Si recordara todas las cosas que digo
sólo algunos elefantes que se jactan de memorión
los diarios de ciertas adolescentes
los enamorados que recuerdan hasta lo que no sucedió
o no del modo que lo hizo;
supongo que si recordara tanto
me volvería loco.
Los globos de colores
y el cemento puesto en pie,
mezclas que no van a ninguna parte.
No pretendo escribir a diario
nunca lo he hecho
y sería una novedad
volverme constante repentinamente:
querer a ratos,
emborracharme otros ratos,
escribir a impulsos
que vienen siendo otros ratos.
Acaba siendo una forma de vida.