Hay jamas de los jamases que son casi inicios,
hay inicios que no dan arrancado,
hay arrancadas que huelen a neumático quemado en el asfalto,
hay quemaduras que arrugan la piel más que el tiempo,
hay arrugas en un rostro que son todo un mapa de sabiduría,
hay sabidurías de barra de bar que merecen todo el desprecio,
hay desprecios altivos y con tanto orgullo que son envidiables,
hay orgullos tan necesarios para mantener la cabeza fría o por ello,
hay necesidades inconfesables y lascivas para noches como esta,
hay confesiones innecesarias que nadie ha pedido,
hay peticiones de mano según reglas arcaicas que ya me dirás,
hay arcanos de tarot que predicen fallos y ruinas como si sufriesen averías continuas,
hay averías por uso, por desuso, por mal uso y por falta de,
hay desusados esfuerzos que se quedan en eso y nada obtienen,
hay que quedarse con lo puesto para apreciar lo que se posee,
hay aprecios, que ni cariños, ni amores, ni siquiera odios,
hay amores eternos que dan para una historia increíble y la gran mayoría que no,
hay mayorías que no por ser más dejan de estar tercamente equivocadas,
hay más que acaban restando, no sé si algo o todo,
hay todos que nunca estuvieron tan enteros,
hay enteros que carecen de partes e incluso de integridad,
hay integraes que ni matemáticas ni carentes de grasas,
hay grasas graciosas, otras pegajosas y las más, ondulantes,
hay gracias que no provocan risa o sonrisa, pero se dan,
hay provocaciones que se comen a dentelladas ansiosas,
hay ansiedades que ahogan y otras que inducen erecciones,
hay ahogos con palmadita en la espalda que se pasan,
hay espaldas que se regalan sin ser solicitadas,
hay solicitudes que indudablemente van al cubo de la basura,
hay cubos que resultan dados del azar rodando sobre si,
hay azares que son sólo eso, casualidades, ni destinos juguetones, ni leches,
hay casualidades atontadas, destinos sin destinatario y leches agrias
que retuercen el gesto,
hay gestos que devuelven a la infancia escondida,
hay infancias olvidadas en el fondo de un cajón,
hay fondos sin trasfondo, sin trampa ni cartón,
hay tramposos a conciencia a quien no se puede/quiere odiar,
hay odios variables que no deben ser tenidos en cuenta, sentimientos veleta,
hay veletas que cambian de dirección menos que inciertas mujeres,
hay direcciones que estampo a veces en sobres grises junto a nombres que no olvido,
hay estampidas causadas por escotes interminables,
hay escotes para comerse a mordiscos con los ojos,
hay mordiscos que dejan huella de su paso en unas nalgas,
hay nalgas resaltadas por minifaldas leves que incitan a perseguirlas.
Hay días jodidamente duros, en los que ni el recuerdo de un "ayer cercano" hacen que sea más llevadero.
Hay ausencias que se clavan como cristales, despacio, sin crear herida pero haciendo sangre.
Hay días sin él...demasiados.
Hay noches peores que los días.