Saber cuando una historia acaba,
no alargarla con torpes excusas,
no inmiscuirse sin ningún derecho,
no montar escenas de drama barato,
no hacer tontas promesas de matrimonio,
no perder el orgullo ante ninguna ella,
no prometer cambios imposibles,
no autoculparse como método de salvación,
no hay ninguna manera
sólo darse cuenta a tiempo
para salvar los muebles
para limitar los daños
para acabar sin más dilación
cortando por lo sano.
Me ha gustado, mucho, yo no me di cuenta a tiempo, quizá sí pero no lo supe/quise reconocer... Ahora intento salvar mis muebles, pero ya en el agua, cuando el naufragio ha sucedido.
Tu post me ha hecho sonreir, indentificación total...