¿Cuantos blogs debo destruir para que no se
me acumulen los posts por actualizar?
¿Cuantas cervezas son mi máximo soportable
sin perder la compostura y la dignidad?
¿Cuantos títulos de canción he plagiado ya
en lo que va de vida?
¿Cuantas excusas increíbles son preferibles
en ocasiones a la verdad desnuda?
Como agua negra de lavar
así llueve algunos días
en los que se mueren las ganas
de nada más que no sea permanecer
vivo, por costumbre y sin esfuerzo.
Adivinar tus pensamientos y deseos
no es tan sencillo como pudiera parecer
y he perdido mi séptimo sentido.
Días cubiertos por nubes gris ceniza
que parece haber detenido
tiempos, fríos y nebulosos.
o caidos en combate
Aquel primer motiveless
que cayó víctima de un error enredado.
El cuaderno de navegación
que se hartó de recopilar webs.
Casi perdidas discordancias
que reencontraron su hueco.
Rayos y centollas
proyecto múltiple con punto y desgana.
Papel continuo
iba para blog y quedó en poema.
Destruir las estructuras cuando dejan
de decir con su desorden
lo que pretendía.
Buscar nuevos modos de decir lo de siempre
y contar las historias
como no sucedieron.
tirar por la borda el final para escribir
uno de casi cuento,
o cambiar a destajo el comienzo.
Sucesión de inicios
que van yendo
a favor de tiempo.
Descarrilar los planes que intuyo minutos antes,
parafrasear por no copiar descaradamente lo mismo,
maullar quejumbroso ante ese menú del día,
pisar charcos invernales en Agosto,
adecuar las iras a torpes desencadenantes,
limpiarse el culo con las páginas de un libro,
cometer tres crímenes y pagar por medio sin buen comportamiento,
aproximarse traicioneramente desde un ángulo imprevisto,
adjetivar con la crueldad de quien tiene poco que perder,
tropezar reiteradamente en similar formación rocosa sin aprender
en temas de amores correspondidos o no,
esperar de nuevo, esperar pacientemente, esperar porque no queda otra opción,
meterse en líos de los que no hay posible salida honrosa,
rezar que el viento no tire la casa abajo como soplido de lobo,
respirar sin querer hacerlo pero con todas las ganas posibles,
elegir la propia realidad dentro de un orden de cuento,
mantenerte a la sombra cerca de una botella de agua,
hacer oídos sordos a recomendaciones de mala gana,
agujerear el cuero por perder tallas de pantalón
Veranefando 2007>
Me jode que creas que no
me importas
y me jode porque me importas.
Aunque de nada vale
repetírtelo
una o cien veces.
- Para ti ella es como una puerta que no has cerrado…
- Déjate de tópicos tío. Ella no es una puerta, está de todo menos plana.
A Trini
No me dejes solo
quédate conmigo
ronronea a mi lado
no te vayas
no me dejes
no te alejes
Se hace de noche sin ti
el frío fríe mis pies,
me tardas demasiado
no te vayas
no me dejes
no te alejes
Casa Vacía, agosto de 2007
hay posibilidades barajadas con mano zurda,
hay barajas de tahur del missisippi fumador de puros habanos,
hay puros de boda barata a la que negaria asistir llegado el caso,
hay casos sin defensa viable ni nada que añadir,
hay añadidos que no forman parte del mismo todo,
hay formaciones de batalla condenadas a perder a base de repetirse,
hay perdiciones a las que lanzarse de cabeza con doble tirabuzon,
hay dobleces que ni tan inesperadas y aún asi no vienen a cuentos,
hay cuentos para adultos que ruborizan hasta a las abuelas,
hay abuelas adorables y unas cuantas que resultan odiosas,
hay adoraciones inexplicables, rozando la estupidez y sin nada que ver con el amor,
hay amores eternos tan engañosos como los sentimientos en que estan basados,
hay engaños que no quisieron mentir, sólo fueron así,
hay mentiras inspiradas que se merecerian ser verdad por un rato,
hay ratos demasiado largos que no hay manera de llenar,
hay maneras que ni son alardes, ni sobrantes, como mucho maleducadas,
hay sobras que resultan lujos en otras manos o en otras mentes,
hay manos cerradas agarrando o golpeando sin rastro alguno de caricias,
hay golpes sin dar que duelen más que los dados con saña,
hay dados con la suerte de cara oculta que jamás sale un as,
hay ases escondidos en la manga de un chaleco de rayas,
hay rayas discontinuas que es mejor no pisar por si acaso,
hay pisotones tan suaves que resultan males menores,
hay menores que parece que tienen mas de dieciocho,
hay dieciocho oportunidades por minuto para moldear el propio destino,
hay moldes que rompieron a la primera pero son los menos,
hay roturas inexplicables que no conducen a la felicidad,
hay conductores confusos con las intermitencias laterales que llevan a error,
hay confusiones que lejos de ser divertidas son lastimosas,
hay lejos que resultan demasiado lejanos sin mapa,
hay mapas sin isla, ni tesoro, ni leyenda alguna,
hay islas tan cercanas que pasan desapercibidas a contraluz,
hay percepciones que resultan casi irrealidades de tan imaginadas,
hay resultados que no convencen ni al tercer intento,
hay convencimientos fútiles con el traje de la seguridad propia,
hay trajes que parecen hechos a la medida del cinismo,
hay hechos tan inapelables que admiten doce versiones,
hay doce estrellas bailando por el cristal de la ventana del tejado,
hay tejados con goteras que no me descuentan tiempo de sueño,
hay descuentos por pago anticipado tan retrasados que se olvidan,
hay olvidos inolvidables que es imposible que hayan sucedido de nuevo,
hay novedades que pasan de moda en poco tiempo,
hay modas que deberían dar vergüenza propia y ajena,
hay vergüenzas que se pasan en un momento y las que duran toda la vida,
hay vidas prediseñadas que no sé a quien convencen de su importancia,
hay importancias tan relativas, tan aparentes, tan peculiares, tan vacías,
hay peculiaridades encantadoras, otras rarezas y quedan las excentricidades,
hay raras aves de paso que emigran con el otoño al mismo sitio,
hay otoños tan veraniegos como ciertos julios no el de este año,
hay julios que transmiten la fuerza que no tienen esos discursos,
hay discursos que duermen mejor que algunas nanas,
hay dormidas nerviosas que no cunden ni medio descanso tardío,
hay medias partes que ni juntando siete completan uno entero,
hay una completa sin queso en el menú,
hay queso tan azul como un mar salpicando con espuma,
hay salpicaduras de tierra manchando los bajos del coche,
hay coches que sólo se compran para presumir, aunque no de buen conductor,
hay bondades de las que es mejor desconfiar por sistema,
hay mejoras a las que no se da crédito, no por poco ansiadas,
hay créditos que interesantes o no, salen siempre demasiado caros,
hay salidas de emergencias que ni puerta tienen de tanta inmediatez,
hay inmediatamente que son por supuesto después,
hay después con nada que añadir y sabor de ya ocurridos,
hay ocurrencias que no hacen reír de tan manidas,
hay risas falsas, tontas, vacías, estúpidas, ecos de otras cosas iguales…