Volver de nuevo a jugar
al conocido juego
que nunca se olvida;
no hay chicas que pierdan
ni hombres que ganen.
Odio esa coquetería indolente
que acaba por dañar,
no te dejes enamorar
por los trucos de prestidigitadora
que no suenan a nuevo
por más que te deslumbren
entre sus manos.
Ni buena ni mala
solo una chica más
¿Que amar para siempre?
¿Que olvidar tan pronto sea
probable o anterior?
Las reglas no han cambiado
tal vez sea que nunca las conociste
y es que no hay reglas ni honor
si hablamos de mujeres.