Abril 15, 2008

Relativismo político

No soy políticamente correcto. Soy un relativista, ya se sabe lo bueno es bueno y lo malo es malo – en medio hay un amplio matiz de grises -, pero ni lo bueno es maravillosamente excelente ni lo malo es lo horriblemente peor.

Fumo algún que otro cigarrillo – negro para más señas-, bebo el vino que me apetece, del tintorro al reserva; como comida con colesterol, digo tacos y palabras malsonantes y utilizo palabras “machistas”, vamos que me niego a añadirle la “A” a todo.

Tampoco voy de transgresor. En absoluto. Sólo reivindico mi derecho a no ser metrosexual, poder eructar en público, decir hostia, cagarme en dios, llamar negro a un negro y maricón a un maricón; así como suena, sin connotación negativa, que las connotaciones las ponen los tonos y las personas, no las palabras en si. Escribir como me cuadra y al que le parezca mal que no me lea.

Escrito por J. Trallero a las 03:50 PM | Comentarios (0)

Abril 03, 2008

Ultima oportunidad

Pero imaginate la cara de los invitados, chirriar de neumaticos, el astra entrando a cañón casi en el atrio - te iria a buscar en un lamborghini pero no me da el presupuesto- y el novio que sube al coche y escapa a neumatico quemado sobre el asfalto entre polvareda y piedras saltando antes de que la novia haya podido apoyar el pie siquiera sobre el suelo.

Escrito por J. Trallero a las 02:50 PM | Comentarios (0)

Marzo 30, 2008

Casualidad

En el mismo instante en que él marcaba su número en el teclado del teléfono, ella lo llamaba a él; se produjo el pertinente efecto imán, los teléfonos se repelieron y ellos se perdieron en uno al otro, para siempre. Jugarreta de la casualidad que no merece llamarse destino.

Escrito por J. Trallero a las 01:39 AM | Comentarios (0)

Febrero 21, 2008

Tolerante

Hay opiniones que no son dignas de tener en cuenta, opiniones que me importan un carajo, opiniones que no valen nada, opiniones que nadie pidió. Hay que suponer que todas las opiniones son respetables, sólo es cuestión de saber cual es el momento apropiado para dar la propia, hasta las que parecen unas opiniones de mierda, de relleno, de repetición o totalmente inútiles o vacías.

Hay opiniones dignas, sin embargo, y otras que no tanto.
Hay opiniones que van y vienen con la marea.

Hay opiniones que acaban con la tolerancia mía y con la de cualquiera.

Escrito por J. Trallero a las 02:01 PM | Comentarios (0)

Febrero 07, 2008

Hotel Venezuela 2

A veces se me olvida que las historias que cuento son mentira, tal vez porque quiera que sean realidad para animar mi propia e inconclusa autobiografía o tal vez porque a la sombra del misterio aumenta el interés en los ojos de mujer que lo observan a uno desde el otro lado de la mesa con los restos del café negro. Ahora que ya no quedan miradas de mujer como esa ni historias, verdades o mentiras, que no haya contado ya hasta la saciedad entre el humo de cientos de cigarrillos. Y lo sucedido en el Hotel Venezuela es sólo un recuerdo entre tantos, es sólo una mujer entre tantas, y son sólo seis balas y una carrera al borde del mar en aquel descapotable robado. Tan robado como los 50.000. Duraron poco, tan poco como ella, que huyó con el sonido del último billete dejado como propina al camarero de otro hotel que no se llamaba el Venezuela aunque estaba en Maracaibo. Tengo seis fotos tomadas en lugares distintos donde ella tan joven, tan morena, tan guapa me observa con la misma sonrisa de siempre, la misma sonrisa que aún viene a mi mente algunas noches alternas.

“Llámame candy, o corazón” me decía siempre semidesnuda con su risa alegre. La encontré después de su desaparición. En Roma, allí estaba Cándida García bajo el nombre supuesto de Evelyn, siempre le gustó tanto ser americana, encamada con un conde italiano de bajo presupuesto. Y allí quedó tumbada junto a él con tres balas en el corazón, corazón y 10.000 dólares que pude recuperar en mi cartera. Desaparecí de nuevo, vuelta a Sudamérica, envuelto en la niebla de tiempo. Hasta ahora, ahora que ya es tan tarde que da igual contarlo, contarlo todo porque ya sólo queda esperar al final en la habitación 207 de esta residencia o asilo o como coño le llamen. Ahora que ya estoy demasiado viejo y desahuciado, para que me condenen por nada. Ahora que puedo contar que fui yo quien robó los cincuenta mil de aquella partida en el hotel Venezuela hace ya 50 años, que fui yo quien huyó, quien persiguió a Candy, mujer que quiso ser mi mujer fatal, que la maté a tiros en Roma, que huí de nuevo siempre huyendo hasta agotar el último dólar de mis robos posteriores, hasta volver a casa a Cambados, hasta que mis sobrinos, los hijos que nunca tuve me internaron aquí… donde miro al mar intuido en la lejanía y recuerdo la tortuosa y curvilínea carretera por la que huí del Hotel Venezuela con mi linda morena a mi lado.

Escrito por J. Trallero a las 12:52 PM | Comentarios (0)

Enero 31, 2008

Retazos de aquel tiempo pasado

Mi madre nos compraba a mi y a mi hermana los cuadernos y los lápices en la Poesía – el edificio todavía sigue en pie y el comercio lo cerraron hace un par de años- porque eran mas baratos que en las monjas y quedaba cerca de casa. Vivíamos en la calle Orzán en una casa enorme, si teníamos suerte y mi madre estaba de buen humor y le quedaba algo de suelto nos compraba unas mariquitas recortables.

Cuando abrieron el hotel Embajador, cerca del Palace, encima del Colón -¿Cómo que ya no existe? ¿Entonces lo tiraron? ¿ah no? – Pues ocupaba las plantas encima del teatro, allí fue donde vino el rey Abdullah reservó toda una planta para él, su sequito y hasta las cabras para tener leche. Mi padre andaba metido en la construcción contaba que cuando hicieron el teatro se les olvidó poner la escalera para subir al escenario y recuerdo que cuando se inauguró el hotel –era yo pequeña- en casa nos quedamos sin espejos porque no les llegó a tiempo un envío y entonces papá se llevó todos los de casa, hasta uno cuadrado y pequeño que había en el cuarto de baño para ponerlos en el hotel, les dieron una patina y listo…

La sobremesa se extendió durante una hora y media, ella sentada frente a mi hablando de esa geografía peninsular y hogareña que compartimos a pesar de los 45 años que nos separaron. Fue casi como hablar con la tía Julita, a la que por cierto ella conocía, vivía a una calle perpendicular de distancia, aunque ninguno de los dos sabe que ha sido de ella. Tiene, o tendría, ni siquiera eso sabemos, 92 o 93 años.

Escrito por J. Trallero a las 05:35 PM | Comentarios (0)

Noviembre 20, 2007

Perrerías

En tu caso concreto considero aceptable, incluso necesaria, incluso imprescindible, la cirugía estética; en parte para mejorar tu imagen, en parte para que no te reconozcan todos a los que pusiste en tu contra con perrerías que no eran necesarias.

Así al menos superarás tus complejos y tus envidias, tus mezquindades y tus errores pasados. Por supuesto que el físico no es lo más importante, pero en tu caso ese no es el mayor de los problemas.

Escrito por J. Trallero a las 03:13 PM | Comentarios (0)

Octubre 26, 2007

Todavía

Por supuesto cuando era niña su sueño no era ser cajera de supermercado. Vueltas que da la vida. Acabó sociología sin ser la primera de su promoción. Se fue de casa harta de discutir con su padre. Todavía creía en príncipes azules a pesar de algunas decepciones.

Escrito por J. Trallero a las 03:22 PM | Comentarios (0)

Julio 26, 2007

Quereres y querencias

Eliseo se quería a si mismo, quería a su madre – madre no hay más que una – y quería matar al cabrón de Juan Antonio por robarle a Jimena.

A jimena, eso era punto y aparte; a Jimena no sabía si quererla, si odiarla, si matarla o si mandarla al carajo, por puta.

Eliseo había días, días como este día concreto, que no sabía que coño quería.

Escrito por J. Trallero a las 12:53 PM | Comentarios (3)

Mayo 28, 2007

A rapaza da serpe

Lola tenía 18 años recién cumplidos, más curvas que un circuito de fórmula uno y una sonrisa que derretía los corazones, las intenciones y los pantalones de casi todos los chicos del instituto Rosalía de Castro. Sin embargo ninguno, la rondaba, ninguno la piropeaba, ninguno le tiraba los tejos ni de lejos.

Lola estaba en su último año de instituto, quería estudiar Biología, había sacado el carné de conducir a la primera a la semana de su cumpleaños y conducía un Honda HRV, todoterreno –ahora llamados Todo Caminos – corto, color amarillo.

Lola era la chica de Lauro Soutiño, el narco más conocido de las Rias Baixas y el más escurridizo, perseguido por la Guardia Civil, la DEA y la Antidroga Colombiana, con los locales – policías y políticos – en el bolsillo donde guardaba el suelto. Casado con Etelvina (Colombia, 1963) con la que tenía una hija, Jennifer, de la misma edad que Lola pero ni la mitad de curvilínea.

Ni que decir tiene que esa aureola de protección que rondaba a Lola con respecto a los chicos también funcionaba con los profesores; ninguno se atrevía a suspenderla, aunque sin ser tonta no era ninguna lumbrera y ese último curso –cuando conoció a Lauro- no había prestado especial atención al tema académico.

A su padre no le gustaba nada aquella historia, pero su mujer lo mandaba callar porque le gustaba que las vecinas envidiaran a la niña, y sus relojes, y sus joyas y su coche y la ropa cara que Lauro le regalaba; la niña lo mandaba callar “Papá, tu eres un viejo y no entiendes nada. Nos queremos”. Y era mejor que Lauro Soutiño, alias “a serpe do Miño” no lo mandara callar porque era más expeditivo que su mujer y su hija juntas. Pero el padre musitaba entre dientes “Chegará o día de arrepentirse, veredes”

Y el pesimismo es lo que tiene, que acaba por acertar, y el fatalismo más todavía. Y el escurridizo Soutiño, alias “A serpe do Miño” cayó en una redada de la DEA en Miami junto a su esposa Etelvina. Y la “niña” preñada del último polvo con cena y visón, en una de las imprevisibles o no tanto, revueltas de la vida.

Escrito por J. Trallero a las 04:10 PM | Comentarios (0)

Mayo 21, 2007

Para toda la vida

Vueltas y revueltas de la vida. Tras un final soprendente aunque no tanto, tras escucharla a ella faltándole al respeto tras la ruptura, diciendo que no le daba placer en la cama, que era un pichacorta...

Sorprendentemente se casaron menos de dos años después tras una reconciliación no sé si debida a la suma de soledades, a las presiones familiares, o a que mejor pichacorta que ninguna en absoluto.

Él es un imbécil casado, lo cual no sé si lo convierte en más imbécil tras todo lo sucedido y ella es el doble de lo que fue.

Escrito por J. Trallero a las 06:37 PM | Comentarios (0)

Mayo 15, 2007

El bluesman

Mi amigo bluesman no sacó disco a pesar del tiempo transcurrido. casi había material, aquel "Septiembre lluvioso", "Circunloquio afable", un par de versiones y hubieramos construido las restantes. Tampoco dió ningún concierto más. Ahora toca la guitarra en la intimidad del hogar que ha construido junto a la mujer que ama.

Escrito por J. Trallero a las 10:04 PM | Comentarios (1)

Mayo 11, 2007

Retranca

- Quería llevar unos mejillones para allá para Buenos Aires, ya saben, me gusta tomarlos con queso y cerveza por la noche. ¿Cómo están?
- Allá. Quietos todos en la batea.

