Fabricar esperanzas perdidas,
anotar fijaciones,
deducir entre líneas de labios,
rematar la sed a tragos,
cantar baladas por lo bajo,
arruinar espartanas costumbres,
peregrinar por tu vientre hasta tus muslos,
acompañar de vino las comidas,
echar la siesta tras los postres,
rezar pidiendo un imposible,
abochornar con vergüenza los equívocos,
solucionar de un plumazo los problemas.
Tengo la semana llena de siestas imposibles y sueños interrumpidos. Menos mal que aun puedo acompañarlo todo con vino y con María, que hace que no pierda nunca los papeles.
Escrito por a las Septiembre 13, 2005 11:11 AMMuy chulo, me ha gustao. Un saludo
Escrito por HenryKiller a las Septiembre 13, 2005 11:31 AMVino, maría y chulería... una mezcla explosiva
Escrito por J.Trallero a las Septiembre 14, 2005 09:37 PM