Deja que tu soledad sea mi compañía, deja que mi soledad se disfrace de amor…
y queramonos como si estuviésemos enamorados.
¿Soy idiota por no creerme casi nada de esa historia de amor tópica y repetitiva? No te aburriré contándote los detalles, pero a mi me suena a confluencia de soledades, que no es lo mismo que el amor ni de lejos. Vale, vale. No me vengas ahora con que el roce hace el cariño, el roce produce quemazón o placer… según lo plantees.
Esa si que es buena ¿Qué el amor acaba por llegar? Y una leche, lo que llega es la costumbre, pronto, la policía, siempre tarde, y las cartas del banco en su justo día incómodo, tan funcional. Eso no es amor, no me jodas Ana ¿Realmente querrías estar con alguien que está contigo porque no tiene nadie con quien estar?
Navego por páginas personales de pseudoescritores, pseudomúsicos y pseudopoetas y me parecen malísimas sus creaciones. Supongo que a alguna gente le pasará lo mismo en esta página y es comprensible. Nunca llueve a gusto de todos y estas cosas acaban siendo cuestión de opinion.
Pero al menos les diré que no pretendo ganar un nobel, ni siquiera ir de escritor alternativo.
Ya saben, se aceptan donaciones para hacerme callar.
Lo correcto
lo que sabes que es correcto
y ninguna razón
más que esa
para hacerlo.
No siempre es suficiente.
Cuando las indicaciones son insuficientes
pasa de largo.
Cuando todo va mal
pasa de largo.
Cuando nada funciona
pasa de largo.
Cuando nada es lo que esperas
pasa de largo.
Cuando no sabes que querer
pasa de largo.
Cuando es mejor no detenerse
pasa de largo.
Cuando es mejor pasar de largo
pasa de largo.
Ni resulta tedioso ni excesivamente entretenido
acaba por ser lo de siempre
un tanto aburrido y poco más.
Son fechas señaladas, ya se sabe.
Son cosas de familia, ya se sabe.
Ni siquiera le preguntaron si quería protagonizar su propia vida. Lo cual fue a ojos vistas un error de reparto. Amador nació para secundario y porque no le quedo más remedio: un par de chistes, un cuarteto de escenas, una frase brillante y vía. Un tipo así no necesitaba D.N.I. ni lugar de nacimiento.
Así le fue como le fue, tenía ambas cosas además de otras muchas superfluas para un tipo de su talla. Sólo le quedaba una opción que fue la que surgió sin pensar… Arruinó su vida sin pretenderlo pero sabiendo también que no podía hacer otra cosa. Una pena que me falte paciencia y ganas para contar su vida, podría resultar una biografía interesante.
No es lo que parece
no es lo que yo quiero
no es lo que pretendes
no es imposible
no es, no lo es, nena,
no lo es.
No es lo que tú quieres
no es lo que mereces
no es lo que tú exiges
no es tan triste
no es lo que prometí
es lo que hay, nena,
es lo que hay.
De la risa al llanto,
de la lágrima a la tristeza,
de la sonrisa a la pena,
de la pena a la alegría,
de grito al silencio…
en escasos cuatro segundos.
Uno escribe según su estado de ánimo, me han "acusado", y dicho que sólo escribo historias tristes, o de desamores, o de odios… Y es casi cierto. Aunque algunas veces escribo historias de amor, pero todas, hasta esas, tienen una cara amarga. Pero… siempre hay un pero que utilizar como defensa propia. Por que? Porque en la vida real – la que casi nunca sale en los cuentos ni en las edulcoradas películas americanas – cada cara tiene su cruz y los amores eternos son una excepción, y más en estos tiempos.
Uno escribe según su estado de animo y a mime dicen más ciertas tristezas propias o ajenas que varias alegrías. Y las historias bonitas son igual de parciales y poco originales que las otras… Porque al fin y al cabo cada historia ya fue escrita con anterioridad, todo depende de estilo, la gracia, el equipaje vital de quien la cuente y le otorgue su toque subjetivo.
