Las horas de máximo atasco variables,
las canciones que ya no me dicen lo que me dijeron,
las lluvias gastadas de tanto llover,
los volantes que ni dirigen ni vuelan,
las invitaciones caducadas para fiestas pasadas de moda,
las tenencias que poco poseen,
los trucos de magia truculentos y veloces,
los anuncios que sólo abotargan las ganas de dormir,
los giros rebuscados del destino cretino,
las horas tensas de espera intensa,
las palabras susurradas en noches así
o de cualquier otra manera.