Febrero 27, 2008

Enredo

Enredar lo sencillo
en una madeja que no hay
modo de desmadejar.
Complicar lo simple
con objeciones que de nada
valen y menos pintan.

Escrito por J. Trallero a las 10:45 PM | Comentarios (0)

Febrero 26, 2008

Lágrimas ni tan negras

A veces viene bien emborracharse
hasta llorar
con una vieja canción
que te recuerda a tu padre
al que nunca has olvidado.

A pesar del tiempo.

"Te quiero, te quiero, te quiero
y hasta el fin te querré".

Escrito por J. Trallero a las 08:58 PM | Comentarios (0)

Febrero 25, 2008

Pasos

Huellas de pasos
preocupados
tras el rastro de tus pisadas.
Sin saber
si seguirte de apoyo
o servirte de guía,
delante o detrás,
sin querer que dudes
en tu caminar
paso a paso
poco a poco
un tanto más.

Mis pasos tras tus pasos
mis pasos a tu lado.

Escrito por J. Trallero a las 10:58 PM | Comentarios (0)

Febrero 21, 2008

Tolerante

Hay opiniones que no son dignas de tener en cuenta, opiniones que me importan un carajo, opiniones que no valen nada, opiniones que nadie pidió. Hay que suponer que todas las opiniones son respetables, sólo es cuestión de saber cual es el momento apropiado para dar la propia, hasta las que parecen unas opiniones de mierda, de relleno, de repetición o totalmente inútiles o vacías.

Hay opiniones dignas, sin embargo, y otras que no tanto.
Hay opiniones que van y vienen con la marea.

Hay opiniones que acaban con la tolerancia mía y con la de cualquiera.

Escrito por J. Trallero a las 02:01 PM | Comentarios (0)

Febrero 19, 2008

Últimos como primeros

La última copa nunca es la definitiva
demos gracias por la oportunidad posterior
de volver a contarnos historias
de recordar como nos conocimos
como casi discutimos
como siempre nos volvemos a ver.

Sin menos ni más
cerca o lejos tanto da
siempre a mi lado
siempre a tu lado.

La última mujer siempre es la definitiva
demos gracias por esas caderas que nos llevan
de lado a lado
adonde quieren
adonde queremos
como siempre fue
como tiene que ser.

Sin menos ni más
cerca o lejos tanto da
siempre a mi lado
siempre a tu lado.

La última cena es el preludio
de una noche de risas
para compartir,
que no nos quedemos sin humor
sin ganas de reír,
a la par,
de estar
cerca o lejos
tanto da
cada uno a su manera
cada uno en su casa
pero siempre a mano
casi un hermano.

Tú a mi lado
yo a tu lado.

A Lolo
Por años que parecen vidas
y horas que se esfuman como minutos.

Escrito por J. Trallero a las 03:06 PM | Comentarios (1)

Febrero 14, 2008

Hablando en esperanto

Descorchar tras botellas para acompañar la comida,
beber a sorbos el chocolate caliente tras la cena,
entender todo sin que lo comprendan a uno,
desistir por cansancio de lo amado incrédulo,
llover llueve aunque sea poco y en lugares insospechados,
asomar la cabeza antes de ninguna entrada pretendidamente triunfal,
seguir en pie porque no tengo ganas de sentarme,
hablar en esperanto con la esperanza de un traductor,
dormir lo justo para ir tirando sin soñar y sin lujos superfluos,
orinar toda la cerveza bebida en las últimas dos horas,
cristalizar azúcar en figuras caprichosas por humedad relativa,
inventar vidas impropias en universos que fluyen casi paralelos,
mirar por la ventana hasta tener los ojos enrojecidos de tanto esperar,
cortar por lo sano las explicaciones que no explican nada,
olvidar los malos ratos vergonzosos de los que no estar orgullosos,
dormir once horas a trozos y descansando lo justo,
escarmentar a la sexta borrachera por veinteava vez.

Escrito por J. Trallero a las 05:48 PM | Comentarios (0)

Febrero 12, 2008

Primera lluvia de invierno

Llueve por fin
Llueve a todo llover
La tierra seca se empapa
de lluviosa alegría.
Llueve repiqueteando
en los tejados,
llueve en las ventanas,
en las aceras, sobre los coches
y los paraguas apurados.
Primera lluvia de invierno
este noviembre tardío.
Llueve lluvia fría.

