Las viejas ideas recicladas como si fueran de primera mano,
la desnudez de tus nalgas que recorrer con mis dedos,
la estanteria del cuarto de baño repleta de libros,
la cisterna cogiendo agua de madrugada,
la coleccción de cepillos de dientes que ir dejando en distintos baños,
la falda aquella con más curvas de las que pueden seguir mis manos,
el encuentro inesperado en ciudad ajena en días lluviosos,
el sueño que anula mis malos pensamientos o los duplica,
el dulce o salado de tus labios separandose de mi,
las fantasias que acaban siendo una sarta de embustes,
las frases aduladoras que no llevan a parte alguna,
las anotaciones al dorso de un ticket de cajero automatico,
Leo la actualidad. Dos o tres periódicos diarios. Tal vez por eso no tengo opinión, o tengo demasiadas.
Hay quemaduras que no sanan con ningún bálsamo,
hay tiempo para todo lo que imposta si se quiere,
hay importancias que carecen de fundamento
hay carencias de ti que se agarran del cuello,
hay cuellos que ahorcar a besos con lengua,
hay lenguas de serpiente que estarían mejor arrancadas,
hay arranques que cuestan por vagancia o enfriamiento,
hay frios inesperados en pleno verano pujante,
hay pujas que otorgan la victoria en subastas interesadas,
hay victorias que añaden un agrio sentimiento de culpa,
hay culpas asumibles que no precisan culpables,
hay precisiones que no son precisamente precisas, ni preciosas,
hay chicas preciosas que parece que fueran a romper,
hay fueras de este juego sin reglas tramposas,
hay reglas ausentes que asustan, atemorizan y acojonan,
hay ausencias que llevar cyesta arriba y/o ansiosamente,
hay costes tan bajos que son casi imperceptibles,
hay bajitos de gran corazón y mala leche,
hay corazones etenamente rotos, doloridos e irrecuperables,
hay rupturas casi pacificas que el tiempo cicatriza sin feas heridas,
hay cicatrices que mostrar orgulloso y otras que ocultar avergonzado,
hay verguenzas insuperables que asaltar sin duda alguna,
hay asaltos que mejor hubieran sido emboscada a traición,
hay traiciones que se ven venir y no por eso se pueden sortear,
hay sorteos con tan pocas probabilidades afavor que ni compensan,
hay favores que se acaban cobrando tna caros que tampoco,
hay acabados que no son finales, anodizados, anonadados, inesperados,
hay inesperanzas que se cumplen antes que muchos sueños,
hay cumplidos que resuenan como insultos que restallan sin látigo,
Esta ronda la pago yo
venga no me hagais el feo
Esta ronda la pagas tú
que todavia queda sed que aplacar
Esta ronda la paga él
y asi acaban siempre estas cosas
Y que nadie cometa el error
de pagar la cuerta
que caen dos más.
Múltiplos de tres.
Cuando el egoismo no es tan mala opción
y la suma de tu egoismo y mi egoismo
no resulta tan egoista como pudiera parecer
ni tan dificil de entender(nos), a pesar de tanto.
Cara amable y cruz detestable
de una moneda similar
girando en el aire.
Lugares alternos
dificiles de cambiar.
En la barra del bar, atando refranes
entre copas vacías,
la ley de la calle
blandiendo injusticias como justicias,
sin tolerar más segundas oportunidades
que las que surgen de ninguna parte.
11.
Sueño plomando mis párpados
ganas de dormir sobre tu vientre.
12.
¿Qué planes tienes?
Ninguno,
puedo vivir sin planificar
cada minuto,
y aún así como si fuera el último.
13.
Si tuviera que olvidarte
no puedo olvidarte
no puedo dejar de pensar en ti
14.
Perdi las palabras
se que volveran
siempre vuelven
15.
La sombra de la decepción
a la vuelta de la esquina.
Esperar lo inesperado y también lo esperable
porque nunca se sabe
lo que puede pasar.
