No poder recordar ninguna oración
-tal vez vacía-
de las que se rezaban en la infancia
en memoria
de quien me las enseñó
-tal vez por si acaso-.
Y la pena ahogada en los pulmones
Y la maldita manía de no llorar
lección de mi viejo
que de aquella era papá.
Muy divertidos, vaya crack de tortuga.
En tu caso concreto considero aceptable, incluso necesaria, incluso imprescindible, la cirugía estética; en parte para mejorar tu imagen, en parte para que no te reconozcan todos a los que pusiste en tu contra con perrerías que no eran necesarias.
Así al menos superarás tus complejos y tus envidias, tus mezquindades y tus errores pasados. Por supuesto que el físico no es lo más importante, pero en tu caso ese no es el mayor de los problemas.
Aquellos magníficos videos subtitulados del xabarin, rock a tope. Para empezar míticos Herdeiros
Mark Knopfler - What it is
desde el naranja
1.
Pasa raudo en bicicleta
en traje blanco
arrugado por las prisas,
doble lazo de glorieta
en los zapatos,
pelo cano al viento,
aprendiz cincuentón
de playboy sin yate.
2.
A la vera de un libro
en la mesa de un café
que resulta hamburguesería
matutina.
Sin el título impropio
subrayado de rosa
estudioso de bolsillo.
3.
Trae la leche de repuesto
del cercano almacén
la camarera brasileña
escote al alza
sonrisa profiden desconfiada,
ponme apurada la cerveza,
cóbrame dos cafés
y anótame el número
en una servilleta de papel.
Pero nadie nos permitió elegir. Al menos, para palmo de la historia, un puñado de españoles supimos cobrárselo caro al mundo, acuchillándolo hasta que no quedamos uno en pie. Dirán vuestras mercedes que ese es magro consuelo y quizás tengan razón. Pero nosotros nos limitábamos a hacer nuestro oficio sin entender de gobiernos, filosofías y teologías. Pardiez. Éramos soldados.
(Pérez-Reverte – Corsarios de Levante. Las aventuras del capitán Alatriste)
Si dejamos a Hercules sin torre para vivir,
sin trabajo multitarea
sin el espejo de Heracles
de Herclé
nos queda poco más que un tipo
con delirios
que no llegó a dios completo.
Han desaparecido aquellos bares
en los que parábamos antes
y ciertos amigos que no se sabe que fue de ellos
por más que apeteciera una última caña.
Y la vecina aquella
que se llevó de regalo dos o tres libros
de una saga de la que hace poco
salió la sexta parte.
Sin dejar ni un rastro
en una de esas reviravoltas extrañas
de la vida
van desapareciendo
amistades antiguas ni tanto
y lugares a los que no se puede volver
…y tiempos
a los que tampoco..
Quisiera llamar por teléfono
y no son horas
He dormido en exceso esta mañana
y no son horas, ahora
de seguir desorientado.
Quisiera quedar a tomar un café
con chupito de licor
pero no son horas.
No son horas para beber un par de copas,
no son horas para dormir a pierna suelta,
no son horas de pedir explicaciones de nada,
no son horas de querer volver a una casa lejana.
Quisiera conducir hasta ti
pero no son horas.
Quisiera estar a tu lado
pero no son horas.
Quisiera tenerte junto a mi
pero no son horas.
Quisiera seguirte en todo momento
pero no son maneras.
Impresionante, increible... puritita poesía.
Echo de menos
las visitas al cementerio
con mi padre
el día de difuntos.
Ir a visitarlo a él
no es lo mismo.