De abandonos y excusas
podría hacer una colección
de propios y ajenos.
De felicidades fugaces
que traen una posdata de melancolía,
de olvidos sin memoria reticente
que cae en las mismas trampas,
inoportunamente previsible
por falta de tiempo.
Aunque también hay cariños sinceros
y buenas intenciones
ni tan difíciles de hallar.