Lidia que duda más de lo que duda
(J Sabina)
Me gusta que me hagas pensar en tanto
que creía olvidado
o dado por sentado, que te sigas comiendo el tarro
con irresolubles misterios
con creencias puestas a prueba.
Cafés que duran horas enlazados a otro café
no quiero dejar de escucharte aunque no entienda
entendiendo, todo lo que dices
a saltos.
Un muelle en una bahía al que otorgaste
nuevo sentido,
una nueva escultura de la misma canción,
tantas palabras caídas como lluvia
que mi pobre memoria no pudo atrapar.
Ni musa, ni inspiración, sigo sin darte la razón
aunque la tengas
penumbra que asume la habitación.
Bromas que no son tan rebuscadas,
ni tan eco de otra anterior
como si resultan ser.
No quiero sonrojarte, aunque perdida
resultas muy interesante/simpática.
Ni tantas desgracias que contar,
ni tantas razones para agobiarte,
aunque lo hagas,
aunque no quieras.
Ni tanto me acuerdo de ti,
ni tanto te acuerdas de mi,
no necesitas regalarme el oído.
Dos bruscos finales, una despedida adeuada,
un teléfono que suena demasiado temprano,
las llamadas que duran más tiempo del necesario,
los maullidos, los "cielin" con tono de cachondeo,
las palabras que intentas decir y no sabes pronunciar
Las veces que te echo de menos sin motivo ni razón
las cartas nacidas o fabricadas, tanto da, que ni envío ni envías,
un par de bromas con copyright copiadas hasta la saciedad…
el resto se irá
lo iremos
escribiendo
a medias
a pachas
mano a mano.
Hoy hace dos años que se publicaba el primer post de Motiveless, ¿deberia celebrarlo o deberia dejarlo pasar como quien no quiere la cosa? ¿debería pasar aquellos primeros post que por vagancia siguen inéditos o debería echar el cerrojo? ¿duraré en línea dos años más o ya habré perdido la línea de todo?
La respusta a estas y otras preguntas.... proximamente...
quizá.
Le puse un comienzo de esos que arañan el tópico y no nombré tu nombre hasta la línea sexta casi bajo la línea de flotación. No me preguntes el meollo o el relleno, ahí fue donde fui más yo, donde dibujé con tinta y sinceridad todo lo que aunque quizá no debería decir, pues dije.
Y para acabar solo un "posiblemente" disfrazado de adiós con un par de posdatas que dejen buen sabor de boca.
No sé si pretendía impresionarte o que cayeras a mis pies.
No sé si quería demostrarme a mi mismo que escribo cartas de pseudoamor con la misma efectividad de siempre.
No sé si es que no se no lo que quiero ni lo que pretendo.
No sé si es que la costumbre de ametrallar cartas aún surge algunas quincenas con fuerza inusitada.
No se si tiene algún sentido tanta carta que nunca enviare a ninguna mujer de esas que no se quieren lo suficiente aunque merezcan unos centímetros de deseo.
Estoy poniendo a hervir la sangre,
me acaban cansando los discursos políticos,
me acaban regalando dos dedos en el fondo del vaso
tan hondo como un precipicio
en cuyo final no hay nada,
todavía pervivo mientras escribo,
y el menú del día queda para pasado mañana,
y el no querer quedar callado ni de coña,
el pegamento que separa al no pegar tanto,
los regalos convertidos en despojo,
las pilas que no dan energía ni nada,
la anestesia para dormitar lo que importa menos,
y esta sangre que no acaba de alcanzar
el punto de ebullición.
Subastando ideas
peregrinando opciones
malgastando saliva
prestando manos
desengañando corazones
apartando cenizas
limpiando mesas
machacando opciones
dinamitando melodias
trampeando alusiones.
¿Cuando hablamos de energía limpia nos referimos a que de vez en cuando hay que quitarle el polvo a las bombillas?
Porque entonces tengo energía altamente contaminante.
Al menor contratiempo
déjate de alardes,
sin correr riesgos se vive más tiempo.
Pies en polvorosa
cuanto más lejos mejor,
ni dios ni amo,
ni victorias costosas,
ni honores defendidos,
la huida
como única alternativa.
