Hay mujeres desnudas
escondiendo versos entre sus piernas
como agua del mar
que en oleaje de gemidos
te devuelven a la playa.
Llueven estrellas zumbando
como avispas
y tu voz me adormece
y tu ausencia me atosiga.
Hay mujeres desnudas
cuyo calor se vuelve tan propio
y cuanto más lejano,
cuando la lluvia tamborilea
en el borde de las ventanas
se llora por los cristales
humedeciendo tu sombra.
Llueven estrellas zumbando
como avispas
y tu voz me adormece
y tu ausencia me atosiga.
trallero, tus palabras son un oleaje de sensualidad y nostalgia.
sin preguntas, sin respuestas. (reglas del juego)
chevere
Escrito por jose a las Agosto 9, 2006 07:37 AM