Barrer para casa sin otra opción,
desmayarse con cierto efectismo,
comer galletas como si te gustaran,
reprimir el insulto en la punta de la lengua,
esperar lo inesperado y también lo esperable,
redescubrir lo olvidado por sorpresa,
cantar bajo la lluvia torrencial que apaga voces,
besar sin parar tus labios hasta que duela,
anotar en el calendario mis deseos,
desvestirme apresuradamente ante tus ojos,
salir corriendo antes de que sea tarde.