Junio 19, 2006

Historias de Bar (V)

Ella no había sido una mujer de bandera ni tampoco ahora lo era. Tenía mil defectos a sus ojos que podrían resumirse en la frase que me dijo acodado en la barra de un garito de la ciudad vieja mientras tomaba el tercer Wyborowa con zumo de naranja: Es demasiado mujer para mi, tío. Me hubiera arrancado una sonrisa si aún tuviera ganas de reír, pero lo único de lo que tenía ganas era de mear. Así que me fui al baño, al volver el permanecía en la misma postura aunque su copa había descendido la línea de flotación del primer hielo, cuatro dedos; miraba más allá del póster del concierto del año anterior de los Rolling Stones: ... a mi me gustan las mujeres, claro que me gustan -sonrió soñador- me gustan las mujeres de bolsillo, lindas, pequeñas, manejables, tiernas... Así que, insisto, ella es demasiado mujer para mi... aunque - y sonrió con sonrisa entre pícara y lasciva- un polvo se le echaba.

Así era, así es, y espero que así siga siendo por muchos años. También espero que se deje de exigencias, o se haga todavía más exigente pero al menos les hable, por muy buenas que crea que están.

Escrito por J. Trallero a las Junio 19, 2006 06:44 PM
Comentarios
Escribir un comentario









¿Recordar informacion personal?