Colecciono insomnios en los que no puedo
sacarte de mi mente,
como si soñase pero sin soñarte,
como una obsesión.
Colecciono demasiados insomnios
que se me rebelan
en noches ciegas (cegantes).
Colecciono insomnios a tu lado
en los que te miro
deseando comerte –literalmente-
mientras duermes.