Escrito por J. Trallero a las 07:18 PM | Comentarios (0)

Abril 25, 2007

Hartazgos y harturas #3

Estoy harto. Harto de despertar con los maullidos del gato del vecino a las 7 y media, harto de las miradas lascivas e incordiantes de la gorda de su novia cada vez que me la encuentro en el ascensor, harto de encender el portatil y no escribir ninguna página tras la 138, harto de que no publiquen mis artículos, harto de patearme editoriales con mi novela debajo del brazo. Harto de que ella juegue conmigo, harto de sus plantones y de las esperas infinitas hasta hartarme de esperar. Harto de ver siempre los mismos agobiantes y estupidos videoclips de cantantes "latinos" en la tele del bar, harto de las lágrimas vertidas sin sentido, de las excusas repetidas hasta no ser creidas; harto de que el movil suene en el peor momento y de no tener crédito para devolver la llamada. Harto de enamorarme de la chica menos adecuada y de que ella no se enamore de mi. Harto de mantener la compostura y callar ciertas palabras, ciertos cientos de palabras, incontenibles que cuesta demasiado detener. Estoy harto. Harto de mentiras sin causa, sentido, ni razón. Harto de los finales felices de las comedias románticas que tan poco se parecen a la vida real. Harto de no entender las causas del comportamiento de aquellos a quien quiero, harto de sumar y acabar perdiendo. De enviar cartas que no reciben respuesta, de llamar para no tener respuesta. Harto de la misma canción, o son 3 que suenan tan iguales que no hay quien las distinga, del verano que me persigue y rodea desde todas las emisoreas de radio y tv, harto del whisky de garrafa que aunque no se sirve en ningun bar te lo encuentras de cuando en vez, harto de la doble moral condenatorio que no soporta que mi amigo sea maricón. Estoy harto de hipocresías, de sandeces, de bocas que estarían mejor calladas, de miradas que duelen que mataría con mi mirada, de poemas de amor que no dicen más que estupideces.

Harto de que no me recuerden las mujeres a las que he amado.

Escrito por J. Trallero a las 04:46 PM | Comentarios (1)

Enero 25, 2007

Recuerdo y/o costumbre

Tal vez adquirí la costumbre de preferir los bolígrafos sin bola - incluso esa época de pluma hace unos años- de mi viejo que dibujaba su pequeña letra enganchada con un inoxcrom. Incluso en tiempos de prisas con el recambio sólo; solían ser azules.

Escrito por J. Trallero a las 02:03 PM | Comentarios (0)

Diciembre 11, 2006

Hartura de amor

Incomprensiblemente todas las mujeres lo abandonaban de la misma manera. Eran unas zorras o siempre daba con el mismo tipo de chica o tanto amor hasta rebosar las hartaba. Y que iba a hacer el si no sabia querer de otra manera.

Escrito por J. Trallero a las 01:22 PM | Comentarios (0)

Diciembre 07, 2006

Cat Alley

Ese detective de novela que se siente como una copia barata de Bogart porque a pesar de ser más alto sabe que sus respuestas nunca serán tan ácidas, tan cortantes para sumir en un gran sueño, en un eterno sueño a la fauna creada a su alrededor: el viejo jubilado que ocupa el piso de encima de su despacho, la opulenta y caduca belleza de la peluquera de la puerta de al lado, el odioso agente de policía más corrupto que él mismo y el resto de la galería de personajes que conforman su mundo tan irreal como todos los universos novelescos. Eterno segundón tras la dura estela dejada por el mito. Claro que él no tiene a la flaca a su lado y nunca ha estado en África. Sabe que jamás seránombrado en las antologías de novela negra, que nunca será llevado al cine o la televisión. Que lo más a lo que puede aspirar es a un artículo en una revista local escrito por un primo segundo de su autor, que añadióuna consonante a su nombre para parecer más importante.

Conoce su realidad irreal que tal vez por eso sea más dura que la real. Tal vez por eso está escondido en una de las páginas en blanco dándole vueltas al tambor de su revolver del 38. Tal vez por eso ha renunciado a dejar de fumar. Tal vez por eso ha perdonado a Bogart y a la Bacall. Tal vez por eso ha decidido esperar. Tal vez por eso se ha agotado su paciencia. Tal vez por eso ha decidido volarle la tapa de los sesos a su autor. Sabe que esta noche vendráa dar un final mediocre a las 236 páginas anteriores en las que lo ha encerrado. Cuando revuelva los folios mecanografiados será el momento. Tira la colilla al suelo.

El crimen perfecto.

¿Quién va a sospechar de él?

Escrito por J. Trallero a las 11:43 AM | Comentarios (0)

Noviembre 17, 2006

Por palabras

“Amplio ático con vistas, módico precio; tres habitaciones, cocina americana, 2 baños, terraza, plaza garaje y trastero. Incluye preinstalación hilo musical, gas ciudad y rubia de infarto”

Se quedó perplejo y tuvo que releer las últimas palabras un par de veces para cerciorarse de que no se estaba equivocando. La curiosidad mató al gato y aunque Amancio no era curioso en exceso esta vez le picó tanto que tuvo que racarse, así que llamó al teléfono que figuraba al pie.

Sí, todo era correcto en el anuncio. Así que al día siguiente quedó para ver el ático que tal vez se convertiría en su nueva casa. Boquiabierto, así se quedó. La chica era realmente de infarto, decir que estaba buena era quedarse corto. Estuvo a punto de preguntarle si ella era la rubia que iba con el piso, pero al final decidió obviar la pregunta por si acaso la chica trabajaba para la inmobiliaria y se intereso por los m2 y otras menudencias, sin dejar de mirarla de reojo por supuesto. Me contó el caso aquella misma tarde en el bar, sin haber despejado la incógnita sobre la rubia en cuestión.

De todos modos al final se quedó con el piso. Aún no sé si la rubia de infarto era aquella o era otra, no se lo he podido preguntar porque no lo he vuelto a ver desde entonces, ni yo ni nadie. Hace más de un mes que no pasa por el bar y no responde al teléfono así que deduzco que el piso si incluía rubia, después de todo.

Escrito por J. Trallero a las 12:07 PM | Comentarios (0)

Octubre 18, 2006

Cosas de familia

Ya se sabe el muerto al hoyo y los vivos a revuelo de cuando duro - al cambio 0,03 - suena en lontananza. Habían pasado 17 años de la muerte de Carmen; ella no tenía casi nada, unas tierras baldías que legó a sus hijos. Y envidias, dimes, diretes, broncas y demás dieron lugar a un litigio de 3 años y a una partición hecha a golpe de mazo por el juez. Después de eso, no más; ni siquiera una postal por navidad.

Si había algo que Javi tenía claro era que la sangre pesa más que el agua y que los cubatas. Y allí estaba él, por cosas de la vida y casualidades que parecen sacadas de una mala comedia, en pleno siglo XXI a las 7 de la mañanaen mitad de un parque neblinoso y mal iluminado esperando por el tipo con quien se había retado, casi a duelo o algo similar, horas antes en la resaca de la boda de Ángel y Marcia. Quien le iba a decir a él que una de las amigas de Marcia, la prima de Pamela su novia hacía dos años salía ni más ni menos que con Eugenio, su primo al que no conocía, el hijo de Carmencita - la mayor de sus tíos- y Juan Antonio.

Había oído la historia 3 años de abogados líos legales porque el cabrón del marido de tu tía Carmen no estaba contento con el reparto. Que cojones le importaba a él. Tenía que haberle partido la cara decía su padre al tercer chupito -tras sacarle el tema alguien en la sobremesa- cuando lo oí quejarse de la mierda de herencia que dejaba mamá con ella todavía de cuerpo presente. Y la tonta de tu tía que no se entera de nada, a veces no sé si realmente es tonta o se lo hace, que hay cosas que claman al cielo coño. Que también era su madre.

No sabía si su padre tenia razón o no, al fin y al cabo todo eso había sucedido cuando él tenía 7 años y su padre se había deshecho de aquel erial años ha. Pero oír a aquel mierda de Eugenio -le costó un rato ubicar la historia- insultar a su propio padre sin conocerlo y a la zorra con la que se casó fardando de que su padre, actualmente candidato a concejal, era un tipo con un par. Así que Javi hizo algún comentario, para asombro de los presentes y perplejidad de Pamela: Tu padre, este que va para concejal, no será la sabandija de mi tío Juan Antonio, que como dice mi viejo siempre fue un mierda y ya se sabe lo que tiene la mierda... que flota. Hizo este comentario sonriendo sardónico mirando a los ojos de su primo.

El tiempo pasaba, eran más de las 7 y cuarto y cuando Javi ya se había cansado de esperar lo vio aparecer entre la niebla matutina, una sombra... dos sombras, tres sombras... Cojonudo el cabrón no venía solo. Aún iba a tener razón su padre en que Juan Antonio era una rata; y que se podía esperar del hijo de una rata?

- Tú y yo solos, tío le dijo levantando la voz, apretando el puño, dirigiéndose al grupo de sombras.

Distinguió su cara y lo vio sonreír avanzando junto a sus dos amigos. Javi sacó la mano del bolsillo empalmó la navaja clack y dio un paso adelante. Hasta el final, siempre; aunque esto acabe como el rosario de la aurora tan de mañana.

Escrito por J. Trallero a las 10:38 AM | Comentarios (0)

Agosto 17, 2006

Si mismo

Tenía un patente defecto y al tiempo una patente virtud, al sr. Domínguez Trasalba no le interesaba hablar de otra cosa que no fuera el sr Domínguez Trasalba y los demás casi nunca tienen el más mínimo interés en hablar sobreel sr Domínguez Trasalba.

De hecho jamás le he considerado un tema sobre el que hablar durante 76 minutos, aunque el sr Domínguez Trasalba, si. Así que se dedicó a hablar sobre si mismo durante el tiempo en cuestión y yo perfeccioné el arte de hacer oídos sordos a partir del minuto cuatro y durante los setentaydos minutos siguientes. Lo que me impidió enterarme de:

1. La romántica petición de mano a su entonces novia y ahora prometida.

2. Sus planes de futuro a medio plazo. Cambio de coche, compra de una casa y nacimiento de un heredero que perpetue el apellido y los genes dios nos libre- de su padre.

Asentí de vez en cuando, lancé un par de sonrisas aleatorias, mostré mi mejor cara de interés con la mirada perdida. Y conseguí no enterarme de nada mientras aprovechaba para trazar mis propios y más modestos planes que no iban más allá del siguiente fin de semana.

Escrito por J. Trallero a las 12:01 PM | Comentarios (0)

Agosto 11, 2006

Con seudónimo

No soy yo. No tengo huevos para dar mi nombre así que le pedí a J que se hiciese pasar por el autor de este post/relato; no es la primera vez que esto pasa pero si la primera que ambos lo reconocemos aunque esto llevara su firma al pie para variar- ...

Así que no tengo muy claro si soy, si no soy... ni tan siquiera si existo. A veces parezco más uno de sus personajes en primera persona que yo mismo. Otras juraría que se ríe cuando le doy algún texto escrito y el sabe que podrámostrarlo y que mi maldita timidez me impedirá reconocerlo como mío.

J es un gran amigo, sólo que a veces resulta un tanto cabrón. ¿Por qué es él o soy yo quien está escribiendo en este momento?

Escrito por J. Trallero a las 07:11 PM | Comentarios (0)

Julio 14, 2006

No tocar

Era rubia sin serlo. Tenía belleza, encanto y una sonrisa preciosa. Pero ya me tenía harto de sus menos de 60 kg, del "cuidado con el pelo", no seas bruto que me quitas la barra de labios cuando y sólo pretendía ser apasionado y quitarle la ropa.

