21.
Escribí una canción de amor en el dorso de un beso.
22.
No inventes cosas que nunca dije
no digas cosas que nunca prometi
no prometas promesas que yo nunca juré
23.
Has traido la lluvia
de nuevo a mis dias.
24.
Tus susurros
continuan
rompiéndome
por la mitad.
25.
Esperar una respuesta
es una mala costumbre.
Si primero no planteas
una pregunta.
Una necrólógica: Ayer murió James Brown - y esto no es ni lejos una inocentada -.
Todavía no le he colgado el muñequito blanco a nadie en la espalda.
Debería poner un par de comentarios cabrones en los blogs de mis amigos, pero o bien mis amigos no tienen blogs o los que lo tienen mantienen desactivada la opción de comentarios. Panda de cobardes.
hay insultos que se quedan cortos de tan sutiles que son,
hay sones que son canción sin ritmo ni corazón,
hay otros corazones doloridos de herida que nunca tanto sufieron,
hay sufrimientos demasiado propios para irlos contando,
hay cuentas cuyo balanace no otroaga más que un saldo difuso,
hay difusiones de ciertos rumoraes que de tan innecesarios molestan,
hay necesidades ni tan necesarias, ni tan ansiosas, ni tan propias,
hay ansias que no se apagan ni con toneladas de deseos cumplidos,
hay toneladas que pesan menos que una de plumas,
hay plumas inspiradas que son buena compañía en cualquier borrachera,
hay compañías que aturden, agobian, atosigan y otras que van de risa en sonrisa,
hay toses enfermizas que son aviso de un mal mayor,
hay mayores a los que no se le escucha creyendo que ya chochean,
(variacion A)
hay chochitos para comérselos a dos carrillos hasta saciar,
hay comidas de tarro que sólo valen para levantar dolor de cabeza,
hay dolores de cabeza que ni valen como excusa de un mal polvo,
hay maldades demasiado torpes para llegar a ser villanías,
hay torpezas reiteradas que acaban conformando caracter,
hay conformidades que ya das por supuestas en ciertas ocasiones,
(variacion B)
hay chochitos para comérselos a dos carrillos hasta saciar,
hay insaciables ganas de ti que acosan las noches pasadas las doce,
hay doce uvas sin hueso que son costumbre igual de vacias,
hay mala uva incontenible que surge algunos dias con nuevos brios,
hay novedades que ni tanto ni tan viejo, difícil de definir,
hay tantas dificultades que son abismos insalvables en ciertas ocasiones,
hay ocasiones que sin ser idoneas son lo mas adecuadas posibles...
Sen dubida ningunha hai química
entre no-los dous
como sempre foi.
Esfumarme sin dejar ni huella ni tan siquiera los zapatos.
Esfumarme sin dejar ni pistas ni el aroma de una ausencia
La necesidad de una huida
algunas tardes en que el hartazgo
me inunda.
16.
Striptease
A media luz
todas las gatas son pardas
17.
Hay dias
como meses
que no acompañan
las palabras.
18.
Tengo sueños que nunca se harán realidad
o eso espero
porque no sabría que hacer con ellos.
19.
Le miró mientras moría sin derramar una sola lágrima.
20.
Palabras que sumadas a otras palabras hacen…
ganas de manipular verdades que tampoco son…
miedos infames a ciertas mujeres de mentira….
Incomprensiblemente todas las mujeres lo abandonaban de la misma manera. Eran unas zorras o siempre daba con el mismo tipo de chica o tanto amor hasta rebosar las hartaba. Y que iba a hacer el si no sabia querer de otra manera.
Fumo solo
cuando bebo un café
que me pide un cigarrillo
cuando la sobremesa
solicita algo de humo
para nublar las ideas
cuando la cuarta copa
o la quinta cerveza
llama a la ceniza.
Ese detective de novela que se siente como una copia barata de Bogart porque a pesar de ser más alto sabe que sus respuestas nunca serán tan ácidas, tan cortantes para sumir en un gran sueño, en un eterno sueño a la fauna creada a su alrededor: el viejo jubilado que ocupa el piso de encima de su despacho, la opulenta y caduca belleza de la peluquera de la puerta de al lado, el odioso agente de policía más corrupto que él mismo y el resto de la galería de personajes que conforman su mundo tan irreal como todos los universos novelescos. Eterno segundón tras la dura estela dejada por el mito. Claro que él no tiene a la flaca a su lado y nunca ha estado en África. Sabe que jamás seránombrado en las antologías de novela negra, que nunca será llevado al cine o la televisión. Que lo más a lo que puede aspirar es a un artículo en una revista local escrito por un primo segundo de su autor, que añadióuna consonante a su nombre para parecer más importante.
Conoce su realidad irreal que tal vez por eso sea más dura que la real. Tal vez por eso está escondido en una de las páginas en blanco dándole vueltas al tambor de su revolver del 38. Tal vez por eso ha renunciado a dejar de fumar. Tal vez por eso ha perdonado a Bogart y a la Bacall. Tal vez por eso ha decidido esperar. Tal vez por eso se ha agotado su paciencia. Tal vez por eso ha decidido volarle la tapa de los sesos a su autor. Sabe que esta noche vendráa dar un final mediocre a las 236 páginas anteriores en las que lo ha encerrado. Cuando revuelva los folios mecanografiados será el momento. Tira la colilla al suelo.
El crimen perfecto.
¿Quién va a sospechar de él?
Escribir con prisas cuanto pasa por mi cabeza,
juzgar con doble rasero a propios y extraños,
desplegar el encanto que no se tiene en abundancia,
beber de un trago el café antes de salir por pies,
intentar entender las razones de la desconfianza,
malvivir de bar en bar tuteando a los camareros,
a garrar por los cuernos al cornudo toreado,
escoger la opción más ventajosa para uno mismo,
aconsejar menos de lo debido aunque lo pidan reiteradamente,
descubrir lo curioso sin ningun valor,
entretejer las mentiras y verdades hasta confundirlas,
traducir mis pensamientos a tus ojos,
beber cerveza hasta vomitarlo todo,
encontrarse con la casualidad que suena a broma,
continuar alguno de los previos poemas como si tanto valiesen.
A la tercera va la perdida
y con poco que añadir
y un tanto más que perder
No me callo ni bajo el agua
y nemos si me irrito
y menos si me cabreo
A la tercera a ver si cuadra
todo como debe o haber
sido de no ser asi
No me callo ni bajo el agua
y menos cuando escribo
y menos cuando debo.
Cada vez que veo la pelota rosa
abandonada
en la esquina de la cocina
recuerdo a la gatita moteada
que jugaba con ella
mientras yo la pateaba
-a la pelota-
contra la pared.
Inquieta,
curiosa,
rita,
moteadita, gata maldita,
en el paraiso gatuno
descanse en paz.