Estos malditos pensamientos que me rondan sin descanso, que me buscan si no duermo.
Estos malditos últimos momentos que piden una prórroga o un tiempo muerto que les otorgue cinco minutos más que saben a menos.
Este maldito reloj que no perdona ni uno solo de sus minutos que ni tiempo me da para que sea mío.
Este maldito café sin azúcar suficiente y sin ti en el aniversario de una charla que no ayuda a sumar la docena.
Esta maldita versión de aquella canción que aunque no esta mal ni sombra le hace a la rota voz de la Guillot.
Estas malditas tardes que te hielan el corazón y las pelotas con su mentiroso sol a medio gas.
Estas malditas maldiciones que no valen ni casi para desahogarse de la mala leche acumulada durante las últimas semanas.
Estas malditas mañanas vacías, repletas de café y noticias en un par de periodicos que nunca saben a nuevo.
Esta maldita e intensa luna que impide dormir,
este maldito mar que me incita a llamar a ciertos teléfonos a horas
que nos son decentes para nadie,
este maldito block que no encuentra palabras,
esta maldita noche que se parece demasiado a la anterior,
esta maldita necesidad de tu voz,
esta maldita risa del destino,
esta maldita marcha forzada para ir yendo,
esta maldita cancioncilla cansina que no deja de sonar,
Estas malditas improvisaciones que conducen a nada, tal vez a menos.
Esta maldita clara de cerveza ni demasiado fría y demasiado dulce de gaseosa.
Este maldito sopor que no trae sueños despierto y se lleva los buenos momentos.
Estos malditos planes que cambian cada minuto, con su indecisión a cuestas, con su duda camuflada de certeza.
Estos malditos tiempos sin más presencia que tu ausencia.
otra vez me ha gustado mucho como escribís.
te linkearé, si me lo permitís.
Hay permisos que no hace falta pedir.
Y halagos que tampoco hacen falta, que luego me lo creo y me vuelvo un insoportable.
Escrito por J.Trallero a las Diciembre 10, 2005 06:58 PM