Supongo que los problemas surgieron cuando quise pasar de comérmela con los ojos a hacerlo de un modo más literal y la frase que siempre dijo de ella Tono "está tan buena que se rompe" resultó cierta.

Era rubia y resultaba intocables y yo tengo las manos más rápidas a este lado del Miño por una razón. Así que acabo siendo un problema de incompatibilidad.

Escrito por J. Trallero a las 05:42 PM | Comentarios (2)

Julio 07, 2006

Volaban en círculos sobre nuestras cabezas

Un barco de aquellos de madera de tiempos de la II Guerra Mundial, volvíamos del Gran Sol,de los caladeros, de los no asignados que los jodidos ingleses no pescaban las mismas especies que nosotros pero por tocar los huevos nos dejaban los peores cuadrantes, y siguen igual los cabrones.

Y cuando volvíamos para Marín a la altura de Inglaterra se nos mete debajo un submarino, que veíamos la sombra negra navegando entre el barco y el fondo con la aviación aliada, un par de dos o tres aviones, haciendo círculos sobre nosotros. Joder, era un submarino ruso. El capitán y todos acojonados, pidiendo a Dios, a Cristo, a Sta María o a quien fuese que nos protegiese, que sí, que vale, que España no estaba metida en el ajo y que nosotros éramos civiles trabajando honradamente; pero allí rezábamos todos, hasta el que se decía más ateo, para que a los de los aviones no se cruzasen los cables, y nos bombardearan para reventar el submarino de los putos rusos.Y luego si te he visto no me acuerdo, que quien sabe "where are the fisherman" o que si "collateral damage"... y a joderse.

Pero no, al rato... - rato cuatro horas o así - desapareció la sombra y pudimos llegar a casa con un susto de carallo en el cuerpo.

Escrito por J. Trallero a las 11:07 AM | Comentarios (1)

Junio 29, 2006

Estrella diurna

La chica de la fruta

Cuando baja por la calle principal, la que lleva el nombre de un importante héroe de la revolución del 15, camino del mercado, con la cesta de frutas que le lleva a la Sra. Carmen los obreros que están arreglando la acera la visten de dulces piropos: guapa, bonita... y uno de ellos, el que parece el más joven se quita la gorra y le guiña un ojo. También los ojos de los empleados de banca que entran en sus respectivas sucursales siguen el leve movimiento de sus caderas sobre los adoquines. Incluso el policía que patrulla cada mañana a la misma hora esa misma calle en dirección contraria la saluda con una leve inclinación de cabeza y no le silba porque estáde servicio.

Ninguno de ellos conoce su nombre, algunos la llaman la chica de la fruta. Otros simplemente no la llaman y el joven obrero le ha buscado un nombre propio que a sus ojos le sienta como un guante: Estrella. Y por ese nombre la llama cada noche cuando con letra dubitativa y poco alfabetizada le escribe poemas balbuceantes.

Dos meses más tarde, una mañana de Octubre, no apareció. Tampoco surgió girando la esquina con la calle de la Concha ninguna de las siguientes mañanas, los empleados de banca ni siquiera notaron su falta; sí lo hizo el policía y el joven obrero aún no se ha podido quitar la tristeza de encima. Le preguntó a la Sra. Carmen sí sabía algo de aquella chica, ella sólo sabía su nombre y que no volvería nunca más. No importa, dijo él sin quedarse paraaveriguar cual era el nombre de Estrella que por supuesto no era Estrella. Así que se volvió a guardar las preguntas en los bolsillos del vaquero y continuo arreglando aceras y escribiéndole poemas a su Estrella.

Fue una lástima que no le hubiese preguntado por ella al único habitante de aquella calle que la había visto después de su repentina desaparición. Una tarde cuando volvía a casa en un barrio del extrarradio con su uniforme de policía en una bolsa necesitando un lavado a fondo la vio vestida con el limpio uniforme de la tienda de moda en la que estaba entrando y en la que trabajaba como dependienta. Sonrió y le deseó suerte en silencio, saludándola con una leve inclinación de cabeza.

Escrito por J. Trallero a las 04:57 PM | Comentarios (0)

Junio 23, 2006

Boda perfecta

Fue perfecto. Pareció perfecto, tanto a mí como al resto de los invitados; así que eso debe significar que lo fue. Y que lo diga yo, que no comulgo con las bodas de blanco y por la iglesia, tiene tela.

El sacerdote, amigo de los novios, conocido como J.R. -aunque sería más propio llamarle padre Juan Roberto- hizo una homilía sencilla hablando del amor de ambos -Angel y Arancha- del que fui testigo y puedo decir que sí, que se quieren y que parece que sabían lo que hacían al casarse.

Lo que no lo sabíamos tanto éramos los invitados horas después y unas cuantas copas más tarde. O sea, el banquete de coña, buena comida, mejor vino y mucho cachondeo. Los novios felices, se fueron a las tantas. Y el resto seguimos, de pub en pub, a quemar Madrid.

Lo dicho, la boda perfecta. Ha pasado el tiempo y siguen felizmente casados y sin intención de divorcio. Pero uno de esos detalles sin importancia que pasan sin pena ni gloria, volvió de nuevo como si fuera parte de una película, cuando tomando una caña con Antonio me dio la feliz noticia de que una amiga común tenía novio y parece ser que se van a vivir juntos. Lo curioso, el novio de la chica es J.R..Sí, el padre Juan Roberto.

Cuando me lo dijo recordé que tras el convite y rumbo al primer pub J.R. me preguntó, como quien no quiere la cosa, por ella. "Bien, como siempre, como una loca" - Le contesté, olvidando la pregunta a continuación.

Y recordé también que si un sacerdote celebra un sacramento sin convicción y sin fe, este carece de valor.

Así que voy a tener que reafirmarme en mi antigua teoría de que no hay bodas perfectas; cuando no la joden los contrayentes o algún familiar borracho, resulta que podría ser nula porque el cura alberga malas intenciones y peores calenturas.

Escrito por J. Trallero a las 09:01 PM | Comentarios (3)

Junio 19, 2006

Historias de Bar (V)

Ella no había sido una mujer de bandera ni tampoco ahora lo era. Tenía mil defectos a sus ojos que podrían resumirse en la frase que me dijo acodado en la barra de un garito de la ciudad vieja mientras tomaba el tercer Wyborowa con zumo de naranja: Es demasiado mujer para mi, tío. Me hubiera arrancado una sonrisa si aún tuviera ganas de reír, pero lo único de lo que tenía ganas era de mear. Así que me fui al baño, al volver el permanecía en la misma postura aunque su copa había descendido la línea de flotación del primer hielo, cuatro dedos; miraba más allá del póster del concierto del año anterior de los Rolling Stones: ... a mi me gustan las mujeres, claro que me gustan -sonrió soñador- me gustan las mujeres de bolsillo, lindas, pequeñas, manejables, tiernas... Así que, insisto, ella es demasiado mujer para mi... aunque - y sonrió con sonrisa entre pícara y lasciva- un polvo se le echaba.

Así era, así es, y espero que así siga siendo por muchos años. También espero que se deje de exigencias, o se haga todavía más exigente pero al menos les hable, por muy buenas que crea que están.

Escrito por J. Trallero a las 06:44 PM | Comentarios (0)

Junio 15, 2006

Como una película porno

¿Por qué la vida no es como una película porno? Ten cuidado con lo que deseas... De verdad tienes ganas de que la dependienta con sobrepeso de la frutería se abalance sobre ti, que la madre de tu amigo se te insinúe con sus varices violetas, de que una supuesta colegiala chupando una piruleta se arrodille delante de ti mientras una pareja de la guardia civil te da estopa por presunto antes de que la chica demuestre tener 19.

¿Por qué la vida no es como una película porno? Ten cuidado con lo que deseas... De verdad tienes ganas de follar diez de cada quince minutos y de que las conversaciones - todas las conversaciones- acaben con un striptease o con una mano en tu paquete, de que tu novia se tire a todos y cada uno de tus amigos justo después de que le digan hola.

¿Por qué la vida no es como una película porno?

¿Todavía quieres que la vida sea como una película porno?

Escrito por J. Trallero a las 10:59 AM | Comentarios (0)

Junio 12, 2006

Balanceando

Hay tipos afortunados y otros tantos sin una pizca de suerte, Juan Valentín Dalmau se movía en la balanza desequilibrada de la fortuna con pies de plomo y ni por esas conseguía una racha definitiva.

En breve resumen; le habían bajado la póliza del coche por no haber dado ningún parte, su mujer no le había abandonado pero su amante - una preciosa instructora de aeróbic - si, no había conseguido el ascenso insinuado por su jefe - el pelota de García se le había adelantado por el exterior - pero le habían concedido un leve aumento; el interés mensual de la hipoteca había descendido en 47 € y algunos céntimos, su padre se había jubilado y no dejaba de dar la lata en casa, el equipo de fútbol de aficionados en que jugaba iba camino de ganar la liga, su hija se había echado un novio melenudo que no le gustaba nada...

Una vida equilibrada, ni buena, ni mala, a él le gustaba.

Escrito por J. Trallero a las 02:17 PM | Comentarios (0)

Mayo 29, 2006

Pusilánime

Hay tipos con un par. De esos que ven venir el peligro de frente, mandan al carajo el miedo y se enfrentan con una sonrisa y una 9 mm llegado el caso a los embates de la vida. Tipos que uno se enorgullece de tener como amigos, con agallas para dar la cara por uno, para partir las que sean necesarias y para que se la partan. Con dos cojones.

Por supuesto, Rolando era un puto cobarde, así que huyó por la derecha al ver venir el peligro por la izquierda y siguió huyendo mientras oía como esos dos cabrones me daban una paliza eso me pasa por beber y tirarle los tejos a las morenazas-.

Rolando, nombre de héroe para rata de barco, tenía bastantes virtudes. Pero la valentía no era una de ellas, es buen tipo, le tengo aprecio, su madre esta muy buena todavía a pesar de rondar los cincuenta. Pero valor, poco, más bien tirando a menos.

De hecho tiene novia por cosas de la vida, como casi todos por otra parte, y porque ella se empeñó. Porque se lo puso fácil, tan fácil que Rolando casi huye, temeroso. Pero Mercedes se dijo: Este es mío. Y Rolando lo fue, y lo es, y supongo que lo seguirá siendo hasta que ella diga ya basta.

Ella tiene más huevos que él, cosa que esta bien. Porque una pareja de dos pusilánimes sería de coña. Y Rolando esta enamorado como un colegial, Rolando, corazón de ratón.

Escrito por J. Trallero a las 11:43 AM | Comentarios (2)

Mayo 26, 2006

Amor en días laborables no correspondido

Avelino Abelleira, doble A con licencia para beber más de la cuenta estaba sufriedo ahora las consecuencias de su último esfuerzo etílico. Tumbado en el roido y gastado sofá de su sala con una botella de agua -medio vacía o medio llena-, la boca seca, un corte en la mano recuerdo del exnovio de marga -nada grave sólo un accidente con un vaso- y el resto de los recuerdos de la noche anterior demasiado borrosos para ser recordados.

Avelino Abelleira, diseñador de interiores en un conocido estudio del centro de la ciudad cuya gerente Isolina Gutierrez, rubia teñida, ojos miopes, treintaytantos años y de muy buen ver aunque peor mirar lo llevaba por la calle de la amargura,aunque más propio sería decir por la avenida. Tal vez esa fuese la razón de la borrachera de la anterior noche, intentar olvidar, aunque no hubiese nada que olvidar, aunque su relación con ella se limitase a observarla de lejos a través del cristal que delimitaba el territorio de su oficina -la de ella, el no tenía- y a mirarla cuando caminaba con paso firme por el pasillo soltando alguna orden en voz baja por aquí y por allá.

