Mayo 31, 2005

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II Encuesta

Escrito por J. Trallero a las 02:22 PM | Comentarios (0)

Mayo 30, 2005

I got to leave this woman

Quiero abandonar a esa mujer, ella no es la mujer para mi. Desde que siento esto por ella he consumido mi dinero, he perdido a casi todos mis amigos, he estado a punto de morir en 4 ocasiones por defender su honor contra tipos más grandes que yo. Tengo un problema, porque sin embargo no quiero perderla. Hace el amor como ninguna otra mujer, ella es mi chica y es demasiado buena para mi aunque no es la mejor.

La conocí un lunes y han pasado 73 desde aquel día en que firmé mi contrato de alquiler besándola bajo la luz de una farola que se disfrazó de luna en aquella ocasión. He perdido la cuenta del dinero gastado, de las veces que pretendí dejar de fumar, de los puñetazos recibidos. ¿qué importa apostarlo todo cuanto ya no queda nada más que perder? Sólo mi dignidad y a veces ni eso.

Ella dice amarme tanto como nadie me amó, me conformaría con que me quisiera la mitad de lo que dice. Nadie más que ella me aconseja continuar. Estoy en una mala situación, "has invertido en un mal negocio" me repite el único amigo que permanece invariable. No sé que hacer para cambiar esta vida porque no sé si quiero cambiarla.

No está tan mal esta vida, estoy mejor de lo que nunca he estado, podría estar mejor pero ¿Merece la pena arriesgar? Perder lo que ya tengo por una posibilidad.

No es la mejor mujer pero sigue siendo demasiado buena para mí. O eso dijo mi único amigo con mirada triste antes de irse para no volver.

Escrito por J. Trallero a las 03:21 PM | Comentarios (1)

Mayo 28, 2005

La canción de C.

I.
Quienes le conocían bien - o creían conocerle a fondo - hubieran jurado que era buena persona, los que no le conocían tanto también. Era un hombre ni alto, ni bajo, agradable en el trato, educado, que huía de discusiones y conflictos, el vecino perfecto y el yerno deseado por la mitad de las suegras del país. Había estudiado Ingeniaría Industrial mientras trabajaba como transportista en una empresa del sector del metal -era el conductor de la furgoneta del grupo "Sangre de Satán"- y mantenía la misma novia desde hacía 7 años y la amante número 4 en ese mismo tiempo.

Su padre le había ofrecido insistentemente un puesto en la empresa familiar que él había rehusado cada una de las 19 ocasiones en que su padre había sacado el tema. No quería terminar como su hermano mayor que recién acabada la carrera entró a trabajar eventualmente como subdirector - cosas de ser le hijo del jefe - y llevaba allí ya iba para cinco años, primero por la boda, luego por la hipoteca, ahora por los niños, sutil condena interminable.

Él había creado su propia empresa de importaciones/exportaciones "Gigante Gedeon IE S.L." No le iba ni bien ni mal como empresario, iba tirando, lo justo para pagar la hipoteca del apartamento y las facturas; sin embargo su novia insistía en que aceptara el trabajo que su padre le ofrecía y le planteaba la posibilidad de vivir juntos que él declinaba sonriente alegando la juventud que tenía todavía, que con 27 años ya empezaba a perder.

II.
A nadie, bueno a casi nadie, le sorprendió que un buen día de él sólo quedara humo. Cuentas vacías, el apartamento vendido, el coche con el motor aún caliente en el aparcamiento del aeropuerto y ni rastro de él.

La familia denunció su desaparición a la policía que no encontró ni una pista de su paradero tras innumerables interrogatorios. Su novia se sintió dolida, enfadada, abandonada; lo odió y lo echó de menos. Preguntó a los amigos de él si sabían algo y todos le dijeron que tanto como ella - bueno casi todos, uno jugó a intentar seducirla, echarle un polvo que la ayudase a llevar el "dolor"  de su abandono -; ella siempre sospechó que algo sabían, aunque sabía que nunca se lo dirían. Se equivocaba. Ninguno sabia nada.

Hasta que seis meses más tarde 5 postales con una preciosa playa de Brasil llegaron a la casa de sus cinco amigos. Todas con el mismo escueto mensaje: os invito. Mujeres y caipirinha corren de mi cuenta. C.

Quedaron los cinco en la cervecería aquella misma noche.

Que cabrón
Se lo debe de estar pasando poco bien
Tendríamos que ir
Brasil es muy grande, tío, que no nos da ninguna pista.

