Un corredor menos veterano se habría arriesgado a echar un vistazo atrás, pero Rincewind sabía instintivamente todo sobre la resistencia del viento y la tendencia de las piedras inoportunas a colocarse debajo de los pies inconscientes. Además ¿para qué mirar atras? Ya estaba corriendo todo lo deprisa que podía. Nada de lo que viera le haría correr más rápido.
(Terry Pratchett - Tiempos interesantes)
Escrito por J. Trallero a las Octubre 27, 2006 12:40 PM