Avelino Abelleira había tenido dos decepciones amorosas -ambas morenas- y creía haber encontrado en Isolina: rubia, guapa y en contra de la creencia popular sobre las rubias guapas no tenía nada de tonta. ¿Apuntaba Avelino Abelleira demasiado alto? Por supuesto él pensaba que no, tras los fracasos con Desiré y Vanesa, ambas peluqueras en distintas peluquerías, Isolina era la mujer perfecta, triunfadora, atractiva e inteligente. Demasiado inteligente para fijarse en ti como le decía Carlos, su amigo de la universidad.

Avelino se consumía en deseos poco laborables y demasiado sensuales hacía la gerente que haciendo caso omiso a las inexistentes propuestas de Avelino mantenía una relación inestable y acalorada con B.T. Alonso, estrella del equipo de fútbol local. Una relación que Avelino observaba esperando que terminase, fantaseando con dar el primer paso ya que era bastante improbable que ella, tan perfecta y tan preciosa lo diese. De cualquier modo Avelino conservaba la esperanza y por eso nunca se había fijado en Esperanza -mesa 6 de contabilidad- morena y bajita que había visto en él lo que Isolina no había visto. Que injusto es a veces el amor, Avelino bebiendo los vientos por Isolina y borracho de tanto beber vino -que contra la creencia popular no ayuda a olvidar nada más que los actos vergonzosos perpetrados bajo su efecto, pero no las decepciones previas-, Esperanza esperando que Avelino se fijase en ella e Isolina con su futbolista. La tan obvia solución que surgiría en el minuto 67 de cualquier comedia romántica posiblemente no se dé nunca en la vida real y cada uno se lleve su pequeña decepción y su dosis de amor en días laborables no correspondido.

Escrito por J. Trallero a las 11:46 AM | Comentarios (0)

Mayo 15, 2006

Un consejo de amigo

Todos los besos son agrios cuando tu los cuentas,
poco importa la temperatura a la que te los dieran,
el sentimiento en el que vayan envueltos

Tú no buscas un buen consejo. Tú lo que quieres es que te diga lo que quieres oir. Y sabes que yo no soy así. No me gusta decirte ya te lo advertípero verte lamentarte por lo obvio me parece una estupidez. No es que todos los tios sean/seamos iguales; es tan sólo que siempre te enamoras del mismo tipo de hombre, a pesar de que tu propia experiencia debería advertirte lo contrario. Si tú lo vas buscando ¿qué te sorprende luego?

Necesitas desahogarte para convencerte a ti misma de que tu propia y victimista versión de la historia que juraría haberte oído contar tres veces o más antes cambiando los nombres. Ya no sé si el problema son los tíos con los que andas o tú modo de plantear las historias/relaciones.

¿Por qué te niegas a aprender como eres de tus propias vivencias? Porque es más fácil culpar al resto que afrontar las consecuencias de tus actos para bien o para mal.

Espero que el tiempo te abra los ojos, o que encuentres lo que quiera que estés buscando, que dejes de considerar fracasos los besos que no calaron, que dejes de odiar a tipos que no se merecen tu odio igual que tú no te mereciste el cariño que te dieron...

Aunque posiblemente no aprendas nada y sigas siendo así.

Escrito por J. Trallero a las 11:08 AM | Comentarios (0)

Mayo 05, 2006

De bandera

No era una mujer de bandera aunque tal vez llegaba a banderín. Sin ser guapa conseguía atrapar las miradas con el sinuoso contoneo de sus caderas. Eludió el matrimonio en 3 ocasiones y en ninguna devolviólos costosos regalos que acabaron en la casa de empeños o vendidos por ebay.

No era tan mala chica como se decía, su único problema es que era una soñadora que todavía creía que había un hombre perfecto para ella en algún lugar. Algo así como un príncipe azul que no destiñera después de la tercera cita y no fuese demasiado gilipollas, demasiado creído, demasiado insoportable, demasiado tonto o demasiado rico.

El único defecto de ella era que todavía seguía siendo una soñadora.

Escrito por J. Trallero a las 10:57 AM | Comentarios (0)

Marzo 23, 2006

Final desconfiado

Eligió esperar por ella. Confiando que final que ella había dictaminado fuese sólo una mala época, confiando que el amor entre ambos fuese eterno y ella se diese cuenta, confiando en que ella le echase tanto en falta, que ella le necesitase tanto como él la necesitaba. Pero no.

Un año y medio es, se mire como se mire un tiempo excesivo para una esperanza tan tonta y vacía.

Ella mientras tanto confiaba en que él aceptase que era un final definitivo, que se diese cuenta de que ya no lo quería, que dejase de obsesionarse con ella, que rehiciese su vida de algún modo, que dejase de agobiarla con tanta dependencia absurda. Pero no.

Un año y medio es, se mire como se mire, poco tiempo para que alguien cambie tanto

Escrito por J. Trallero a las 11:53 AM | Comentarios (0)

Marzo 21, 2006

Desdoblando planes

Era uno de esos tipos a los que nada sorprendía porque dejaba que todo sucediese improvisadamente, a veces hasta parecía que en vez de planchar simplemente dejaba caer la camisa sobre si elegantemente; jamás se negaba a si mismo las posibilidades y era tan elástico adaptándose a las circunstancias que su pensamiento parecía goma de mascar. Aceptaba con la misma sonrisa una invitación para una boda, una cita con una rubia explosiva a punto de explotar o un entierro a las siete de la tarde.

Corría los riesgos del último momento pero sabía que siempre hay un amigo que baja a tomar una copa a horas intempestivas y una mujer que te caliente la cama las noches heladas de invierno. A un tipo así, las cosas nunca le salían mal porque simplemente se negaba a ello.

Escrito por J. Trallero a las 06:29 PM | Comentarios (0)

Marzo 17, 2006

Inapetencia

No se comía un coño por inapetencia. O eso podía parecer, a caballo entre el pasotismo y la misoginia. Algunos barajaban la posibilidad de una homosexualidad latente y otros un pánico a las mujeres que le bloqueaba el cerebro en un 80 %.

No había apuestas al respecto aunque hay quien no perdía la esperanza en un futuro, una posibilidad y una mujer que le removiera el corazón, le arrancara el miedo de los huevos y le hiciera una buena mamada y no precisamente en ese orden, como apuntaba J. tras la quinta cerveza.

Pero el tiempo pasaba las posibilidades cotizaban a la baja y no hubo mujer con opciones.

Se convirtió en un soltero eterno de los de bata y pantuflas, gato ronroneante y pañuelo anudado al cuello.

Escrito por J. Trallero a las 01:18 PM | Comentarios (7)

Marzo 13, 2006

Amores, odios, heridas y dolores

Todo se olvida, o casi. O al menos deja de doler con la intensidad de los primeros días. Desde la inevitable muerte de alguien querido a la desaparición/negativa de aquella mujer que tanto amabas.

Y ni tanto ni tan poco, u orgullo herido/dolorido o miedo a la soledad. La desesperación tiene fecha de caducidad y no se debe confundir el amor con la obsesión o con la incapacidad de algunos/as para reponerse ante las pérdidas. Personalmente creo que no es que amen más o menos que otros, es sólo que son incapaces de continuar caminando solos.

Todo se olvida, o casi. Como debe de ser, para no ahogarte en el lago de tu propia lástima agobiante. Todo se recuerda, para aprender algo y no quedar como un tonto; pero se deja pasar, se deja suavizar, convirtiéndolo en un dolor llevadero u olvidándolo de casi todo. Dependiendo de la causa de la herida, aunque conozco gente con tendencia al drama que intentaban convencerme de que su herida era más intensa que la mía. Valiente estupidez.

Y en cuestión de amores, odios, heridas y dolores ni menos ni más que los demás, a cada uno lo suyo. Y suele ser más que suficiente.

Escrito por J. Trallero a las 08:56 PM | Comentarios (0)

Enero 24, 2006

Intransigente

Soy un intransigente, mis amigos me lo recuerdan cada vez que tienen la oportunidad, entre cervezas, entre semana: No soporto a los tipos que todo lo saben, no soporto a algunas rubias de bote por culpa de una rubia en particular, no soporto ciertas conversaciones demasiado altas, de bar, que dan ganas de intervenir, ilimitada tontería; no soporto el rap ni la canción homónima de Sabina, no soporto los trajes con deportivas, ni las corbatas de rayas con camisas de cuadros, no soporto las charlas banales para matar el aburrimiento, no aguanto ni la homofobia ni la homofilia como banderas, no soporto lo políticamente correcto y me niego a serlo, no aguanto la cobardía camuflada de prudencia, ni la imprudencia confundida con la valentía, no tolero la intolerancia barata, no me gustan los prejuicios caducos, no aguanto a los que cambian de idea como de camisa, no soporto las falsas historias románticas repletas de tópicos de telenovela, ni las fantasmadas increíbles, mentiras mal contadas; no soporto que me lleven la contraria, mucho menos cuando tengo razón. Como ahora.

¿Intransigente yo? Eso habría que discutirlo.

Escrito por J. Trallero a las 11:36 AM | Comentarios (4)

Enero 18, 2006

Venganza con guarnición (II)

La venganza se sirve fría, bien fría y preferentemente con guarnición. Todo consiste en esperar sin desesperar y aprovechar la ocasión que más tarde o más pronto, acaba por llegar.

Sin olvidar a Castaño, pero sin dejar que le consumiesen las ganas de hacérselas pagar Alfonso continuó a lo suyo. Disfrutó de sus quince días de vacaciones buscando trabajo en lo suyo, pero como sobran informáticos, aceptó un trabajo de camarero en un bar de moda de las afueras.

Y allí fue donde la conoció, o la reconoció al verla: Morena, ojos castaños, guapa cuando se arreglaba sin ser despampanante - y aquella noche estaba francamente bien-, con un buen par de tetas y nombre de buena chica: Inmaculada.

Y como la ocasión la pintan calva aunque la chica luciese una abundante melena, la invitó a una copa, le dio charla y acabó con ella en una habitación de un motel cercano. Follar con ella fue un gustazo, pero el máximo placer lo tuvo mientras metiendo las fotos de aquella noche loca en un sobre se imaginaba la cara de Castaño cuando viese en ellas a su hija, Inma, abierta de piernas con un cabrón follándosela en un motel barato.

Escrito por J. Trallero a las 11:29 AM | Comentarios (2)

Enero 14, 2006

Venganza con guarnición (I)

Miró la carta de precios que estaba colocada en equilibrio difícil entre el cenicero y el servilletero -ambos enormes y llenos de publicidad- que ocupaban casi 1/3 de la pequeña mesa redonda. Pidió un café irlandés y una tapa de tortilla. La camarera lo miró extrañada pero le sirvió lo que le pedía.

Mientras esperaba hizo repaso de la última media hora. Se acababa de quedar sin trabajo - Lo siento campeón pero no te renovamos - le dijo el cabrón de Castaño su exjefe - Te debemos quince días de vacaciones así que cogetelos y ya no vengas el lunes. Ya sabes en dos semanas pásate a buscar los papeles para el paro.

Él mismo se había cavado su tumba, él mismo se ocupó de buscar un par de chicos de prácticas que le ayudaran en el trabajo de mantenimiento de redes, llegó a un acuerdo con el Instituto Don Wenceslao donde se cursaba FP. Y el cabrón de Castaño lo pone en la puta calle una vez que le ha hecho todas las gestiones.

Estaba visto Castaño era un cabrón y él… él era gilipollas por dejarse vacilar así.

