Discrepar en mangas de camisa,
ayunar de postre una quincena,
poner límites discretos a la pena,
malgastar las pilas al corazón,
oír cada domingo mínimo una misa,
intentar desquitarte la razón,
cambiar de nombre y de dirección,
desaparecer en una nube de humo,
arrastrar por el suelo tu nombre,
desdecir lo que nunca conté,
malcriar con piropos a una musa,
reunir los recuerdos en manojos,
descubrir un mapa del tesoro en un lunar,
hacer magia sin conocer el truco,
implorar por una sonrisa que aún asombre,
costear los caprichos sin malgastar,
cenar de nuevo ensaladilla rusa,
buscar los minutos de una hora difusa.