Porque por más objetivos que seamos todos tendemos a la subjetividad. Viendo algo, no todos interpretamos lo mismo y al escribir sucede lo mismo. Aunque por mucha historia "triste" que escriba mi vida también está plagada de pequeñas alegrías – algunas con el nombre de una mujer concreta – y pequeños triunfos y buenos momentos que poder atesorar para los malos tiempos. Que tampoco es plan agobiarse cuando las cosas vienen mal dadas hasta caer en la depresión profunda; como tampoco quiero dejarme llevar al tonto optimismo sistemático. Hay un tiempo para cada cosa y hay tiempo para todo, si se aprovecha antes de que se acabe.
Subjetividades mías.
Relatividades en definitiva.
I.
Inventé un futuro para los dos
que por supuesto nunca fue cierto.
Quise retenerte
y ni te fuiste ni fuiste mía
enmodo alguno.
II.
Cada uno de los presentes alternativos
fruto de leer demasiados novelas
que soñaba –e incluso a veces sueño-.
Cuando deje de soñar
tendré que dejarme morir.
Cuando deje de soñar
tendré que olvidarme de dormir.
III.
La mayor muestra de talento literario
tal vez sea una mentira
tan bien contada que se haga realidad.
Ni llovió un solo día ni la niebla la cubrió hasta trasladarla a esa dimensión entre sueño y realidad, lo cual no ofreció la mejor cara de la ciudad, se dice que Lisboa hay que verla a caballo entre la helada y la cortina lluviosa, para que a través del gris surja su melancólica belleza de ciudad costera.
A pesar de esos inconvenientes menores callejeé la Alfama y el Bairro Alto hasta casi dolerme los pies.
Confesiones que nunca estás demasiado borracho para olvidar al día siguiente. (No te arrepientas de lo dicho - no es necesario). Mails que olvidas haber escrito, cosas que es mejor no decir. Oculto y callo secretos que ni tanto lo son ni tanto importan,
Porque los secretos más secretos son los que más se cuentan, entre la cuarta y décima copa, para que el posterior olvido de vapores etílicos los difuminen como niebla. No me pidas que me arrepienta porque lo que dije y tu pensaste.
Noches evaporadas que sumar a la cuenta de noches perdidas, noches estrelladas que se duplican en si mismas, hasta no terminar hasta que es tan tarde que es casi temprano.
Ultimamente no actualice el blog, porque he estado renovando el diseņo y algunos contenidos de la web: www.2vecesno.es.vg
Pasaros si os apetece a echar un ojo
Proyectos fotográficos - A modo de Albumes de fotos
Si algo falla avisarme que aún esta en periodo de pruebas
Llevo demasiados días con el bolígrafo callado,
ni siquiera su sustitución por otro
ha valido de mucho.
He puesto un anuncio por palabras: Se busca musa
para novela de no menos de 300 páginas. Remuneración
a convenir. Con experiencia.
Llevo demasiados días sin parir un verso decente,
ni siquiera un verso malo
tampoco una mala rima.
He puesto un anuncio por palabras: Se alquila
pluma con recarga de versos o lápiz
que no borre mi memoria.
Llevo demasiados días de sequía,
demasiada aridez de instantes
añadidos;
nada resulta lo suficientemente bueno,
parece que escribo casi como siempre,
o he cambiado de ojos
o nunca escribí tanto ni tan bien;
también algunas tardes
la inseguridad hace mella
en mis tobillos ni tan endurecidos
No lavar a mano
No manosear a destajo
No mezclar diferentes tipos de rubia
No poner a más de 30º C
No mezclar con lejía y/o bebidas alcohólicas
No tomar en caso de erección
No consumir posteriormente a la fecha escrita en el fondo del envase
No apilar más de seis cajas
No usar en lugares sin suficiente ventilación
Estuve en Lisboa estos días de silencio en la red. Me gustó Lisboa, callejearla. Adoro las ciudades con mar - y rio en este caso que no deja de impresionar (Tajo/Tejo) -. Espero volver para pasearla con más calma si cabe.