Lo mismo que la última vez
o algo similar
aunque las fuerzas centrífugas
descolocan tópicos.
Esperar lo inesperado y también lo esperable
y no sorprenderse si luego
nada de eso sucede.
Lo nuevo no es tan nuevo
y lo viejo tan sabido
no se da por aprendido
casi nunca.
“Amplio ático con vistas, módico precio; tres habitaciones, cocina americana, 2 baños, terraza, plaza garaje y trastero. Incluye preinstalación hilo musical, gas ciudad y rubia de infarto”
Se quedó perplejo y tuvo que releer las últimas palabras un par de veces para cerciorarse de que no se estaba equivocando. La curiosidad mató al gato y aunque Amancio no era curioso en exceso esta vez le picó tanto que tuvo que racarse, así que llamó al teléfono que figuraba al pie.
Sí, todo era correcto en el anuncio. Así que al día siguiente quedó para ver el ático que tal vez se convertiría en su nueva casa. Boquiabierto, así se quedó. La chica era realmente de infarto, decir que estaba buena era quedarse corto. Estuvo a punto de preguntarle si ella era la rubia que iba con el piso, pero al final decidió obviar la pregunta por si acaso la chica trabajaba para la inmobiliaria y se intereso por los m2 y otras menudencias, sin dejar de mirarla de reojo por supuesto. Me contó el caso aquella misma tarde en el bar, sin haber despejado la incógnita sobre la rubia en cuestión.
De todos modos al final se quedó con el piso. Aún no sé si la rubia de infarto era aquella o era otra, no se lo he podido preguntar porque no lo he vuelto a ver desde entonces, ni yo ni nadie. Hace más de un mes que no pasa por el bar y no responde al teléfono así que deduzco que el piso si incluía rubia, después de todo.
Confianza que ciega
confianza ciega
confianza dubitativa
no es bueno saberlo todo
tampoco ignorar demasiado
Desvirtuada imagen
en el espejo concavo
de la mente impropia
confianza ciega
Confianza en uno mismo
que no ayuda
demasiado
Ahora que la luna se ha cobrado su peaje
ahora que el tiempo duda entre azul y amarillo
ahora que aquella balada de cuando cumplí los dieciséis
suena tan banal, tan edulcorada.
Ahora que me he vuelto más viejo
y lo que me queda,
ahora que no me enamoro con tanta insistencia
o si,
ahora que el perfil arroja una papada
que me hace parecerme a mi padre,
ahora que vuelve la lluvia
a ocupar este otoño,
ahora quisiera que fuera antes
sólo algunos días
en que la lluvia me devuelve la melancolía
de la infancia perdida que no se vuelve
a recuperar
ni falta que hace.
Tomar la cerveza en 3 sorbos,
eludir los consejos tópicos,
notar la octava desentonada,
descubrir la mentira en medio de todo,
amedentrar con una mirada,
maullar de hambre a la luna,
resolver puzzles sin pensar demasiado,
aspirar a tanto que resulta tampoco,
desesperar ante la falta de mañana por la mañana,
mirar por encima del hombro de reojo.
Atropellada por curiosa
Por no parar quieta
Por cruzar la carretera sin mirar
Moteadita... gata maldita
descanse en paz.
5.
Recuérdame
yo tampoco te olvido.
Ni una lágrima
por el pasado.
6.
Conseguí, cosa poco habitual
recordar un poema
hace un rato
que planeó por mi mente esta mañana
o tal vez ayer.
7.
Vuelve la lluvia
gris y otoñal
que sienta al paisaje
como un guante.
8.
Anoto en un papel
versos al viento y pierdo la certeza
que nunca tuve del todo.
9.
Cuantas tonterías se oyen en ciertos bares.
10.
Tardes de viaje
de acá para allá
tras de ti.
Fue raro y familiar escucharte
después de tantos años.
Seis frases, la alegría contenida,
la promesa de vernos pronto
roto ya el hielo
para ponernos al día.
Sin reproches,
con tanto de que hablar,
a ver como van saliendo
las cosas.