A Laura
Tú misma
con tus yos y tus vosotros
con tus odios y asperezas
con recuerdos que no fueron tal que así
sino de otro modo
que en mi mala memoria
no concuerda,
Tú misma con colores y coca-cola,
con tus ojos atónitos y tu sonrisa
de par en par,
con la facilidad de charla
que no recordaba,
con los caprichos que nunca entendía
¿Sutil forma de llamar la atención?,
con tu voz casi chillona, casi gritos;
con la certeza dubitativa que la edad
no siempre curará ciertas manías.
Con los encuentros por el barrio
de cuando en vez
para ponernos al día.