Los borradores de poemas que no llegaron a ser canción
tatareada en una tarde lluviosa,
esos besos contenidos que calle por miedo a una bofetada
que me quede con la ganas de devolverte,
y quien pudiera enamorarla amigo mío.
Plata falsa como el oro falso como la hora falsa
que no se cuenta así, tan automática,
tan pasando de si misma como sin darse importancia
llevándote tan lejos
que no puedo llegar corriendo.
Adverbiadamente resulta más redundante
de lo acostumbrado y más insoportable
de repetir entre mentes y bledos sin importancia.
Y sólo entonces recordaré un verso impropio hecho canción
que sale de hace tanto.
Quien pudiera enamorarla, amigo mío
quien pudiera.
Maldigo los poemas que calle entre azules,
maldigo cada noche sin ti a mi lado,
maldigo tus labios que me envenenaron en cada beso
maldita seas cariño aunque no te pueda abandonar.
Maldigo los perdones que no pedí bajo ninguna luna,
maldigo las razones que me ataron a ti,
maldigo tus piernas enlazadas con las mías
maldita seas cariño por no poderte odiar.
Maldigo amaneceres amarillos que hunden de tristeza,
maldigo los días que no deberían existir en el calendario,
maldigo tus ojos que me enredan en su noche parpadeante
maldita seas por tan tú como sólo tú sabes ser.
Maldigo los poemas que escribí bajo tu influjo,
maldigo tu maldita sombra que aún me asombra,
maldigo tus labios que no besan ni de lejos,
maldita seas cariño aunque no te pueda abandonar.
Perder la cabeza
deconstruir el norte,
mantener el instinto
a flote,
desimantar la brújula,
callar más que hablar,
asegurarse la zurda
con una vizcaína.
Llamar a la puerta dos veces
sortear obstáculos a volantazos,
rezar por la próxima oportunidad,
no perder la fe en uno mismo.
Cuatro ojalás uno detras de otro
enhebrando cinco ojales
en vueltas interminables
sin lazada de excusas.
Deja que el viento traiga el olor
de la hierba mojada
hasta los recuerdos
arraigados en la tierra húmeda.
Cuatro ojalás de hojalata
restallando con sonido
de trueno retumbante
hasta enmudecer de pronto.
Deja que el tiempo otorgue
sentido a su modo
habitual, tan caprichoso
e tan inevitable.
Difieren las decisiones
muestras tu propio rostro
tu camino excluyente
ni tan inevitable
pero tuyo
decididamente propio.
Dicho de otro modo:
no hace falta
prescindir de nadie,
pero no exijas,
pero no abuses
de la paciencia.
Difieren las decisiones
y es lo correcto
entender las ajenas
y que cada uno
se apañe con las propias.
Dicho lo cual:
Te deseo lo mejor
te alejes cuanto quieras
o vuelvas cuando quieras.
Libros en el baño
sobre la cisterna
a los pies de la cama
en montones
Libros en el maletero del coche
ni una sola estanteria en casa
Distinguir lo propio de lo ajeno aunque no tanto,
pesar más de lo debido aún dándole la vuelta a la báscula,
perder el miedo a todo lo que nunca fue tanto,
acompasar mi cuerpo con el tuyo a mordiscos si fuese necesario,
fantasear con la idea de cambiar de vida de cuajo,
aletargar la tarde mientras va entrando silente la noche,
escuchar en los silencios ecos de las últimas palabras creciéndose,
mirar con otra luz el mismo lugar que sólo cambian mis miradas,
plantear una duda irrazonable que no justifica nada,
desdibujar los límites de tu piel y la mía,
maullar para llamar la atención reiteradamente,
leer caracteres ni tan desconocidos,
interpretar miradas esquivas, poco francas,
aceitunar tu piel en mi memoria,
correr todo lo posible sin nadie pisándote los talones,
cafetear tiempos con casi nada que comer,
poner al día documentos que no son ni papeles,
estrujar las ideas una contra otra para amedrentarlas.
de un tirón
Quiero felicitarte
porque de un tiempo a esta parte
has conseguido, corazon
doblegar mis sentimientos
quebrarme las voluntades
beber por ti hasta los vientos
que se llevan las verdades
tan lejos como los tiempos
que nunca dan terminado
y es posible
enamorarse hasta los huesos
de una mujer como tu.