Por supuesto me traje un plano de metro - casi que los colecciono - y obvie el resto de recuerdos tópicos y típicos.
Como padre no le gustaba ver a su hijo lamentarse como una nena. Como padre lamentaba que aquella chica que su hijo calificaba como la "mujer de su vida" - que sabría el chaval de mujeres y de vidas - le hubiera plantado, aunque tenía bastante claro lo que habría hecho él en lugar de su hijo. Como padre no le gustaba ver a su hijo atormentarse por una remota posibilidad que era más bien una imposibilidad. Como padre no entendía que su hijo no tuviera un mínimo de orgullo y no supiera tomarse ciertas cosas "como un hombre" ¡Que cojones! ¿Acaso él no le había enseñado nada? ¿A quien salía? Tampoco a su madre desde luego. Ella tampoco entendía la actitud de su hijo por más que ambos se esforzaban en comprenderlo. ¿Para que esperar por algo que nunca sucederá?
Aunque queda el consuelo de saber que el tiempo cura todas las heridas, todas, hasta las que parecen mortales.
Más eslabones de una cadena interminable
Hay un próximo café que no acaba de ser un último,
hay un último que nunca cuenta veinte,
hay veinte ocasiones en las que juraste venir,
hay venidas que no consumaste por más que lo deseé,
hay deseos condenados a ser ciertos y no hacerse realidad,
hay realidades que ninguno creyó y es como si nada,
hay nadas tan etéreas, tan falsas, tan vacías, tan solas,
hay soledades acompañadas de multitudes de multitudes,
hay multitudes que casi nunca tienen razón, esta vez sí,
hay veces que recuerdan a otras veces en que también sí,
hay síes sin noes, que afirman o que niegan demasiado,
hay demasiados reproches que es mejor ignorar,
hay ignorancias pedantes, sobrevaloradas, insoportables, tan de hoy,
hay un hoy que no queda más remedio que vivir,
hay un mañana del que no sé que esperar,
hay esperas que se esperan andando en impacientes círculos,
hay que andar con pies de plomo y sin empeñar la palabra,
hay palabras que valen menos de la mitad de lo dicho,
hay dichos que tienen tanta razón que molesta,
hay molestias cardíacas que cortan la respiración,
hay respiraciones con ecos de cama,
hay camas que añoran pesadillas infantiles,
hay infancias sin juguetes, sin tiempo, sin años,
hay años que envejecen pasados los 40 con estilo,
hay estilos que no quiero ni para ti, ni para mi,
hay parejas que sólo saben ser dos,
hay dos manos, dos ojos, dos pies, dos orejas… y ni por esas,
hay esas -elípticas ellas- que resultan inolvidables,
hay inolvidables olvidadizas, olvidadoras, despistadas,
hay despistes que abocan fracasos y otros dignos de sonrisa,
hay sonrisas irresistibles por lo extensas,
hay extensiones yermas y otras floridas; también las extensibles,
hay extensibles corazones que hacen trampas a tiempos y azares,
hay azares que huelen a azahar, que dicen la última palabra,
hay últimas palabras analgésicas que pretenden poner a cada uno en su lugar,
hay lugares que nadie se merece, aunque los añore así,
hay "asís" que ni son de esta manera ni nunca lo fueron,
hay nuncas que son realmente nunca y son tan incómodos,
hay incomodidades necesarias, casi dolorosas,
hay dolores intensos e inconfundibles,
hay confusiones que jamás llegan a desconfunsionarse,
hay jamases que poner como final.
