El último poema que vino sin título fue fruto de una busqueda infructuosa,
la sed que no se sacia de si misma,
el blanco y negro de algunos sueños,
el acabose que no es final,
las maldiciones que juran venganza,
el disfraz para llevar mi nombre,
los correos repletos de resaca y borracheras que enmohecen,
el jueves lluvioso y gris que deprime el corazón,
el sol tibio de mayo que viene lleno de promesas,
las noticias iguales que parecen diferentes leidas en distintos periódicos.