Cada ciudad se ve distinta
con los ojos de quien tanto
se quiere, con los pasos
de quien besándose la recorre.
Triste y llorosa
en eternas tardes de lluvia
y granizo que blanquean
y ensucian calles y rincones.
Alegre y sonriente
bajo el calor de un sol
tempranero que anima a pisar
cada calle y cada rincón.
Enredar lo sencillo
en una madeja que no hay
modo de desmadejar.
Complicar lo simple
con objeciones que de nada
valen y menos pintan.
A veces viene bien emborracharse
hasta llorar
con una vieja canción
que te recuerda a tu padre
al que nunca has olvidado.
A pesar del tiempo.
"Te quiero, te quiero, te quiero
y hasta el fin te querré".
Huellas de pasos
preocupados
tras el rastro de tus pisadas.
Sin saber
si seguirte de apoyo
o servirte de guía,
delante o detrás,
sin querer que dudes
en tu caminar
paso a paso
poco a poco
un tanto más.
Mis pasos tras tus pasos
mis pasos a tu lado.
La última copa nunca es la definitiva
demos gracias por la oportunidad posterior
de volver a contarnos historias
de recordar como nos conocimos
como casi discutimos
como siempre nos volvemos a ver.
Sin menos ni más
cerca o lejos tanto da
siempre a mi lado
siempre a tu lado.
La última mujer siempre es la definitiva
demos gracias por esas caderas que nos llevan
de lado a lado
adonde quieren
adonde queremos
como siempre fue
como tiene que ser.
Sin menos ni más
cerca o lejos tanto da
siempre a mi lado
siempre a tu lado.
La última cena es el preludio
de una noche de risas
para compartir,
que no nos quedemos sin humor
sin ganas de reír,
a la par,
de estar
cerca o lejos
tanto da
cada uno a su manera
cada uno en su casa
pero siempre a mano
casi un hermano.
Tú a mi lado
yo a tu lado.
A Lolo
Por años que parecen vidas
y horas que se esfuman como minutos.
Descorchar tras botellas para acompañar la comida,
beber a sorbos el chocolate caliente tras la cena,
entender todo sin que lo comprendan a uno,
desistir por cansancio de lo amado incrédulo,
llover llueve aunque sea poco y en lugares insospechados,
asomar la cabeza antes de ninguna entrada pretendidamente triunfal,
seguir en pie porque no tengo ganas de sentarme,
hablar en esperanto con la esperanza de un traductor,
dormir lo justo para ir tirando sin soñar y sin lujos superfluos,
orinar toda la cerveza bebida en las últimas dos horas,
cristalizar azúcar en figuras caprichosas por humedad relativa,
inventar vidas impropias en universos que fluyen casi paralelos,
mirar por la ventana hasta tener los ojos enrojecidos de tanto esperar,
cortar por lo sano las explicaciones que no explican nada,
olvidar los malos ratos vergonzosos de los que no estar orgullosos,
dormir once horas a trozos y descansando lo justo,
escarmentar a la sexta borrachera por veinteava vez.
Llueve por fin
Llueve a todo llover
La tierra seca se empapa
de lluviosa alegría.
Llueve repiqueteando
en los tejados,
llueve en las ventanas,
en las aceras, sobre los coches
y los paraguas apurados.
Primera lluvia de invierno
este noviembre tardío.
Llueve lluvia fría.
Si no quieres caldo
siete tazas;
si no quieres oírlo
mejor calla;
si no quieres caldo
otra cucharada.
No pretendo ni pasar de largo
ni quedarme para siempre
Dos pasos largos, un paso corto
echando la vista atrás
sin dejar de mirar adelante.
La tristeza que empapa que no es
tan definitiva como a veces parece
el que dirán que no debería importar,
una cierta tranquilidad ante lo inevitable.
No pretendo ni huir por piernas
ni permanecer en cualquier caso.
Canciones que tararear distraído
que hablan de finales, roturas de corazones
que me importan un carajo.
Y no tengo palabras para consolarte.
Pensamientos entrecruzados en movimiento
casi perpetuo que tampoco dura tanto
las habituales contradicciones
de la poca perfección de la que ni presumo.
No pretendo ser perfecto
ni alejarme de ti.
Sin personaje ninguno
4.
