Es uno de esos viernes lentos y lluviosos
de horas que se eternizan
hasta las 11 de la noche.
Minuto tras minuto tras minuto
maquinaria de caracol.
Minuto tras minuto tras minuto
sin horas completas en el reloj.
Es uno de esos viernes pesados y agobiantes
de tiempos lentos y extensos,
de segundera monotonía,
de pensamientos recurrentes como losas.
Minuto sucesivos segundos tras segundos
agobiante caer de arena,
rastro inmovil de inutil reloj de sol,
nubes lluviosas que adolecen
más este viernes
del que sólo han transcurrido
despierto
dos horas
en lento, eterno
tic tac
tic tac
tic ... tac
Escrito por J. Trallero a las Septiembre 9, 2005 11:47 AM