Octubre 18, 2005

Coruña Blues

Nada tan triste
como la ciudad dormida
bajo una manta de lluvia
constante y gris ceniza.

Nada tan sonriente
como la ciudad desperezándose
un amanecer luminoso
limpio, repleto de promesas.

Perdida en su rincón
inolvidable
rodeada por el océano
ocasionalmente
azul reflejo de cielo.
Solitaria, tranquila,
abandonada
a orillas de ese mar
tan gris como su cielo.

Volverás de nuevo
a la ciudad que se hizo tuya
que no te dio opción
de escapar
que te atrapó
lazo peninsular
océano, viento, faro,
calles tan repentinamente
tuyas.

Caminar las tres esquinas
borde orilla
observando el genio
rompedor de rocas
o tranquilo estanque.

Nada tan sonriente,
nada tan triste,
ciudad.

Escrito por J. Trallero a las Octubre 18, 2005 02:13 PM
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