Amenazas que no merecen ser tomadas en serio
las lágrimas que no ayudan a parecer serio
¿te dijo que mi lascivia es un problema serio?
Ya te dijo que no era un tipo serio
creo que tienes un problema serio
Aunque me ría no me río, en serio.
Tienes esa edad en serio?
Te lo digo en serio
Me pareces poco serio
Una serie de serios seriales
tanta serie de seriedad ya aburre.
Hay perros con más paciencia y más inteligencia que ciertas mujeres tan perras,
hay mujeres con las que es preferible compartir un café que no una historia de amor,
hay historias de amor que no dan ni para un capítulo y otras que dan envidia, aunque sean las menos.
Hay envidias sanas y las que matan a mentiras,
a salivazos, a mezquindades, a tonterías;
hay salivazos repletos de sabiduría en su desprecio
y los que son simplemente saliva por mas sabios que se crean.
Hay sabios que parecen tontos y tontos que lo son y además lo parecen.
Hay parecidos de refilón, de reflejo, de oídas, de vestimenta, de estilo, de…
Hay estilos irrepetibles por más que copias prendas y peinado,
hay copias que a veces mejoran al original,
hay originalidades vueltas del revés a capa y espada,
hay espadas que veinte años después resurgen década y media más tarde.
Hay tardes que añoraría pasar a tu lado,
hay lados que son esquina, esquinas que son rincón,
rincones que son hogares, hogares que son finales vueltas de un viaje.
Hay vueltas revueltas hasta ser espiral,
hay espirales de odio, de deseo, de traición,
hay traiciones cantadas por 30€ que no dan para una canción,
hay canciones que no canto por falta de ritmo, por ausencia de voz,
hay voces que susurran con la sensualidad de otrora,
hay sensualidades que continúan sin ser conscientes de si mismas,
hay consciencias inconscientes y mismidades que mismamente se van con otros;
hay otros que mañana puedes ser tú o yo.
Hay yos tan egoístas que no usan el plural más que para poseer,
hay posesiones en cualquier posición
hay posiciones demasiado defensivas para vencer,
hay victorias amargas, que duelen más que sus derrotas,
hay defensas que atacan con redoblado vigor,
hay demasiadas ideas que atar y resumir.
Hay resúmenes más extensos que la propia historia,
hay historias que quiero recordar durante 100 años,
hay siglos de oro y otros de bronce, los más y el último,
hay últimos que sólo valen para eso,
hay esos, estos, aquellos y esas, estas y aquellas,
hay determinaciones que guían voluntades,
hay voluntades que se niegan a ser últimas,
hay últimas que tampoco valen para nada más,
hay más, mucho más que seguir contando,
que dejar para el próximo café.
Querida Ana:
¿Cuánto hace que no nos vemos? Un año o quizás más, tengo tu última imagen grabada: de pie en el anden nº 4. Estuve a punto de tirarme del tren en marcha, pero ya ves, no lo hice y todavía no he encontrado el momento de volver. Ni casi el de llamarte por teléfono, el de escribirte una carta ni digamos; quizás si tuvieras e-mail pero todavía no te has modernizado tanto.
Todo cambia, cambian nuestras vidas, condenadas a transcurrir por caminos paralelos y van cambiando los sentimientos que tal vez hubieran podido unirnos pero el tiempo y las circunstancias se fueron ocupando de que no fuera así. Ojalá…
Hasta aquí llegaba la carta, el resto estaba borroso por la lluvia. Mi curiosidad no pude más que para adivinar que la carta la firmaba Tal vez Andres, tal vez Alvaro… sólo la A de la firma era clara. Ojalá hubiera podido enviarle la carta a Ana pero lamentablemente sólo su nombre, ni un asomo de dirección.
Quien sabe a lo mejor hubiera sigo uno de esos comienzos de película - que tan poco me gustan por otra parte-, pero hay veces que el amor -si esto era amor- no tiene la oportunidad necesaria. Así son las cosas.