Escrito por J. Trallero a las 02:49 PM | Comentarios (1)

Mayo 27, 2005

Vacío

La nausea, el asco, esa sensación de vómito contenido que arde por la garganta hasta casi producir lágrimas. El vacío volcado por los suelos y las paredes.

La repulsión que es imposible repeler, las manías que no hay modo de acallar. Los pútridos sentimientos usados como base en juramentos sin valor. La mitad de lo esperado, ese fétido olor que invade narices y bocas.

La nausea; el hedor que arremete contra el cerebro, la arcada que se lleva todo lo poseído arrancando las paredes del esófago. No son sentimientos; lo más, sensaciones.

Y obviamente no es amor ni de lejos.

Escrito por J. Trallero a las 02:00 PM | Comentarios (2)

Mayo 26, 2005

Mirada a través del cristal

Casi. Tenía un modo de caminar similar y llevaba un abrigo parecido. Pero no era ella. Él miró por decimoséptima vez a través del cristal de la ventana. ¿Por qué iba a pasar por allí? No había ninguna razón para que sí, ni ninguna para que no. Tal vez la vería y tuviese otra oportunidad de recuperarla. Había oído que ahora estaba con otro, pero él se negaba a creer que todo hubiese acabado aunque algunos días dijese que era una zorra, que no merecía la pena, que como no se había dado cuenta de lo poco que valía, de que el se merecía algo mejor; los mismos días que sus amigos le decían que si a todo por no llevarle la contraria, aunque en cuanto se marchaban decían sigue enamorado: como un gilipollas, como un colegial, como un choto, como un idiota y otros comos similares.

Otra que podía haberlo sido, aunque esta era demasiado rubia para ser ella. Mierda. Últimamente la veía en todas partes y por supuesto nunca era ella, un parecido lejano en el mejor de los casos y habitualmente ni tan siquiera eso. A pesar de decir no querer verla ser moría de ganas de verla de nuevo, ni tan siquiera sabía para que. ES posible que quisiese decirle que todavía, a pesar del tiempo transcurrido, no tanto, seguían ahogándolo sentimientos contradictorios y nada claros. Pero no iba a tener la oportunidad de decirle nada porque era más bien improbable - por no decir imposible - que ella pasase por delante de aquella cristalera. Y aunque así fuese aunque pasase era más que probable que lo hiciese acompañada de él; fuera quien fuese y aunque no la quisiese, seguro que no la quería del modo total y loco que él la había querido los últimos dos años. Ella le había dicho adiós tres veces, las mismas tres veces que él entendió un podría ser. Quizás debería comenzar a pensar que le había dicho "nunca más" completamente en serio. Pero a él le parecía improbable aunque no del todo imposible.

Escrito por J. Trallero a las 04:57 PM | Comentarios (0)

Mayo 24, 2005

Uno de tantos finales indómitos

Hay veces que prefiero tenerte lejos a que tus besos me vayan arañando en los labios. Hoy es uno de esos días. Uno de esos días en que una palabra tuya dicha sin pensar puede ser la mecha o el percutor de una catástrofe. Así que será mejor que permanezcamos separados.

Hay veces que prefiero ignorar las palabras que me vas lanzando, las pullas con los que vas adornando un par de instantes sin intención. Porque tú y yo, juntos, somos dos elementos tan compatibles e inestables que todo a nuestro alrededor corre peligro de explotar en cualquier momento. Hay veces que envidio las aburridas parejas normales en las que nunca pasa nada, que preferiría el tedio a la discusión y sin embargo sé que no; que a pesar de nuestro cariño autodestructivo no te cambiaría por nada. Sé que a pesar del posible peligro que corramos el uno al lado de o junto al otro y del daño que nos haremos, que ya nos hemos hecho no cambiará nada, o casi nada.

Hay veces que desearía cambiarlo todo, segundos inestables y confusos, minutos quebrados y aleatorios, en los que quería que todo fuese de otro modo más común pero aparentemente seguro. Menos intenso, pero más eterno, con la caducidad que tiene la perpetuidad en estos tiempos.

Hay veces que es mejor que todo estalle con el letal calor de un final: ira y palabras llenas de excesos y mentiras. Que es mejor que todo rompa por alguna parte - tu o yo -, que todo se hunda porque hace aguas, que todo termine de una vez. Pero sólo a veces.