Navidad roja colgando del techo
entre el naranja
repintado por una decoradora
cuestionable y con poco gusto.
diferente caña de cerveza
efecto helado con lazo
y el mismo canal de video
de la música latina
del resto de las veces.
5.
Orden de lecturas:
La voz, el diario
Interviú, El pais...
joder pues si que son
largos los 20 minutos
-que no hay para leer-.
6.
Like J.W.
Bostezo y resignación
escupiendo poemas
sin inspiración,
musiqueo tonto de movil,
pasajeros olvidos,
taburetes vacíos,
tarde de sábado,
navidades en lontananza,
a la vista pero ni tan cerca.
El tercer café del día
entre el sueño y el nervio suelto
siempre hay quien se sube
al taburete
como si fuera John Wayne.
Ya me dirás
si queda algo más que añadir
a lo tanto dicho
o a lo dicho a lo tonto.
Ya medirás…
pues, alrededor de 1,80.
Sí, hay gente a la que odio
un poco o un tanto más,
se lo han ganado a pulso.
Sí, ya sé que son meras subjetividades
pero son mías y tengo derecho
a odiar a pie juntillas
y a mentir con las mismas ganas
de siempre.
Aunque nunca me mienta
a mi mismo.
Una de esas mañanas frías con sabor a novedoso
con intención de felicidad
con pretensión de quien sabe que
como un borrador de lo sucedido
como una vorágine sin sentido
como un sueño sin acabar de ser soñado
Una de esas heladas mañanas de invierno
que congelan las pelotas
antes de tocar el suelo con los pies.
¡Mira que eres parva, ho!
La parvedad como
sinónimo de tontería supina.
Es dificil camuflar de bondad
la estupidez por mucho
que lo intentes.
Tonta manía diminutiva
ridiculez a pies juntillas
Otro ito o ita
y vom-ito
bon-ita.
Lavar la ropa sucia antes de que apeste,
duplicar la apuesta perdida de todos modos,
acabar el café antes de que enfríe y resulte intragable,
reconocer una (en)celada en el tono de las palabras,
prestar consejos que ni pedidos no admito ni regalados,
observar el reflejo en el espejo de la tontería supina,
acortar distancias con tiempo medido,
nombrar el nombre de la mujer perdida,
confiar a pie juntillas y casi a ciegas,
abandonar las esperanzas de no perder razones,
continuar en las trece propias sin resignarse,
despedir sin un adiós las tristezas,
despertar oyendo tu voz cada mañana,
mirar por encima del hombro sin rencores excesivos,
pedir un café complicando lo sencillo por gusto o ganas de incordiar.
No me gusta esperar por esperar
voy saltando por casi todos
los estados de desánimo:
frustración, cabreo, duda de mi,
autotranquilización, sonrisa,
recabreo, odio, preocupación,
desasosiego, autotranquilización,
desvario…
No me gusta esperar por esperar
el tiempo se da de si
sobre si mismo
se alarga hasta duplicarse
enlentenciendo
Me dominaría la pereza
sino fuera porque sé que es un catarro mal curado.
Tal vez me he quedado sin historias
que merezcan la pena contarse.
Estoy tan seguro de casi nada,
que acabo dudando un tanto
por cierto
más de lo recomendable,
y puedo ir y volver
con la marea de la subjetividad
hasta saber que debo de hacer,
eludiendo consejos baratos
que ni para uno mismo valen,
y con la seguridad
de saber que para adelante
porque la palabra de uno
vale
lo que uno vale.
Sea cuanto sea.
No poder recordar ninguna oración
-tal vez vacía-
de las que se rezaban en la infancia
en memoria
de quien me las enseñó
-tal vez por si acaso-.
Y la pena ahogada en los pulmones
Y la maldita manía de no llorar
lección de mi viejo
que de aquella era papá.
desde el naranja
1.
Pasa raudo en bicicleta
en traje blanco
arrugado por las prisas,
doble lazo de glorieta
en los zapatos,
pelo cano al viento,
aprendiz cincuentón
de playboy sin yate.
2.
A la vera de un libro
en la mesa de un café
que resulta hamburguesería
matutina.
Sin el título impropio
subrayado de rosa
estudioso de bolsillo.
3.
Trae la leche de repuesto
del cercano almacén
la camarera brasileña
escote al alza
sonrisa profiden desconfiada,
ponme apurada la cerveza,
cóbrame dos cafés
y anótame el número
en una servilleta de papel.
