El reflejo de unos faros en cinemascope en el espejo retrovisor,
la penúltima copa que se reitera hasta el amanecer,
los caprichos que creen marcar estilo y deducen estupidez,
los cambios radicales que cuesta creer,
la farola monótona iluminando este pedazo de calle/camino,
los bolsillos con papeles, monedas y llaves,
las ofertas que ni tan baratas y un tanto caras de pagar a plazos,
las horteradas de seudoamor que hace vomitar reiteradamente,
el perchero desierto de bufandas, sombreros y abrigos,
los celos entrelazándose incómodos y estúpidos,
los árboles secos en llanura callada,
la bajada de pantalones a destiempo casi humillante,
Las pilas agotadas suficientes para una última foto,
el mechero perdido al fondo del bolso cuanto más necesario,
el convencimiento contra viento y marea tan equivocado,
las razones entendidas que se vuelven sinrazones algunos ratos...