La ausencia de motivos tentadora
algunos días
entre soleados y lluviosos.
Barrunto, camino y me revuelco
sobre la idea anhelada
que no da opciones.
El ruido del tren es la música perfecta
para cualquier carta de amor.
Odio las despedidas largas,
incluso a pie de anden.
La acumulación de utopías
por exceso de cervezas
con su claridad de idas.
Y una rosa negra
con espinas de metal