La camarera le sirvió en la mesa la tapa y el café. Él se quedo mirando más allá, a ninguna parte… quien pudiera vengarse del cabrón de Castaño…

Escrito por J. Trallero a las 02:33 AM | Comentarios (0)

Diciembre 28, 2005

Peliculero

Esto no es Casablanca, ni llueve y yo no leo una carta - a pie de andén- que tú no enviaste por falta de tiempo y porque yo nunca te importé lo suficiente. Ni siquiera un mensaje en el móvil que ya he buscado inútilmente 18 veces. Tampoco nada en el correo electrónico que chequeé hasta que el dedo se cansó de pulsar el botón izquierdo del ratón. Tuve que hacer frente a una realidad que me gusta más bien poco; realmente no te importo ni me quieres. Se dice rápido pero me ha costado dos meses admitirlo hasta perder toda esperanza, la última, esa pequeña que tarda en marcharse. Ahora ya ni esa permanece.

Esto no es una película y no surgirás de nuevo en la cafetería de siempre, ni la casualidad te traeré a esta calle justo antes de que suene la música de fondo y la palabra fin - leida u omitida - aparezca redondeando un final feliz. No, aquí ya puedo caminar 200 calles que no te encontraré en ninguna y ya puedo entrar en 90 bares que no estarás en ninguna de sus mesas. Así que, me rindo. Tú no eres mi mujer ideal aunque yo soñé con ser tu hombre perfecto.

Esto no es ficción es la dura realidad que me golpea tras semanas de castillos en el aire y noches de sueños infructuosos. No sé con exactitud cuantas veces en este tiempo buenos amigos me aconsejaron: olvídala, no merece la pena o alguna frase sinónima, a veces más dura y peor sonante y otras - las menos - más sutil.

Escrito por J. Trallero a las 06:56 PM | Comentarios (0)

Diciembre 21, 2005

Bzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz

(Historias apócrifas IV)

Decidido a impresionar a su chica, para que no pensara que él era un mojigato; le regaló un vibrador, con ventosa y 4 velocidades, imaginando sabe dios que deliciosas perversiones para compartir los tres. Con lo que no contaba el bueno del hombre era que ella lo probara allí mismo, pegándolo sobre la silla del comedor. Pasó de la excitación de verla cabalgando sobre su regalo a la seguridad completa de que ella se lo pasaba estupendamente sin él; más que eso, de que era totalmente prescindible. Casi tuvo que despegarla del regalo y así como se lo dió, así se lo quitó.

"Me lo requisó el mismo día que me lo regaló. Pero tenías que verlo tan bonito y enhiesto pegado sobre la silla. Ya te digo tuvo celos de un trozo de caucho…. Siempre pensé que era un tipo celoso, pero no hasta ese extremo… lo curioso es que se lo quedó… no sé para que lo querrá ni que hará con él…"

"Bueno tampoco te lo he contado todo… Es que cuando estaba con el artilugio, bueno le pedí que cogiera la cámara de fotos… Me puse a hacer poses, le di mas velocidad y … ufff… Tenías que haber visto con que cara se quedó, se le olvidó hasta como se hacían las fotos, casi se le cae la cámara de las manos… Supongo que fue en ese momento cuando decidió privarme de su compañía… Ni siquiera me dio tiempo a bautizarlo con un nombre de hombre… Me acuerdo de él, tan tieso, tan lleno de vida... se me saltan las lágrimas".

Escrito por J. Trallero a las 01:12 PM | Comentarios (2)

Diciembre 02, 2005

Perrerías

1.

"Y eso es lo que les pasa a las niñas feas" - le dijo la chica después de que la perra -una de esas perras pequeñas color tostado, no me pregunten la raza- intentara subir al banco del bar/café y se cayera - juro que mi gato ya estaría arañándole la cara ante ese epíteto-.

"Venga, estate quieta niña mala"

Va a ser cierto que los perros aparte de fieles que te rilas son un poco tontos -como ciertos maridos-.

2.

Si no puede ser, no puede ser y además es imposible. ¿Cómo va a montar uno de esos pequeños perros color tostado a una galgo? Pues mal lo lleva.

Otro bar, otro café y através de la ventana el perrillo salido intentando follarse la rodilla de la galgo que lo mira entre asombrada, molesta y con cara de "por ahí no, guapetón". Hasta el dueño de la perra,al acabarse su café y ver el curioso espectáculo no pudo reprimir la sonrisa.

A lo mejor van a ser los dueños los que que ennoblecen o humillan a sus perros. En definitiva un perro es sólo un perro y se comporta como tal.

Escrito por J. Trallero a las 02:51 PM | Comentarios (1)

Noviembre 30, 2005

Un tipo con criterio

Una noche, entre whisky con naranja -zumo de- y whisky con cocacola, Cecilio comentaba con un amigo - a saber cual- que hay días de oro y días de mierda, oportunidades que hay que saber aprovechar, mujeres con las que correrse una juerga y otras por las que apostar un cuarto de vida - ya sabes, los amores eternos se están devaluando-, lo complicado es saber distinguir.

Obviamente él creía que tenía el necesario criterio, aunque los hechos habían demostrado repetidamente que no. Su amigo lo miraba con la mirada que le ponían todos cuando empezaba con su charla de tipo duro, una mezcla de "anda ya" y "ah si?".

-Yo nunca he llorado por una mujer - añadió Cecilio a modo de colofón - No merecen tanto-.
-¿Ah no?
-No, no merecen tanto.
-No, si digo yo que si nunca has llorado. ¿Entonces ni una lágrima, ni siquiera por Elsa?

Cecilio le miró, sonriendo triste. Hay días de oro y días de mierda, tío, oportunidades que hay que saber aprovechar y mujeres que hubiera sido mejor no haberlas conocido. Y pidieron otra ronda.

Escrito por J. Trallero a las 10:39 AM | Comentarios (1)

Noviembre 26, 2005

Tradición

Era tradición en la familia que los hombres no se levantaran de la mesa durante toda la comida, hasta haber terminado el café. -Como tiene que ser y siempre fue en esta casa- añadía Concha, la matriarca. Así fueron educadas sus dos hijas y a eso tuvo que adaptarse su nuera; la costumbre es la costumbre, casi una tradición y Concha es terca como una mula - dice siempre Martin, su marido- y es mejor no discutir con ella.

El silencio se cortaba con cuchillo el día que tras los dos platos de rigor y antes del postre Concha le dijo a Isa y Cecilia, sus hijas, "ayudarme a recoger" y Ceci recién llegada de su primer año en la facultad le dijo: "Y estos no van a ayudar mamá?" Señalando a su padre y a su hermano.

-Deja a los hombres a lo suyo y trae los platos.
-¿Lo suyo? ¿Qué es lo suyo? ¿ El fútbol? A mi también me gusta el fútbol
-Venga! Déjate de tonterías y recoge
-no - dijo volviéndose a sentar.

Silencio espeso como la nata de la leche recién ordeñada. Concha se fue mascando el cabreo a la cocina, se hubiera esperado algo así de Begoña, su nuera, que siempre había sido un poco señorita, pero ¿de su propia hija?. La culpa era de la universidad que en vez de enseñarla a ser una buena madre le llenaban la cabeza de tonterías.

Ceci permaneció sentada, mientras Isa y Begoña recogían la mesa mirándola de soslayo.

-Hay que ver como eres - dijo Luis, su hermano- Si por ti fuera mamá haría todo el trabajo.
-¿Y si dependiera de ti? No te levantes no te vayas a herniar de llevar a un plato, machote.

Luis enrojeció, enfadado, dispuesto a contestarle a esa niñata. Y entonces su padre riéndose dijo: Venga Luis coge los platos y llévalos a la cocina.

Luis se quedó perplejo.
-No me mires así.-Continuó, dándole una calada a su Ducados- Y no me pidas que los lleve yo. Yo ya no voy a cambiar, pero tú aún estás a tiempo. Y cuando tu hermana tiene razón, pues hay que dársela.

Ceci sonrió a su padre; su madre, su hermana y Begoña que entraban con el postre miraron alucinadas a Luis llevando los últimos platos. Cuando todos estuvieron sentados, Ceci se levantó dio un beso en la mejilla a su padre, puso una mano en el hombro de su madre y dijo: Ya voy yo a hacer el café.

Escrito por J. Trallero a las 06:23 PM | Comentarios (0)

Noviembre 25, 2005

2 de Agosto

de un fin de siglo cualquiera

Pocos coches circulaban por las calles casi vacías, amanecía aunque el cielo demasiado nublado impedía ver el sol y un frío húmedo otorgaba un característico toque climático a aquella ciudad del norte.

Cuando el hombre bajó las escaleras y cruzó la plaza con aire distraído no salieron volando cientos de palomas. Posiblemente porque no había ninguna en aquella plaza al lado de la estación de ferrocarril. Eran casi las siete y media de la mañana y el atuendo desentonaba tanto como si hubiese estado en un mercado comprando hortalizas para el puchero. Llevaba un traje levemente arrugado de estar tanto tiempo en el armario de un tono entre verde y beige, camisa blanca sin corbata y zapatos negros de cordones. Entró en la estación atravesando la puerta de los taxis, sin intención era comprar el billete, tomarse un café, leer el periódico y después coger el tren. Sin embargo, justo enfrente de él, en la vía número tres estaba a punto de salir -7.30 señalaba el horario cuando ya pasaban tres minutos de la hora prevista- un tren con destino a su destino.

Sin dudarlo se subió al tren, atravesó tres vagones y se sentó en un asiento libre tapizado de azul y naranja.

¿Adonde iba a esas horas y vestido así en aquel tren? A un entierro que comenzaba a las cuatro de la tarde.

Llegó a tiempo, por supuesto, un largo paseo y un abrazo lleno de lágrimas.

Escrito por J. Trallero a las 06:27 PM | Comentarios (0)

Noviembre 18, 2005

Regalo de cumpleaños...

A Lidia
por jamona

Eres una quejica. Que si no me queda dulzura para ti, que si no te he escrito nada para tu cumpleaños -carga de profundidad suelta durante la última charla de teléfono-- ¿Y que te esperabas? Ni te dignas venir a verme en años, ni en acostarte conmigo a pesar de las veces que te lo he insinuado -conste que tú te lo pierdes-.

¿Realmente crees en amistades eternas y desinteresadas entre hombres y mujeres?

No me vengas con que "tú me dijiste que"; también te dije que nunca te miraba las tetas y la verdad es que te miraba a los ojos solo para saber cuando no me estabas mirando tú a los míos para poder ojearte disimuladamente.

Sí, ya sé que sabes que somos todos iguales aunque esperabas que hubiese alguno distinto. Pues no te voy a mentir, somos todos iguales. Pues no te voy a mentir, no te voy a hacer promesas de amor eterno, ni siquiera de un orgasmo enamorado; sólo una noche de sexo mediocre.

¿O te crees que escucho tus problemas porque soy muy buen tío?

En absoluto, deberías saber que hasta por escuchar tan repetidos problemas se exigen unas contraprestaciones. Olvídate de amistades desinteresadas. Me conformo con un rato de cama, o dos que tampoco hay que escatimar en agradecimientos merecidos.

¿Me equivoco o te tomarás esto a broma pensando "Jo, como es J"?

Normal, ¿Quién sería tan cabrón para soltarte así toda la verdad?

(Cualquier parecido entre este texto y la realidad es pura coincidencia. ¿O no?)

Escrito por J. Trallero a las 01:20 AM | Comentarios (2)

Octubre 28, 2005

Frases para olvidar

Estábamos tomando un café yo y mi novio con un amigo común, Julio, el del banco; yo estaba absorta, pensando en mis cosas mientras hojeaba el periódico.

Y en esto que Julio le dice:
-Tienes mala cara Ernesto.

-Es que últimamente no follamos- dice mirándome.

-No follarás tú - le dije levantando la vista del periódico sonriendo, y volví a sumergirme en la noticia que estaba leyendo.

La cara de Ernesto fue un poema y Julio no paraba de reírse a carcajadas. Supongo que en otro momento le hubiera dicho "a que viene esa tontería" o algo así, pero entre que estaba a lo mío y tenía la tarde entre simpática y cabrona, pues ya ves.

