Hay persecuciones que no son noticia de ningún periódico,
hay periódicos que no fueron diseñados para leer a medias,
hay medias que enloquecen ciertas piernas,
hay piernas que atropellan con acumulada torpeza,
hay torpes inolvidables y algunos cargantes,
hay cargas de sentimientos que se van llevando,
hay sentimientos que no han de revelarse,
hay revelados que estropean ciertas fotografías,
hay fotografías que callan lo que ven,
hay visiones distorsionadas de tanto esquivar la verdad,
hay verdades que ofenden y otras que no quieren escucharse a si mismas,
hay ofensas sin intención de ofensa ni de posterior perdón,
hay perdones que salen muy caros y ni siquiera son sinceros,
hay sinceridades que suenan tópicas y rastreras,
hay tópicos comentarios carentes de originalidad,
hay originalidades a contracorriente que ni tanto,
hay corrientes faltas de alternancia o continuidad,
hay continuidades dispares y caprichosas,
hay caprichos que duran poco y otros que se eternizan,
hay eternidades juradas del amor al calor,
hay calores que hielan las intenciones,
hay intenciones camufladas bajo capas de maquillaje,
hay capas que vienen con superpoderes incorporados,
hay incorporaciones peligrosas y traicioneras,
hay peligros que se ven venir a bajo riesgo,
hay riesgos asequibles y otros que no tanto,
hay tantos obviados y aquellos que se revuelven,
hay revoluciones pasadas de vuelta de tuercas,
hay tuercas perdidas que otorgan la justa locura,
hay justicias ciegas, desnudas, poéticas,
hay desnudeces preciosas y otras más bien sucias,
hay suciedades dependientes de los ojos que las miran,
hay miradas así de sucias y otras diáfanas,
hay otras que resuelven ser si mismas,
hay mismas que no evitan ser otras conocidas,
hay evasiones que no aportan victorias,
hay victorias que tienen sabor a derrotas,
hay derrotas cantadas desde hace tiempo,
hay canciones que cantar borracho,
hay borracheras de época, olvidadizas,
hay olvidos imposibles... o tan difíciles.
SIGO:
hay difíciles elecciones que se hacen por ilusión
hay ilusiones que nacen del azul de tus ojos
hay ojos que queman incluso dormido.