Como agua negra de lavar
así llueve algunos días
en los que se mueren las ganas
de nada más que no sea permanecer
vivo, por costumbre y sin esfuerzo.
Adivinar tus pensamientos y deseos
no es tan sencillo como pudiera parecer
y he perdido mi séptimo sentido.
Días cubiertos por nubes gris ceniza
que parece haber detenido
tiempos, fríos y nebulosos.