No concederé gracia alguna que no pidieres.
Entonces. Sólo entonces. Podría ser que entonces todo adquiriera sentido de nuevo. Sentido del humor al menos.
Tienes la oportunidad que siempre quisiste. Para desaprovecharla o para lo que quieras. En el momento más inesperado e incluso inoportuno; así son las oportunidades.
Sin segundas intenciones, será porque va cargada con sextas intenciones.
Hay decisiones que cuesta tomar. Y otras que una vez tomadas sabes que te arrepentirás de haber tomado. Y no suele resultar sencillo diferenciarlas.
Escrito por J. Trallero a las Octubre 23, 2006 02:27 PM