Le sentó muy mal la gracia, pero eso le pasó por soltar una de esas frases entre sobradas y machistas que es mejor olvidar.

Escrito por J. Trallero a las 05:23 PM | Comentarios (0)

Octubre 26, 2005

El hombre de tu vida

Porque ya tuve la misma charla casi dos veces con dos chicas distintas que tenían también diferentes ideas al respecto.

Dejando de lado la risa -cada vez que la oigo me descojono- que me causa esta expresión. ¿Quieres saber por que no lo encuentras? Pues porque no dejas de buscarlo, de preguntarte si cada uno de casi todos los hombres con los que te cruzas podría ser él, analizando si lo será o no. Y ese no es el modo de encontrar nada. Parece mentira que no sepas que cualquier cosa que busques aparece, invariablemente, una vez que dejas de buscarla.

Tal vez no exista el hombre de tu vida, ya te dije que esa expresión me causa o bien vómitos o irrefrenables carcajadas; tal vez será porque la he visto aplicada -en cualquiera de sus variantes tanto masculina como femenina- a chicas que plantaron a sus novios sin previa explicación, a hombres que mantenían dos amantes al tiempo ante la ignorancia de su mujer, a una sucesión de orgasmos con un mismo tipo que duró unos meses, a un amor de hace años aunque se casó con otro… ¿Por qué esa católica necesidad de que haya un único hombre o una única mujer de tu vida?

Supongo que tal vez, a posteriori, cuando pueda hacer balance de toda una vida podría decirte si hubo o no una "mujer de mi vida" pero sin estresarme por conseguirla. Tal vez la búsqueda fantástica de ese hombre de tu vida te impida conocer a quien podría llenar de felicidad un rato de la misma, un rato de duración variable, que a veces, puede ser una eternidad.

Escrito por J. Trallero a las 10:50 PM | Comentarios (2)

Octubre 20, 2005

Day by day

Llueve a cantaros. Se difuminan las imágenes a través de los cristales, corren pseudoriadas por los bordes de las aceras. El sol se muestra tímido, a ratos, más tarde. Caña de estrella sin pincho de tortilla.

Llueve a cantaros. Se acaban los frí­os convertidos en cortina de hielo, o agua helada, o casi helada, o granizo. Y dí­a tras dí­a no para de llover a ratos, con el sol cada vez menos.
Ni caña de estrella ni pincho de tortilla.

Escrito por J. Trallero a las 01:51 PM | Comentarios (0)

Octubre 04, 2005

Hipnosis

Estaba sola tumbada sobre la ancha cama enorme, en la habitación de hotel de amplias estrellas pagado por la empresa. Cogió el teléfono dudando si llamarlo o no. Mejor no, posiblemente estuviese ocupado. Antes de que soltara el móvil, este empezó a sonar y vio su nombre brillando en la pantalla

Todavía seguía hipnotizando teléfonos.

Escrito por J. Trallero a las 09:29 AM | Comentarios (1)

Septiembre 16, 2005

Voces en off

A Fran
por su rica vida interior

- No sé que dirección tomar
- Pero ¿no dijiste que sabías llegar?
- Sí, bueno… Sabía… pero las voces de mi cabeza no callan y me dan indicaciones contradictorias.
- ¿Las voces?
- Sí… no sé si por aquí… las voces… joder, hay dos que gritan… je, je… está cantando… duuu duuu duuu…es "honky Tonk woman"…
- Las voces… joder cuando decías que tenías una vida interior muy rica creí que te referías a la meditación, al Tai Chi… y esos cursos que haces.
- Eso era para controlarlas… para que bajaran el volumen… It's the honky tonk women... Gimme, gimme, gimme the honky tonk blues... pero no te preocupes, llegaremos a tiempo. Aún es pronto.
- Y ¿no te has planteado ir al médico?
- ¿por?
- Las voces
- ¿Crees que estoy loco?
- No, pero a lo mejor un médico te lo soluciona
- ¿Crees que estoy loco? ¿ Qué tengo que ir a un loquero?...por donde coño esta el camino…¿Dónde?… Gimme, gimme, gimme the honky tonk blues... Sabes, Manule también lo creía antes de desaparecer.
- No desapareció, se fue a trabajar a Alemania.
- Sí, claro… ja, ja, ja… No desapareció… No… A trabajar… A Alemania, buen sitio… Tu no te has planteado… ir a visitarlo, tio?... Pronto.

Escrito por J. Trallero a las 11:46 AM | Comentarios (2)

Septiembre 01, 2005

Sueños son

Sueños que no debería soñar, de tan prohibidos, de tan oscuros… Sueños nocturnos que revolotean día y noche en mi cerebro con aleteante insistencia.

Sueños que se alejan, que se vuelven del revés en su rebuscado deseo.

Sueños que no son sueños, que sueños son, que la vida tanto sueño, trae en sí misma, sin ton ni son.

Sueños entrelazados, sueños compartidos, sueños revestidos de humo, sueños indistinguibles de una realidad tan irreal.

Sueños atadura, sueños pasión,
sueños desasosiego, sueños veneno,
sueños que no se duermen en los laureles,
sueños que se revuelven entre deseos.

Sueño espirales de sueños, sueño sin dormir o durmiendo poco, sueño nada más cerrar los ojos.

No recuerdo mis sueños. Sólo los que sueño de día. Sólo la sensación de lo soñado, nada más despertar. Sueños soñados hasta sudar.

Escrito por J. Trallero a las 12:02 PM | Comentarios (2)

Agosto 02, 2005

Blues en Amarillos

Harto de azules. Tristezas amarillas, agrias, persistentes, como lluvias otoñales. Un blues en amarillo resulta verde olvido, verde oliva, verde esperanza, verde insistencia.

Como aquella lluvia amarilla y madrugadora. Como ciertas sudadas mañanas. Como las tristezas son tan definidos colores. Como un blues en amarillo, triangular tristeza al cuadrado que no pretendo evitar.

Quebrada guitarra, rasgueo y punteo que juega al trasluz con sentimientos dubitativos. Harto de azules y con el amarillo de este sol clavado a mis ojos.

Blues repleto de tópicos: Soledad, huida, she´s gone, siempres caducados, traiciones, corazones desbocados, vasos vacíos…

Colores que no son tantos ni tales, diluidos en amalgama de tonos intermedios de esos a los que las chicas ponen extraños nombres imposibles.

Escrito por J. Trallero a las 02:23 AM | Comentarios (0)

Julio 30, 2005

Paz ciencia

Una paciencia verde y sólida como un caimán
una paciencia a prueba de balas y promesas
Mario Benedetti

No soy tan impaciente como crees y dudo que seas capaz de hacerte una idea del tiempo que llevo esperando. Ni siquiera de lo que espero. Llevo demasiado tiempo esperando. Mucho más del que te mereces, del que tú o ninguna os merecéis. Llevo esperando tanto que algunos ratos la misma espera en espiral pierde su sentido y me cuesta recordar las razones de mi espera. Espera sin esperanza aparente por una promesa que pronunciaste un día. Una paciencia a prueba de desplantes y desdenes; mantenida contra viento y marea, atravesando tormentas, decepciones y alguna que otra de las mentiras posteriores que tú pronunciaste o de las que fuiste causante.

Hago gala de una paciencia inusual e incomprensible por una razón desvirtuada durante este tiempo verdugo, durante 37 cartas que no recibiste en las que enumeraba de 37 modos distintos la única razón de esta tensa espera. La razón que no puedes imaginar porque has preferido hacerte la ciega a ver lo tan evidente para otros ojos. Porque te quiero aunque no parezcas merecerlo.

Y espero contra viento y marea.
Y espero perdida toda esperanza,
Y espero por si acaso….

quedase una pequeña posibilidad.

Escrito por J. Trallero a las 02:10 PM | Comentarios (0)

Julio 18, 2005

Cuando hablamos

Cuando hablamos por teléfono tú y yo hay charlas que van rodadas, como si las hubieramos ensayado y añadido unas cuantas bromas y otras que no. Que salen a trompicones. Que cuestan trabajo. Que me llenan de melancolía y están llenas de pequeños silencios casi incómodos.

Lo peor de todo es no saber como será cuando tengo el teléfono en una mano y la decisión en la otra.

Escrito por J. Trallero a las 01:46 PM | Comentarios (0)

Julio 02, 2005

Escrituras

Escribo por despecho. La vigencia de lo que escribo es variable y nunca se sabe. Escribo porque el bolígrafo no deja de moverse y por supuesto porque he dejado de quererte.

Querría escribir tangos, no cantarlos. Pero escribirlos estaría bien. Se parecen al blues, pero son más complejos, más duros, más nuestros, más revueltos, más trágicos, más crudos.

No escribo novelas porque me falta argumento. Ya aparecerá. A menos que muera antes. Debería escribir un tango-epitafio por si acaso. No tengo ganas de hacer testamento ni de escribir los versos de mi lápida, no por miedo o aprensión sino por vagancia.

Escribo porque no sé hacer otra cosa. No quiero mantener la idea de que el futuro será mejor.

Querría escribir los versos más aburridos antes del anochecer. Pero no doy abasto. Demasiado asfalto en las cercanías. Resulta subversivo opinar en voz alta y decir lo de siempre; casi tanto como dormir a pierna suelta en medio de la calle.

A lo mejor escribo cuentos por no dormir. Es posible. De alegrías o de tristezas, pero de un modo lúcido aunque a veces soñolienta. Nunca es la hora adecuada, pero la inspiración es lo que tiene. No escribo más que lo que surge a impulsos, a trompicones, a golpes de sinrazón.

Escribo para no tener miedo, para evitar el frío que me hiela el corazón y el estómago, para compensar ciertas mentiras; no es gran cosa, pero es lo que hay.

Querría escribir tangos, entre trágicos y dormidos, que te estrechen entre mi deseo y mi mirada; si no pudiera me conformaría con que fuesen boleros, mentirosos y algo cursis. Por todo aquel ayer que no vale ni diez viejos duros, ni treinta nuevos céntimos de euro.

Las estridentes notas de una queja que he oído mil veces. En cada bar, en cada cola, en cada autobús, en cada esquina, como si fuese siempre el/la mismo/a con distintas voces. Un crepúsculo violeta y gris, mirando al mar. Como aquella vez. Lejos de ningún muelle.

Querría escribir los versos más aburridos antes de que sonara el despertador, antes de que vuelvas a mi y tenga que volver a mentir.

Escrito por J. Trallero a las 03:03 PM | Comentarios (0)

Julio 01, 2005

POETA

Él estaba sentado en la mesa pequeña y redonda de un bar con enorme cristalera y televisión. Ella entró y se sentó en la mesa de al lado. Él escribía y ella oía el crujido arañazo del bolígrafo negro sobre el cuaderno o montón de folios –no podía distinguirlo bien-, no está mal el chico – pensó ella encontrándolo, incluso levemente guapo. Él se había percatado de la entrada de ella: minifalda negra, abrigo enorme; olvidándola 14 segundos más tarde. Ella moría de curiosidad por saber que era lo que él escribía y él no se detenía en su misteriosa escritura. Ella le pidió un cigarrillo, el contestó que no fumaba. Primer intento fallido. Ella le preguntó donde quedaba una conocida librería, él se lo explicó detallada y sucintamente, ella lo interrumpió para preguntarle si le gustaba escribir – no he podido evitar fijarme, le sonrió a modo de disculpa. Sí – respondió él y agacho la cabeza de nuevo para continuar escribiendo. Tímido, pensó ella cautivada por sus tristes ojos azules.

-¿escritor? dijo ella , sonriente y seductora

-Si me llamas escritor porque estoy escribiendo supongo que si – contestó él lentamente y volvió a bajar la mirada hacia el papel deteniendo el bolígrafo dubitativo.

