Fue perfecto. Pareció perfecto, tanto a mí como al resto de los invitados; así que eso debe significar que lo fue. Y que lo diga yo, que no comulgo con las bodas de blanco y por la iglesia, tiene tela.
El sacerdote, amigo de los novios, conocido como J.R. -aunque sería más propio llamarle padre Juan Roberto- hizo una homilía sencilla hablando del amor de ambos -Angel y Arancha- del que fui testigo y puedo decir que sí, que se quieren y que parece que sabían lo que hacían al casarse.
Lo que no lo sabíamos tanto éramos los invitados horas después y unas cuantas copas más tarde. O sea, el banquete de coña, buena comida, mejor vino y mucho cachondeo. Los novios felices, se fueron a las tantas. Y el resto seguimos, de pub en pub, a quemar Madrid.
Lo dicho, la boda perfecta. Ha pasado el tiempo y siguen felizmente casados y sin intención de divorcio. Pero uno de esos detalles sin importancia que pasan sin pena ni gloria, volvió de nuevo como si fuera parte de una película, cuando tomando una caña con Antonio me dio la feliz noticia de que una amiga común tenía novio y parece ser que se van a vivir juntos. Lo curioso, el novio de la chica es J.R..Sí, el padre Juan Roberto.
Cuando me lo dijo recordé que tras el convite y rumbo al primer pub J.R. me preguntó, como quien no quiere la cosa, por ella. "Bien, como siempre, como una loca" - Le contesté, olvidando la pregunta a continuación.
Y recordé también que si un sacerdote celebra un sacramento sin convicción y sin fe, este carece de valor.
Así que voy a tener que reafirmarme en mi antigua teoría de que no hay bodas perfectas; cuando no la joden los contrayentes o algún familiar borracho, resulta que podría ser nula porque el cura alberga malas intenciones y peores calenturas.
Escrito por J. Trallero a las Junio 23, 2006 09:01 PMperfecto!
Escrito por pini a las Julio 1, 2006 10:14 PMNi tan perfecto, sólo real como la vida misma. Que a veces resulta bastante increible.
Escrito por J. Trallero a las Julio 2, 2006 01:46 PMj.t., yo te digo que està perfecto, perfectamente escrito.
hay que saber contar la vida.
a otros les sucede y no pueden.
no estás acostumbrado al piropo, pero escribís lindo.
sí, increible que no lo adviertas.