Las esperas eternas de esas de diez minutos más,
los largos caminos de vuelta a casa que quedan a medias,
las viejas historias que tampoco se diferencias tanto,
la sed que no se cura ni con agua ni con vino,
las ganas de comerte que aplazar indefinidamente,
las miradas que te muerden a pesar de verte desde los pies de tu cama.
Las inmerecidas ayudas que no se han solicitado,
los consejos desoidos y gastados de tanto usarlos
de ignorados
el teléfono descolgado para no oírlo sonar,
la idoneidad puesta a prueba una y otra vez,
las malas maneras que saca a flote la cerveza.
Los versos dispersos que no llevan gps,
las gruas muertas movidas por el viento,
la verdad tan transitada que no lo parece,
Las últimas ideas que no son tan nuevas pero tan repetidas que ya casi sacian,
Las insolencias como respuestas a insolentes comentarios,
Los volcados de memoria que certifican el olvido.