-¿poeta? – lanzó ella su última bengala.

Cuando él levantó la vista ella leyó en sus tristes ojos azules una súbita decisión, se llenó de esperanza y se quedo boquiabierta cuando él, cerrando el cuaderno, dijo:

- Tengo de poeta lo que tú de puta – y poniendo 1 euro para el café encima del plato con el ticket salió por la puerta, como un caballero, abandonando a su suerte sobre la mesa uno de sus poemas.

Escrito por J. Trallero a las 11:27 AM | Comentarios (0)

Junio 29, 2005

Con el mundo por montera

Con el mundo por montera y el escudo en la espalda, con un euro para un café en el bolsillo, con la mirada reacia de soslayo y la media sonrisa que permite escupir en la faz necesaria.

Con el paso firme, la decisión arbitraria, el cinismo a flor de piel y un tanto de sentido del humor, amor, hedor.

Así se plantó ante la vida y la vida lo arrolló como un tren de mercancías.

Escrito por J. Trallero a las 03:13 PM | Comentarios (1)

Junio 28, 2005

Novela negra

"Todos en el fondo somos sospechosos de un crimen. Unos, porque lo cometieron; el resto, porque estamos a la espera de dar con nuestra víctima. Muchos hombres se libran de ir a la cárcel porque les da pereza pasar por la armería." (J. L. Alvite)

Os juro que la mataría sino fuera porque a veces la deseo tanto que me la comería a besos o a mordiscos. O tal vez debería matar al tipo que está con ella. O a su amiga la que los presentó... a este paso acabaré siendo un asesino en serie.

Dicen que el más dificil es el primero. Pero por alguien habrá que empezar. En cuanto me desesperece esta agonía de encima, esta vagancia de las manos, impartiré la única justa justicia. La mía. Y ella será mía o de nadie más

Escrito por J. Trallero a las 04:08 PM | Comentarios (0)

Junio 27, 2005

Cambio de identidad

Mi nuevo nombre es Alejandro, no es que me entusiasme pero tampoco es mal nombre. Alejandro Martinez de Verreja. Suena aristocrático aunque la identidad viene acompañada de un trabajo de oficinista en una multinacional de alimentación, nada excitante creedme. Siempre pensé que cambiar de identidad sería para hacerme espía, o ladrón de guante blanco o comando de élite, o playboy millonario… Desde luego no entraba en mis planes convertirme en oficinista.
Algo ha salido mal, muy mal, teniendo en cuenta que siempre he sido un empedernido soltero y bebedor de whisky y Martinez de Verreja (o sea yo mismo) viene con esposa incorporada y lo más fuerte que bebe es agua mineral con gas. Su esposa, mi esposa, no es mi tipo pero no se admiten cambios ni devoluciones en el negocio de las nuevas identidades. Lo que es peor he llegado a mi bar de habitualmente y el barman no me ha reconocido, así que me conformé con tomar un agua mineral sin gas no fuera a ser…Será que me estoy volviendo un pusilánime con este nombrecillo aristócratico pero con un tanto de "flojo".

Escrito por J. Trallero a las 09:42 PM | Comentarios (2)

Junio 07, 2005

Una de esas noches

Esta es una de esas noches insomnes y guerreras en las que quisiera tenerte a mi lado y no estás. En las que me gustaría apoyar mi cabeza cerca de tu oído para susurrarte un cuento banal que te ayude a no dormir, una historia sobre un pequeño gato que vive por azar y por decisión nada propia compartiendo piso u otra sobre un niño que cada noche sueña con alcanzar la luna.

¿Cuándo vas a volver? Me preguntas una vez detrás de otra y siempre te contesto lo mismo: Pronto. Un pronto que a ti te parece muy lejano.

Esta es una de esas noches frías y ausentes en las que quisiera tenerte cerca, a mi lado y no estás. En las que me gustaría enredarme a tu vientre, en las que preferiría tenerte entre mis brazos antes que estar aquí escribiendo mientras tú no estás. Y vuelvo a oir tu voz, que hace una hora y algo me preguntaba cuando iba a volver, resonando en mi cabeza, vuelvo a oírte de nuevo porque no me quiero separar de ti, porque me duele demasiado estar tan lejos.

Esta es una de esas noches que se suceden algunas veces, todas las veces que no estás lo suficientemente cerca. Una de esas noches sobre las que hace años escribí un poema balbuceante, con ese frío de cuchillo clavado en el estómago, con esa mirada helada y nublada que no ve más allá de ti.

Escrito por J. Trallero a las 03:04 PM | Comentarios (0)

Junio 03, 2005

Otra historia apócrifa

y ya van tres sino recuerdo mal

Iba por la calle con mi amiga que había venido a verme desde Valencia y me saludan desde la acera de enfrente. "Hola amigo de Pedro", una tía que conozco de vista amiga de mi amigo Pedro. Pienso: "Tengo nombre, me llamo Sandro". Nos ponemos a hablar, "venga vamos a tomar una copa". La tía va toda borracha y yo controlo un poco más pero tampoco gran cosa. El caso que olvido a mi amiga, la de Valencia, y me voy con la tia. Íbamos por tu calle y la tía se apoya en la baranda del túnel de acceso al bingo y empieza a desabrocharse el pantalón. "Te voy a echar un polvazo". Yo me quedo alucinado y la paro. Ella repite abrazándoseme, "Que sí, que te voy a echar un polvazo". "Bueno vale" digo resignado "pero aquí no que pasa mucha gente, vamos a la playa". Vamos hacia la playa, la tía por el paseo borrachísima sacándose la camiseta enseñándole las tetas al personal. Total que la bajo a la playa, se desabrocha el pantalón, se me pone encima y claro, estaba tan borracho que nada, así que le digo: "No se me levanta pero si quieres puedo hacer que te corras". Total que nos los montamos yo maldiciendo en silencio por haber bebido tanto.

Bueno el caso es que al día siguiente me llama mi novia llorando. Yo resacoso flipando. "¿Qué hacías ayer con una tía?" Yo que me excuso sin saber muy bien de que va el tema. "No, una conocida que iba toda tajada y la acompañé a casa". Silencio al otro lado de la línea. "Sandro no me mientas. Había un mensaje en el contestador de casa y oí lo que decías…"

El puto móvil que lo llevaba en el bolsillo y debió pulsarse alguna tecla de las de acceso directo y había quedado todo grabado en su contestador.

Joder, claro que me quedé sin saber que decir. Por supuesto ella no me plantó aunque por supuesto cuando ella se enrolló con un colega del pueblo el verano siguiente me tuve que callar y por supuesto que desde esa uso móviles con tapa… o lo llevo siempre bloqueadísimo.

Escrito por J. Trallero a las 12:11 PM | Comentarios (2)

Mayo 30, 2005

I got to leave this woman

Quiero abandonar a esa mujer, ella no es la mujer para mi. Desde que siento esto por ella he consumido mi dinero, he perdido a casi todos mis amigos, he estado a punto de morir en 4 ocasiones por defender su honor contra tipos más grandes que yo. Tengo un problema, porque sin embargo no quiero perderla. Hace el amor como ninguna otra mujer, ella es mi chica y es demasiado buena para mi aunque no es la mejor.

La conocí un lunes y han pasado 73 desde aquel día en que firmé mi contrato de alquiler besándola bajo la luz de una farola que se disfrazó de luna en aquella ocasión. He perdido la cuenta del dinero gastado, de las veces que pretendí dejar de fumar, de los puñetazos recibidos. ¿qué importa apostarlo todo cuanto ya no queda nada más que perder? Sólo mi dignidad y a veces ni eso.

Ella dice amarme tanto como nadie me amó, me conformaría con que me quisiera la mitad de lo que dice. Nadie más que ella me aconseja continuar. Estoy en una mala situación, "has invertido en un mal negocio" me repite el único amigo que permanece invariable. No sé que hacer para cambiar esta vida porque no sé si quiero cambiarla.

No está tan mal esta vida, estoy mejor de lo que nunca he estado, podría estar mejor pero ¿Merece la pena arriesgar? Perder lo que ya tengo por una posibilidad.

No es la mejor mujer pero sigue siendo demasiado buena para mí. O eso dijo mi único amigo con mirada triste antes de irse para no volver.

Escrito por J. Trallero a las 03:21 PM | Comentarios (1)

Mayo 28, 2005

La canción de C.

I.
Quienes le conocían bien - o creían conocerle a fondo - hubieran jurado que era buena persona, los que no le conocían tanto también. Era un hombre ni alto, ni bajo, agradable en el trato, educado, que huía de discusiones y conflictos, el vecino perfecto y el yerno deseado por la mitad de las suegras del país. Había estudiado Ingeniaría Industrial mientras trabajaba como transportista en una empresa del sector del metal -era el conductor de la furgoneta del grupo "Sangre de Satán"- y mantenía la misma novia desde hacía 7 años y la amante número 4 en ese mismo tiempo.

Su padre le había ofrecido insistentemente un puesto en la empresa familiar que él había rehusado cada una de las 19 ocasiones en que su padre había sacado el tema. No quería terminar como su hermano mayor que recién acabada la carrera entró a trabajar eventualmente como subdirector - cosas de ser le hijo del jefe - y llevaba allí ya iba para cinco años, primero por la boda, luego por la hipoteca, ahora por los niños, sutil condena interminable.

Él había creado su propia empresa de importaciones/exportaciones "Gigante Gedeon IE S.L." No le iba ni bien ni mal como empresario, iba tirando, lo justo para pagar la hipoteca del apartamento y las facturas; sin embargo su novia insistía en que aceptara el trabajo que su padre le ofrecía y le planteaba la posibilidad de vivir juntos que él declinaba sonriente alegando la juventud que tenía todavía, que con 27 años ya empezaba a perder.

II.
A nadie, bueno a casi nadie, le sorprendió que un buen día de él sólo quedara humo. Cuentas vacías, el apartamento vendido, el coche con el motor aún caliente en el aparcamiento del aeropuerto y ni rastro de él.

La familia denunció su desaparición a la policía que no encontró ni una pista de su paradero tras innumerables interrogatorios. Su novia se sintió dolida, enfadada, abandonada; lo odió y lo echó de menos. Preguntó a los amigos de él si sabían algo y todos le dijeron que tanto como ella - bueno casi todos, uno jugó a intentar seducirla, echarle un polvo que la ayudase a llevar el "dolor"  de su abandono -; ella siempre sospechó que algo sabían, aunque sabía que nunca se lo dirían. Se equivocaba. Ninguno sabia nada.

Hasta que seis meses más tarde 5 postales con una preciosa playa de Brasil llegaron a la casa de sus cinco amigos. Todas con el mismo escueto mensaje: os invito. Mujeres y caipirinha corren de mi cuenta. C.

Quedaron los cinco en la cervecería aquella misma noche.

Que cabrón
Se lo debe de estar pasando poco bien
Tendríamos que ir
Brasil es muy grande, tío, que no nos da ninguna pista.

Escrito por J. Trallero a las 02:49 PM | Comentarios (1)

Mayo 27, 2005

Vacío

La nausea, el asco, esa sensación de vómito contenido que arde por la garganta hasta casi producir lágrimas. El vacío volcado por los suelos y las paredes.

La repulsión que es imposible repeler, las manías que no hay modo de acallar. Los pútridos sentimientos usados como base en juramentos sin valor. La mitad de lo esperado, ese fétido olor que invade narices y bocas.

La nausea; el hedor que arremete contra el cerebro, la arcada que se lleva todo lo poseído arrancando las paredes del esófago. No son sentimientos; lo más, sensaciones.

Y obviamente no es amor ni de lejos.

