Todo va bien
bien, muy bien
Aunque no es perfecto,
ni ganas.
Todo está bien
bien, muy bien
Aunque sorprende a ratos.
Todo es tan fácil
fácil, tan fácil.
Va rodado sobre si
¿Cómo si no iba a ir?
Ese principio de acción y reacción que tiene por final casi siempre una erección
Hay mujeres que traen los versos a pares
los folios a cientos
y otras que no regalan
ni un mísero verso.
Te regalo un ojalá si me dices
lo que piensas
con sinceridad.
Hay mujeres recelo, desvelo,
anhelo, deshielo, cielo;
hay mujeres de sueño,
mujeres caramelo, terciopelo,
otras tantas de diseño .
Hay mujeres que vuelven de pasados
en que dejé de creer
sin ser ni de lejos la misma mujer
y sin dejar de ser la que siempre
fueron.
Hay mujeres anzuelo, consuelo,
duelo, flagelo, pomelo.
Mujeres ni tan fatales, ni tan rubias,
que no se pueden evitar, ni quiero.
Tomar nota de acontecimientos postreros.,
dilucidar filosofías de lija,
andar hasta rodear la ciudad,
amoratar los deseos a mordiscos,
recitar la alineación de bebidas de memoria,
degustar el salado inolvidable de tus labios,
rastrear la estela de perfume por según que garitos,
distinguir lo peor de lo incisivo de lo un tanto más perplejo,
admitir mis elevados instintos bajunos.
Adivinar tus malos pensamientos,
prescindir de incómodas primeras impresiones,
abusar del trato de favor y de las malas palabras,
indicar con un gesto tanto desprecio,
improvisar como casi siempre sin dejar escapar la oportunidad,
desdecirse si es preciso de lo dicho
sin llegar a mentir.
El tintineo de latón
unido a la lluvia
que caía casi granizo
estruendo contra la ventana
mis ojos reflejados en tus ojos
en las llamas de la chimenea
húmedo calor-frío
y un fin de semana
que para variar
sabe a menos que poco.
Mantengo una esperanza en modo espera.
Discrepo y añado argumentos irrebatibles.
Lavo los platos a la noche; mientras improviso
algo de cena.
Una botella de agua fría para helar la inspiración.
Guardo un descuento para una copa.
Escribo finales para tener de repuesto
para el peor de los casos.
No dejo propinas excepto en ocasiones particulares.
No me gustan las esperas carentes de sentido,
no me gusta perder el tiempo en nadas
tan vacíos,
no me gusta trastocar planes,
perder el miedo a nada,
bautizar por su nombre a la quinta cerveza,
anotar incongruencias para cartas futuras,
atarme los zapatos con nudo corazón…
Adosados a más de la mitad de mi ropa
Juro que está recién lavada.
Pelo corto, pelo blanco,
pelos de gato.
¿De donde ha salido este pelo
tan largo?
Me creerías si te dijera
que mi gato se dejó melena.
Pelos de gato, melena gatuna,
mirada felina,
uñas rayando mi razón.
Casi todo en esta vida es relativo
hay pocas verdades absolutas
y pocos principios que no hayan jugado
a ser finales.
La razón y la sinrazón mezclándose
en un pote a fuego lento.
El amor, el deseo, la lascivia,
las promesas alternativas,
las palabras que se llevo el viento.
Las imperfectas amistades que alabo
tras un par de cañas.
Aborrezco tener la razón
hasta cuando la pierdo.
Gruñido de satisfacción
Gemido eco de gemido
Tus pestañas en morse
Restregarte pidiendo cariño
Ronroneo entre besos
Besos con lengua dulce
Suspiro entre sueños.
Colecciono insomnios con la sinceridad
del sueño arrastrado,
con las ojeras violetas que enrojecen mis ojos,
con la piel erizada de frío/escalofrío.
Mantengo vigilias hasta el amanecer,
sueño aplazado por tercera vez,
y dos versos que no escribí
y ya olvidé.
Los escribí con mis dedos al través
de tu vientre
entre filigranas circulares.
Para no hacerte daño seria la única razón.
Ni una sola mentira, tan sólo alguna omisión
de poca importancia aunque estén sobrevaloradas.
Comprensibles viendo el tema desde fuera,
inexplicables y usados en contra
en caso contrario.
Hay subjetividades que joden más que matan
Omisiones lo más transparentes posibles.
Absorto en ideas que se caen de un cerebro
agujereado.
Pilotando utopías que no tienen más que polizones.
¿adyacente a tu corazón? Tal vez.
Y ojalá.
Manteniendo costumbres dignas de abandono,
induciendo fracasos por contagio,
sin creerme ni mentiras ni verdades,
ni absolutos, ni totales.
Hace tiempo que me rendí a entender
ciertas ideas/opiniones que rozan el absurdo,
vengan de quien vengan,
amigos, conocidos, incluso familiares,
que parecen vivir en Marte
o desusar la lógica,
o transformarla a su antojo,
o balancear la costumbre, los prejuicios y los hechos
hasta que todo permanece irreconocible.
Y ante los que de nada vale argumentar,
muro sin sentido y con sordera
Y es que lo que no aprendieron con el tiempo
no van a aprenderlo en cinco minutos
y mira que insisto en que la edad no otorga la sabiduría
en ciertos casos.