Ya se sabe el muerto al hoyo y los vivos a revuelo de cuando duro - al cambio 0,03 - suena en lontananza. Habían pasado 17 años de la muerte de Carmen; ella no tenía casi nada, unas tierras baldías que legó a sus hijos. Y envidias, dimes, diretes, broncas y demás dieron lugar a un litigio de 3 años y a una partición hecha a golpe de mazo por el juez. Después de eso, no más; ni siquiera una postal por navidad.
Si había algo que Javi tenía claro era que la sangre pesa más que el agua y que los cubatas. Y allí estaba él, por cosas de la vida y casualidades que parecen sacadas de una mala comedia, en pleno siglo XXI a las 7 de la mañanaen mitad de un parque neblinoso y mal iluminado esperando por el tipo con quien se había retado, casi a duelo o algo similar, horas antes en la resaca de la boda de Ángel y Marcia. Quien le iba a decir a él que una de las amigas de Marcia, la prima de Pamela su novia hacía dos años salía ni más ni menos que con Eugenio, su primo al que no conocía, el hijo de Carmencita - la mayor de sus tíos- y Juan Antonio.
Había oído la historia 3 años de abogados líos legales porque el cabrón del marido de tu tía Carmen no estaba contento con el reparto. Que cojones le importaba a él. Tenía que haberle partido la cara decía su padre al tercer chupito -tras sacarle el tema alguien en la sobremesa- cuando lo oí quejarse de la mierda de herencia que dejaba mamá con ella todavía de cuerpo presente. Y la tonta de tu tía que no se entera de nada, a veces no sé si realmente es tonta o se lo hace, que hay cosas que claman al cielo coño. Que también era su madre.
No sabía si su padre tenia razón o no, al fin y al cabo todo eso había sucedido cuando él tenía 7 años y su padre se había deshecho de aquel erial años ha. Pero oír a aquel mierda de Eugenio -le costó un rato ubicar la historia- insultar a su propio padre sin conocerlo y a la zorra con la que se casó fardando de que su padre, actualmente candidato a concejal, era un tipo con un par. Así que Javi hizo algún comentario, para asombro de los presentes y perplejidad de Pamela: Tu padre, este que va para concejal, no será la sabandija de mi tío Juan Antonio, que como dice mi viejo siempre fue un mierda y ya se sabe lo que tiene la mierda... que flota. Hizo este comentario sonriendo sardónico mirando a los ojos de su primo.
El tiempo pasaba, eran más de las 7 y cuarto y cuando Javi ya se había cansado de esperar lo vio aparecer entre la niebla matutina, una sombra... dos sombras, tres sombras... Cojonudo el cabrón no venía solo. Aún iba a tener razón su padre en que Juan Antonio era una rata; y que se podía esperar del hijo de una rata?
- Tú y yo solos, tío le dijo levantando la voz, apretando el puño, dirigiéndose al grupo de sombras.
Distinguió su cara y lo vio sonreír avanzando junto a sus dos amigos. Javi sacó la mano del bolsillo empalmó la navaja clack y dio un paso adelante. Hasta el final, siempre; aunque esto acabe como el rosario de la aurora tan de mañana.
Escrito por J. Trallero a las Octubre 18, 2006 10:38 AM