Paseando, paso a paso, jugando de nuevo
a inventar vidas completas
a la primera ojeada.
Las cadenas óxido y resignación
que atan las sillas y mesas
de un impresentable terraza
esta época del año.
La dubitativa intención de lluvia
de un Abril que esperará una semana más
para romper a llorar.
La abnegación que garantiza un martirio
por falta de egoísmo dosificado.
Paseando bajo un sol que se guiña
entre nubes
¿con pretensiones de seductor?
caminando el aburrimiento,
desdiciendo la monotonía…
apretando tu cuerpo junto al mío.