Levantarse tarde juntando desayuno y cena,
amagar una pose de duro de diez segundos,
cambiar de mano el reloj,
observar las subidas/bajadas de marea,
recordar cuestiones espinosas,
escribir en papel cebolla sin llorar,
devolver la ropa interior regalada,
malcriar los sentimientos a detalles,
apagar el sol con una nube incómoda,
zanjar paso a paso las cuestiones pendientes,
disolver en un vino la medicación,
optar por ver como vienen dadas…