Escrito por J. Trallero a las 01:54 PM | Comentarios (0)

Febrero 08, 2008

Chora meu neno

Chora meu neno chora, que así e como conseguen as cousas os cobardes.
(Escuchado en un bar)

Escrito por J. Trallero a las 01:55 PM | Comentarios (0)

Febrero 07, 2008

Hotel Venezuela 2

A veces se me olvida que las historias que cuento son mentira, tal vez porque quiera que sean realidad para animar mi propia e inconclusa autobiografía o tal vez porque a la sombra del misterio aumenta el interés en los ojos de mujer que lo observan a uno desde el otro lado de la mesa con los restos del café negro. Ahora que ya no quedan miradas de mujer como esa ni historias, verdades o mentiras, que no haya contado ya hasta la saciedad entre el humo de cientos de cigarrillos. Y lo sucedido en el Hotel Venezuela es sólo un recuerdo entre tantos, es sólo una mujer entre tantas, y son sólo seis balas y una carrera al borde del mar en aquel descapotable robado. Tan robado como los 50.000. Duraron poco, tan poco como ella, que huyó con el sonido del último billete dejado como propina al camarero de otro hotel que no se llamaba el Venezuela aunque estaba en Maracaibo. Tengo seis fotos tomadas en lugares distintos donde ella tan joven, tan morena, tan guapa me observa con la misma sonrisa de siempre, la misma sonrisa que aún viene a mi mente algunas noches alternas.

“Llámame candy, o corazón” me decía siempre semidesnuda con su risa alegre. La encontré después de su desaparición. En Roma, allí estaba Cándida García bajo el nombre supuesto de Evelyn, siempre le gustó tanto ser americana, encamada con un conde italiano de bajo presupuesto. Y allí quedó tumbada junto a él con tres balas en el corazón, corazón y 10.000 dólares que pude recuperar en mi cartera. Desaparecí de nuevo, vuelta a Sudamérica, envuelto en la niebla de tiempo. Hasta ahora, ahora que ya es tan tarde que da igual contarlo, contarlo todo porque ya sólo queda esperar al final en la habitación 207 de esta residencia o asilo o como coño le llamen. Ahora que ya estoy demasiado viejo y desahuciado, para que me condenen por nada. Ahora que puedo contar que fui yo quien robó los cincuenta mil de aquella partida en el hotel Venezuela hace ya 50 años, que fui yo quien huyó, quien persiguió a Candy, mujer que quiso ser mi mujer fatal, que la maté a tiros en Roma, que huí de nuevo siempre huyendo hasta agotar el último dólar de mis robos posteriores, hasta volver a casa a Cambados, hasta que mis sobrinos, los hijos que nunca tuve me internaron aquí… donde miro al mar intuido en la lejanía y recuerdo la tortuosa y curvilínea carretera por la que huí del Hotel Venezuela con mi linda morena a mi lado.

Escrito por J. Trallero a las 12:52 PM | Comentarios (0)

Febrero 05, 2008

Siete tazas

Si no quieres caldo
siete tazas;
si no quieres oírlo
mejor calla;
si no quieres caldo
otra cucharada.

Escrito por J. Trallero a las 08:08 PM | Comentarios (0)

Febrero 04, 2008

Pretensiones

No pretendo ni pasar de largo
ni quedarme para siempre
Dos pasos largos, un paso corto
echando la vista atrás
sin dejar de mirar adelante.
La tristeza que empapa que no es
tan definitiva como a veces parece
el que dirán que no debería importar,
una cierta tranquilidad ante lo inevitable.
No pretendo ni huir por piernas
ni permanecer en cualquier caso.
Canciones que tararear distraído
que hablan de finales, roturas de corazones
que me importan un carajo.
Y no tengo palabras para consolarte.
Pensamientos entrecruzados en movimiento
casi perpetuo que tampoco dura tanto
las habituales contradicciones
de la poca perfección de la que ni presumo.
No pretendo ser perfecto
ni alejarme de ti.

Escrito por J. Trallero a las 07:46 PM | Comentarios (0)