Escrito por J. Trallero a las 02:00 PM | Comentarios (2)

Mayo 26, 2005

Mirada a través del cristal

Casi. Tenía un modo de caminar similar y llevaba un abrigo parecido. Pero no era ella. Él miró por decimoséptima vez a través del cristal de la ventana. ¿Por qué iba a pasar por allí? No había ninguna razón para que sí, ni ninguna para que no. Tal vez la vería y tuviese otra oportunidad de recuperarla. Había oído que ahora estaba con otro, pero él se negaba a creer que todo hubiese acabado aunque algunos días dijese que era una zorra, que no merecía la pena, que como no se había dado cuenta de lo poco que valía, de que el se merecía algo mejor; los mismos días que sus amigos le decían que si a todo por no llevarle la contraria, aunque en cuanto se marchaban decían sigue enamorado: como un gilipollas, como un colegial, como un choto, como un idiota y otros comos similares.

Otra que podía haberlo sido, aunque esta era demasiado rubia para ser ella. Mierda. Últimamente la veía en todas partes y por supuesto nunca era ella, un parecido lejano en el mejor de los casos y habitualmente ni tan siquiera eso. A pesar de decir no querer verla ser moría de ganas de verla de nuevo, ni tan siquiera sabía para que. ES posible que quisiese decirle que todavía, a pesar del tiempo transcurrido, no tanto, seguían ahogándolo sentimientos contradictorios y nada claros. Pero no iba a tener la oportunidad de decirle nada porque era más bien improbable - por no decir imposible - que ella pasase por delante de aquella cristalera. Y aunque así fuese aunque pasase era más que probable que lo hiciese acompañada de él; fuera quien fuese y aunque no la quisiese, seguro que no la quería del modo total y loco que él la había querido los últimos dos años. Ella le había dicho adiós tres veces, las mismas tres veces que él entendió un podría ser. Quizás debería comenzar a pensar que le había dicho "nunca más" completamente en serio. Pero a él le parecía improbable aunque no del todo imposible.

Escrito por J. Trallero a las 04:57 PM | Comentarios (0)

Mayo 24, 2005

Uno de tantos finales indómitos

Hay veces que prefiero tenerte lejos a que tus besos me vayan arañando en los labios. Hoy es uno de esos días. Uno de esos días en que una palabra tuya dicha sin pensar puede ser la mecha o el percutor de una catástrofe. Así que será mejor que permanezcamos separados.

Hay veces que prefiero ignorar las palabras que me vas lanzando, las pullas con los que vas adornando un par de instantes sin intención. Porque tú y yo, juntos, somos dos elementos tan compatibles e inestables que todo a nuestro alrededor corre peligro de explotar en cualquier momento. Hay veces que envidio las aburridas parejas normales en las que nunca pasa nada, que preferiría el tedio a la discusión y sin embargo sé que no; que a pesar de nuestro cariño autodestructivo no te cambiaría por nada. Sé que a pesar del posible peligro que corramos el uno al lado de o junto al otro y del daño que nos haremos, que ya nos hemos hecho no cambiará nada, o casi nada.

Hay veces que desearía cambiarlo todo, segundos inestables y confusos, minutos quebrados y aleatorios, en los que quería que todo fuese de otro modo más común pero aparentemente seguro. Menos intenso, pero más eterno, con la caducidad que tiene la perpetuidad en estos tiempos.

Hay veces que es mejor que todo estalle con el letal calor de un final: ira y palabras llenas de excesos y mentiras. Que es mejor que todo rompa por alguna parte - tu o yo -, que todo se hunda porque hace aguas, que todo termine de una vez. Pero sólo a veces.

Escrito por J. Trallero a las 04:07 PM | Comentarios (0)

Mayo 19, 2005

¿Las cartas nacen o se hacen?

Depende. Vaya respuesta más contundente, para salir del paso, que responde sin decir nada. Me explico. Nacen, de pronto, a trompicones o de golpe, de un destello, motivadas por un recuerdo, por una palabra y tienen que ser firmadas y enviadas al instante a su destinatario. Sin embargo, ciertas cartas; habrá quien dirá que las mas importantes, habrá quien será las únicas que ha escrito en su vida, las de amor; esas, para que sean perfectas hay que hacerlas.

Son todas iguales, similares, demasiado parecidas, tanto que es difícil ser original. Lo del poema - propio, prestado o apropiado - como principio -mayoritariamente final - está muy visto y suele salir de una antología de poesía de amor española: Neruda, Bécquer, Cernuda… o de una carta de un antiguo amor, versos reciclados. El resto frases titubeantes con palabras grandilocuentes y siempres subrayados junto a te quieros camuflados en siglas obvias.

Recuerdo a mi amigo poeta, aquel que me enseñó como escribir cartas de amor a mujeres que uno quería - permítete el lujo de ser sincero - y a las que no - dilo todo, deja entrever sin nada decir-. Aquella noche que significó para mi tanto como para ti y es que no puedo apartar de mi recuerdo, tus labios entreabiertos y tus ojos reflejo de aquella negrura en la que me hubiera sumergido sin dudarlo si hubiera… Si hubiera un modo de volverte a ver hoy mañana créeme que…

Básicamente.

Dicho esto supongo que las cartas nacen y son como son, cuando no, no queda más remedio que hacerlas y entonces son simplemente perfectas.

Escrito por J. Trallero a las 12:17 PM | Comentarios (0)

Mayo 18, 2005

¿Crimen pasional?

No fue un crimen pasional; había dejado de sentir pasión por ella en algún momento entre el final de la boda y el principio del viaje de novios. El amor y el aburrimiento se mueven en plazos cortos, algunas veces.

Fue una mezcla de eso mismo, de aburrimiento, desamor y hartazgo; siempre las mismas frases con olor a reproche: No llegues tan tarde, limpia los platos, traeme la compra… que acumuladas los últimos meses que llevaban juntos le cayeron como un jarro de agua fría en el taxi camino del aeropuerto, o tal vez fue antes pero estaba cegado para darse cuenta.

Llegado este punto se planteó sus opciones: Abandonarla en Punta Cana, salir huyendo por piernas o matarla. Y por supuesto optó por la más sencilla. La emborrachó, contrató una puta para aquella noche que le sirviese de coartada y volvió con su "querida" mujercita por el puente sobre la bahía - donde según el guía se acercaban algunas noches los tiburones-. Todo iba según el plan, hasta le pareció ver una aleta rompiendo el agua, hasta que se torció… Se torció el tobillo, perdió el equilibrio con tan mala fortuna que fue él quien cayó al agua comprobando que efectivamente había visto bajo el agua la aleta de un tiburón que se acercó a ver la luna desde la bahía y su mujer llorando sobre el puente, demasiado borracha para hacer nada, para reaccionar.

Escrito por J. Trallero a las 06:28 PM | Comentarios (0)

Mayo 11, 2005

Historias de Bar (IV)

Siempre quise dibujar con trazo perfecto, tocar la guitarra lo suficientemente bien como para enamorar a media docena de mujeres tan guapas que se merecieran una canción; y dejarme llevar a una vida de desenfreno y copas pasadas las tres de la mañana. Pero en esta vida sólo se consiguen botellas baratas; los dibujos, la guitarra y las mujeres suponen más trabajo. Así que opte por buscarme un bar donde necesitaran un borracho a jornada completa. Tardé en encontrarlo casi un año, pero luego acodé barra, cerca del rincón hasta convertirlo en mi casa. Hace ya de eso media vida, durante este tiempo me casé, tuve dos hijos que no me reconocen como padre y mi mujer me abandonó; o simplemente nunca volví a casa del bar. A saber.

- Venga Marcial ponme la cerveza de las 12 ¡coño!.

Escrito por J. Trallero a las 11:48 AM | Comentarios (1)

Mayo 04, 2005

Sin adiós

Se negó a decirle adiós. No quería que ella pensara que le importaba más de lo oportuno. Y había resultado ciertamente inoportuno el modo en que se había ido colando en su casa, retrasando la hora de la ida, quedándose a dormir una noche tras otra noche con promesa callada de revolcón diario. Y esa es una oferta que él ni casi nadie en su sano juicio que viera lo seductora que resultaba en ropa interior, podría rechazar.

Dudó si poner tierra y mar de por medio aceptando un trabajo en las Canarias, o las Caimán o algo así, o dejarse de cobardías y de tiempos muertos y plantarle cara y con sólo dos palabras "Vete ya" cerrar un capítulo, o capitulillo, que ya duraba demasiado. Y así estaba ahora viéndola salir con su maleta por la puerta de casa sin tan siquiera decirle adiós… no fuera a ser que no marchara.

Escrito por J. Trallero a las 09:31 AM | Comentarios (0)

Mayo 01, 2005

Me perseguía

Tío, te juro que me perseguía. Estuve allí un fin de semana y me la encontraba en los lugares más insospechados, mirándome. Cuando la miraba se hacía la despistada.

No, no exagero. Además estaba buena. En eso tampoco exagero… No sé, tal vez la vi 8 o 9 veces.

Escrito por J. Trallero a las 12:05 PM | Comentarios (0)

Marzo 22, 2005

Circunstancias

Su novio confiaba en ella y llevaban tanto tiempo juntos que era casi imposible que algo fuese mal, pero las cosas tienden a peor, lo mires por donde lo mires. Posiblemente su novio no opinase igual que yo, pero claro es fácil tener buena opinión de algo/alguien cuando uno permanece en la ignorancia y no se quiere imaginar lo peor. Por que como va el a creer que los viajes de empresa no son más que días con su amante, porque cosas que pasan y clichés que se repiten, ella tiene un amante que resulta ser su jefe; como va él a imaginar como son las cosas cuando ella es la misma ella que siempre fue, más que nada porque su jefe no va a dejar a su mujer y ella no es quien de estar sola, por lo que pueda pasar.

Un desliz lo tiene cualquiera y el amor y el deseo se confunden con frecuencia, estoy seguro de que yo la disculpo más que ciertas hipócritas mujeres que ven con claridad que el jefe es un cabrón por lo que le hace a su esposa aunque forman con los labios la palabra "puta" cuando la miran de reojo.

Tal vez no sea más que el reflejo del miedo a que sus propios maridos tengan una historia similar o parecida con una chica tan linda como ella que trabaje para ellos.

Creo que ya he oído esta historia o una similar en alguna ocasión, y sin entrar a hacer juicios que no es mi estilo me suena demasiado para pensar que es original y para no intuir el final triste y doloroso que sea avecina para ella, que no se porque me da que va a ser la peor parada en estas circunstancias.

Escrito por J. Trallero a las 10:31 AM | Comentarios (0)

Marzo 18, 2005

Monotema

Escribía versos de noche porque no le quedaba otra hora para escribir y ¿por que no? En cuanto comenzaba a escribir algo en un folio invariablemente y sin medir le salían unos sonetos perfectos en métrica y rima. Quizás se le podía echar en cara que resultaba un poco monotematico: Amor, amor, amor... para ser mas concretos Marga, Marga, Marga... francamente me entraban ganas de vomitar cada vez que leia un nuevo soneto titulado tambien invariablemente Soneto a Marga numero... y esta ultima parte si que variaba hasta alcanzar la nada despreciable cifra de 485, uno diaria casi. Todo un esfuerzo de ¿amor? si, es posible si creyese en amores eternos. Aunque quizas fuese una mera costumbre...

Escrito por J. Trallero a las 01:45 PM | Comentarios (0)

Marzo 07, 2005

Subtítulos para una historia

Se miraron a los ojos y obviamente no se dijeron nada.

Por qué entonces se dijeron que si, más bien porque nadie les dijo que se dijeran que no.. y algo había que decir.

La culpa la tuvieron las terceras personas que subtitularon aquella historia.

Escrito por J. Trallero a las 11:12 AM | Comentarios (1)

Marzo 04, 2005

Hartazgos y harturas #3

Estoy harto de mis propios hartazgos hasta la sacie