A la mínima
esa misma máxima
"Lejos pero vivo, huyendo pero sobrevivo".
Pies para que os quiero
…para ponerme a salvo…
El problema de los gatos es que tienen exactamente la misma expresión cuando ven una polilla que cuando ven a un asesino con un hacha.
(Paula Poundstone)
Como saben todos los propietarios de gatos, nadie posee un gato.
(Ellen P. Berkeley)
En la antigüedad, los gatos eran adorados como dioses. Y no se les ha olvidado.
(Terry Pratchett)
Si los gatos pudieran hablar, no lo harían
(N. Porter)
Mi gato se muere de sueño por los rincones,
anoto versos que se agotan de repente,
los ruidos callados que recuerdan a alguna gente;
que se fue dejando la melancolía anclada a los riñones.
Resulta difícil –no imposible- distinguir ciertos "ahoras"
de aquellos "antes"
el impertinente teléfono que me saca de las cavilaciones
incómodos a estas horas
para recordarme que en el bar de siempre a la hora
habitual,
con el retraso de rigor,
estarán los mismos que llevan estando años.
Perfecto, allí nos vemos
para hablar de los viejos tiempos,
para ahogar ciertas penas,
para jurarnos lealtad sin palabras,
para matar el tiempo antes
de que nos asesine.
Sé la verdad de tus labios
la repetición de las noches sin ti,
sé que no hay dos sin tres
y que mañana
no siempre está garantizado.
Sé quien eres
aunque no siempre sepa
que sentir por ti
como detener mis sentimientos.
Sé bien que lo sencillo
no lo es tanto,
que la verdad parece mentira
y que hay mentiras
que merecen ser verdad.
Sé quien eres
casi lo que siento
aunque no sepa ciertamente
quien soy
ni cuanto.
¿Qué se busca en estos casos?
Hay que saber que buscar.
Volando bajo radar.
No quiero ser tu principe azul.
No pretendo jugarme la vida
prefiero
volar bajo radar.
No arriesgo a la carta más alta,
no quiero a la guapa del baile
ni bailar con la más fea,
sólo quiero volar bajo radar.
No recordarás haberme visto,
juraría haberme reconocido
pero soy como una sombra
que vuela bajo radar.
1.
Así va todo, como puede
sin ti
me falta cobertura.
2.
De célula a célula
celular
siempre tras de ti
movilidad.
Hay días de oro y días de mierda.
Me planteo opciones que no tuve en cuenta
anteriormente,
sucesos que preferí negar, pero sucedieron,
resacas que preferí acallar con aspirinas.
¿Cuántos pasos hay de mi piso a la calle?
Nunca he seguido mis propias indicaciones
¿Por qué iba a hacerlo esta vez?
Vuelvo a volver a empezar.
No actualizo más por pequeños problemas técnicos con el cajon donde guardo las cosas,
vamos que el portatil no deja portar ciertos documentos.
No trancribo sentimientos ante la pantalla porque me acaban doliendo los ojos.
Y no me quedan buenas nuevas historias que contar
que no sepan a viejo, pero algo habrá que hacer al respecto,
contaré algun día la historia de D y la camarera cambiando los nombres y esas cosas.
(Historia apócrifa #3)
El amor se entremezcla con el deseo en ocasiones, y otras veces no es sencillo distinguir que es que, y otras da lo mismo…
Tal vez aquella fuese una de aquellas ocasiones, ya saben, chico conoce chica, ambos se gustan, buscan un lugar discreto: en tu casa o en la mía… y no pasan de la pared de la entrada porque la ruptura se produce antes de lo previsto.
¿Nadie le advirtió a él que una erección no es lo más recomendable después de ser operado de fimosis? Pues la chica estaba tan buena, o el tan hambriento que nunca se sabe, que a él le saltaron los puntos y todo se llenó de sangre. Me lo contaron y me lo creo porque conozco a quien me lo contó – que además fue ella, esa ella- que si no pensaría que me estaba tomando el pelo.
Así que la noche de pasión se convirtió en noche en urgencias tras un vendaje de emergencia, seguro que no era el modo en que el pensaba que ella lo sujetara por según que parte.
La bebida más peligrosa es el agua, te mata si no la bebes.
El Perich.