Anocheció casi sin darnos cuenta
y no me enamoré de ninguna otra mujer
porque no sonó el bolero adecuado
como sintonía de móvil alguno.
Anocheció antes de la noche
y resultó que este solo fue otro lunes mas
en la cuenta de separaciones
de jirones de algo que no acaba de ser.
Anocheció y me repite la ensalada
por exceso de cebolla.
Ojalá todo pudiese ser tan perfecto
como en los sueños de entre semana.