitos de llévame llévame como los niños del orfanato, y allí estaba yo incapaz de resistirme a esas dos canicas negras y brillantes que me miraban. Total que me lleve el Caballo ( de nombre Torero por su pasado rejoneador un poco capullo pero encantador), le busque una cuadra en la sierra para poder disfrutar del campo y el aire libre, le compre una silla, un sudadero, un bocado y demás complemento, que esto es peor que una barbye, tiene de todo (solo me falta el Ken). Pero no nos desviemos de la historia.
Ahora podía pasarme todo el día con mi caballo, que esta un poco asilvestrado como la dueña, paseando por el campo día , tarde y noches de luna llena. Ya no bebía “tanto” y me pasaba el día tomando el sol.
Decidí sacarme el carnet de conducir porque entre alquiler de cuadra, comida, transporte publico (que esta carísimo) y demás, ya no llegaba a fin de mes. Me saque la cartulina rosa y como no, para amortizar el dinero invertido en aquel papel, decidí comprarme un coche para poder visitar mas a menudo a la bola de pelo. Me fui al concesionario mas cercano y allí estaba, tan negro tan brillante y me dije caballo blanco coche negro, aunque el caballo sea español y el coche japonés. Se me olvido mirar la etiqueta y cuando quise darme cuenta tenia una deuda con el banco que ni Mario Conde.
CONCLUSIÓN: “Me emborrache” para poder olvidarme me tantas facturas y ahora estoy con el mismo grado de alcoholemia que cuando empecé, con algunas posesiones mas y unos kilos de menos en el banco y en mi cuerpo. Tengo que dejar de beber.....
Torero es feliz con su casita de la sierra y sus kilos y kilos de zanahorias al día.
El Conguito (llamado a si no por su color sino porque como en esas famosas golosinas, lo mas salao va en el interior) se porta bien y no gasta mucho, aunque aun no puedo sacarlo de noche (algún día encontrare las putas luces).
Mi Camarero vuelve a sonreír porque gracias a mi puede pagarse el chalete de la Moraleja.
Yo..... he vuelto a recuperar a mi antiguo amigo Ballantines y tengo un bronceado albañil que mas quisieran algunas....
Escrito por mirna a las Julio 7, 2005 11:05 AMDeberias abrirte un blog con tus aventuras.
Aunque ya sabes que cuando quieras puedes contarlas/comentarlas por aqui.
Ansioso espero el capitulo siguiente.
Escrito por J. Trallero a las Julio 7, 2005 01:34 PMjajaja, gracias pero no creo que nadie lo leyera seria un poco rayante..
en breve hare uso de tu amable invitación y te contare el proximo capitulo.
Escrito por mirna a las Julio 7, 2005 01:48 PM