Escrito por J. Trallero a las 04:07 PM | Comentarios (0)

Mayo 19, 2005

¿Las cartas nacen o se hacen?

Depende. Vaya respuesta más contundente, para salir del paso, que responde sin decir nada. Me explico. Nacen, de pronto, a trompicones o de golpe, de un destello, motivadas por un recuerdo, por una palabra y tienen que ser firmadas y enviadas al instante a su destinatario. Sin embargo, ciertas cartas; habrá quien dirá que las mas importantes, habrá quien será las únicas que ha escrito en su vida, las de amor; esas, para que sean perfectas hay que hacerlas.

Son todas iguales, similares, demasiado parecidas, tanto que es difícil ser original. Lo del poema - propio, prestado o apropiado - como principio -mayoritariamente final - está muy visto y suele salir de una antología de poesía de amor española: Neruda, Bécquer, Cernuda… o de una carta de un antiguo amor, versos reciclados. El resto frases titubeantes con palabras grandilocuentes y siempres subrayados junto a te quieros camuflados en siglas obvias.

Recuerdo a mi amigo poeta, aquel que me enseñó como escribir cartas de amor a mujeres que uno quería - permítete el lujo de ser sincero - y a las que no - dilo todo, deja entrever sin nada decir-. Aquella noche que significó para mi tanto como para ti y es que no puedo apartar de mi recuerdo, tus labios entreabiertos y tus ojos reflejo de aquella negrura en la que me hubiera sumergido sin dudarlo si hubiera… Si hubiera un modo de volverte a ver hoy mañana créeme que…

Básicamente.

Dicho esto supongo que las cartas nacen y son como son, cuando no, no queda más remedio que hacerlas y entonces son simplemente perfectas.

Escrito por J. Trallero a las 12:17 PM | Comentarios (0)

Mayo 18, 2005

¿Crimen pasional?

No fue un crimen pasional; había dejado de sentir pasión por ella en algún momento entre el final de la boda y el principio del viaje de novios. El amor y el aburrimiento se mueven en plazos cortos, algunas veces.

Fue una mezcla de eso mismo, de aburrimiento, desamor y hartazgo; siempre las mismas frases con olor a reproche: No llegues tan tarde, limpia los platos, traeme la compra… que acumuladas los últimos meses que llevaban juntos le cayeron como un jarro de agua fría en el taxi camino del aeropuerto, o tal vez fue antes pero estaba cegado para darse cuenta.

Llegado este punto se planteó sus opciones: Abandonarla en Punta Cana, salir huyendo por piernas o matarla. Y por supuesto optó por la más sencilla. La emborrachó, contrató una puta para aquella noche que le sirviese de coartada y volvió con su "querida" mujercita por el puente sobre la bahía - donde según el guía se acercaban algunas noches los tiburones-. Todo iba según el plan, hasta le pareció ver una aleta rompiendo el agua, hasta que se torció… Se torció el tobillo, perdió el equilibrio con tan mala fortuna que fue él quien cayó al agua comprobando que efectivamente había visto bajo el agua la aleta de un tiburón que se acercó a ver la luna desde la bahía y su mujer llorando sobre el puente, demasiado borracha para hacer nada, para reaccionar.

Escrito por J. Trallero a las 06:28 PM | Comentarios (0)

Mayo 17, 2005

Cada carta

Cada carta trae el aliento de una despedida
no del todo olvidada, recordada hasta saciar,
última imagen tuya en mi retina
-obviando las fotos al lado del mar-.

No voy a ninguna parte si no te llevo conmigo
es que sin ti soy medio yo, menos es nada;
no quiero echar a perder lo que va a llegar
ni dejar de tenerte cualquier mañana, único instante.

Soy un plan cumplido a medias, improvisado
sobre la idea continuada de no perderte,
sobre la idea reiterada de volver a verte,

soy las ganas que quedan como poso
con las opciones que se hicieron humo
y el futuro que resulta incertidumbre.

Escrito por J. Trallero a las 03:29 PM | Comentarios (0)

Mayo 16, 2005

Problema con el contador

Solucionado el problemilla con el contador que no se mostraba.

Que sueño hizo ayer... mañana prometo escribir algo, o no.

Escrito por J. Trallero a las 01:16 AM | Comentarios (0)

Mayo 13, 2005

Error #174

No uso sombrero para no pasar por la duda
si será una dama o no, la mujer ante
la que debería descubrirme.

