7.
Todavía recuerdo casi todo
lo que no sucedió.
El resto me lo invento.
Escribo las crónicas
de lo no sucedido.
Todo acaba siendo
cuestión de imaginación.
8.
Ojalá escribiese como escribía.
Sinceramente.
Ahora, a veces, siento que miento
más de lo que hablo
que ya es decir.
9.
Prever en que minuto
me besarás
o en que giro de la conversación
intentaras utilizar
esa mirada que he aprendido
a evitar.