La historia de mi amigo D y la camarera fue eclipsada por otra camarera con la que tampoco hay todavía historia que contar; no es que no cumpla mis promesas. No vayan a creer.

Escrito por J. Trallero a las 05:47 PM | Comentarios (0)

Mayo 11, 2005

Historias de Bar (IV)

Siempre quise dibujar con trazo perfecto, tocar la guitarra lo suficientemente bien como para enamorar a media docena de mujeres tan guapas que se merecieran una canción; y dejarme llevar a una vida de desenfreno y copas pasadas las tres de la mañana. Pero en esta vida sólo se consiguen botellas baratas; los dibujos, la guitarra y las mujeres suponen más trabajo. Así que opte por buscarme un bar donde necesitaran un borracho a jornada completa. Tardé en encontrarlo casi un año, pero luego acodé barra, cerca del rincón hasta convertirlo en mi casa. Hace ya de eso media vida, durante este tiempo me casé, tuve dos hijos que no me reconocen como padre y mi mujer me abandonó; o simplemente nunca volví a casa del bar. A saber.

- Venga Marcial ponme la cerveza de las 12 ¡coño!.

Escrito por J. Trallero a las 11:48 AM | Comentarios (1)

Mayo 07, 2005

Al ataque

Ataques de nervios contenidos apretando los dientes.
Ataques de deseo contenidos apretando los puños.
Ataques de celos contenidos apretando el estómago.
Ataques de sed contenidos tragando saliva.
Ataques de inspiración contenidos hasta encontrar un papel.
Ataques de pánico contenidos por miedo.
Ataques de…

La contención no siempre es buena consejera.

Escrito por J. Trallero a las 02:16 PM | Comentarios (0)

Mayo 05, 2005

De prosas, versos y mentiras (apuntes)

Se entrecruzan la prosa y el verso, ya ves tú. Esta mañana se me ocurrió una buena historia para contar, pero tuve que salir por patas, prisas tontas y el olvido no dejó nada en mi memoria, bueno casi nada: había una mujer, y un final agridulce. Sólo un par de constantes... y Mentiras, casi todas mis historias estan plagadas de mentiras; mentiras que no son mentiras. Sólo exageraciones de la realidad.

Mi amigo T. es un fenómeno, miente que da gusto, bueno no miente, adorna una realidad que tiende a ser aburrida. T. siempre llega tarde y cuenta unas excusas que no se las cree ni él, bueno el si, pero el resto no; aunque nos encanta que nos mienta... si todas las mentiras hicieran tan poco daño.

Lo de T roza lo sobrehumano y resulta refrescante en estos tiempos.

Ahora que hablo de T dejame anotarme a mi mismo al margen que me acuerde de llamarlo para ver que tal le va todo.

Escrito por J. Trallero a las 04:32 PM | Comentarios (0)

¿Ironías?

Eso es lo irónico
eso es lo peor
eso es lo único
que puede suceder.

Puede parecer una broma
puede sonar a lo de siempre
aunque odio decir "ya te lo advertí"
puede ser lo mismo,
es más posible que lo sea.

Escrito por J. Trallero a las 12:11 PM | Comentarios (0)

Mayo 04, 2005

Sin adiós

Se negó a decirle adiós. No quería que ella pensara que le importaba más de lo oportuno. Y había resultado ciertamente inoportuno el modo en que se había ido colando en su casa, retrasando la hora de la ida, quedándose a dormir una noche tras otra noche con promesa callada de revolcón diario. Y esa es una oferta que él ni casi nadie en su sano juicio que viera lo seductora que resultaba en ropa interior, podría rechazar.

Dudó si poner tierra y mar de por medio aceptando un trabajo en las Canarias, o las Caimán o algo así, o dejarse de cobardías y de tiempos muertos y plantarle cara y con sólo dos palabras "Vete ya" cerrar un capítulo, o capitulillo, que ya duraba demasiado. Y así estaba ahora viéndola salir con su maleta por la puerta de casa sin tan siquiera decirle adiós… no fuera a ser que no marchara.

Escrito por J. Trallero a las 09:31 AM | Comentarios (0)

Mayo 01, 2005

Me perseguía

Tío, te juro que me perseguía. Estuve allí un fin de semana y me la encontraba en los lugares más insospechados, mirándome. Cuando la miraba se hacía la despistada.

No, no exagero. Además estaba buena. En eso tampoco exagero… No sé, tal vez la vi 8 o 9 veces.

Escrito por J. Trallero a las 12:05 PM | Comentarios (0)