Si dejamos a Hercules sin torre para vivir,
sin trabajo multitarea
sin el espejo de Heracles
de Herclé
nos queda poco más que un tipo
con delirios
que no llegó a dios completo.
Han desaparecido aquellos bares
en los que parábamos antes
y ciertos amigos que no se sabe que fue de ellos
por más que apeteciera una última caña.
Y la vecina aquella
que se llevó de regalo dos o tres libros
de una saga de la que hace poco
salió la sexta parte.
Sin dejar ni un rastro
en una de esas reviravoltas extrañas
de la vida
van desapareciendo
amistades antiguas ni tanto
y lugares a los que no se puede volver
…y tiempos
a los que tampoco..
Quisiera llamar por teléfono
y no son horas
He dormido en exceso esta mañana
y no son horas, ahora
de seguir desorientado.
Quisiera quedar a tomar un café
con chupito de licor
pero no son horas.
No son horas para beber un par de copas,
no son horas para dormir a pierna suelta,
no son horas de pedir explicaciones de nada,
no son horas de querer volver a una casa lejana.
Quisiera conducir hasta ti
pero no son horas.
Quisiera estar a tu lado
pero no son horas.
Quisiera tenerte junto a mi
pero no son horas.
Quisiera seguirte en todo momento
pero no son maneras.
Echo de menos
las visitas al cementerio
con mi padre
el día de difuntos.
Ir a visitarlo a él
no es lo mismo.
Que el tiempo se lleve lo indebido
y deje sólo ninguna certeza
y la variabilidad que tan poco
me convence.
Atenazando el estómago
una sorda certeza
tal vez no hallo las palabras
tal vez necesito algo distinto
Y si las vueltas a lo mismo
no llevan a ningún lado
¿entonces que?
Que pasa cuando se acaba
la amistad
el amor
el tiempo.
10.
El viento que agita
todo el mundo alrededor
de ti
y de mi persiguiendo tu estela
siguiendo tus huellas,
sin dejar de sonreírnos
como si incluso
fueramos felices
será que si.
11.
Las decisiones que determinan
caminos que no siempre acaban
en encrucijadas sencillas,
demasiadas variables
a tener en cuenta
nunca del todo
subjetividades contrapuestas.
12.
¿Qué fue de aquella ella
que consiguió volver tu mundo
casi del revés?
Tú la dejaste atrás
en el recuerdo
ella continua en el mismo
estado
fantasioso/anímico/sentimental
de confusión
en el que la encontraste
en el que la dejaste.
13.
La lista de borracheras
que sino se anota
no hay quien las recuerde
ya que nadie estaba
lo bastante sobrio
en ninguna de las
ocasiones.
Aprender a beber
sin caer
sin vomitar
sin perder el tipo;
aprender a beber
vino a vasos,
ron a copas,
licor café helado;
aprender a beber
sin caer en el exceso,
sin caer en la violencia,
sin dejar de desearte.
Ni más ni menos
que lo mismo de siempre
que no es poco
bastante
más
¿suficiente?
Ni menos ni más
que lo esperado
que resulta
inesperado
en ciertas ocasiones.
No divulgues mis secretos,
busca un hueco para dormir,
súbete a mi regazo,
incordiame hasta que me vaya a la cama,
reclámame un par de caricias,
maulla ante mi puerta hasta que abra.
Todos y cada uno de los poemas
que he escrito
en todas y cada una de las esperas
que en todas
y cada una de las tardes
de todos y cada uno de los últimos
meses
maldecía tu ausencia, tu retraso;
todas y cada una de las veces.
Los besos con saliva tan caliente
que van de tus pechos a tu boca
y viciosa viceversa.
Los susurros, gemidos, gruñidos
que desdicen sin negare
las perversiones que tu cuerpo
ata a mi mente y a mis manos.
Viceversa viciosa
que refleja como espejo las ganas
que te tengo, las mimas que tú tienes
y dormirme atado a tu cintura,
y dormirme almohadando tus caderas.
Baño, noche de sábado, primeros de octubre
Me niego a opiniones prefabricadas
para quedar bien
o para dar algo que decir.
Ni me gusta decir que si
como borrego
ni negarme a todo
por desprecio.
Ni si ni no
ni esto, ni aquello,
ni guardo, ni regalo.
Me gusta estar en medio
como el jueves
hay días para dar a manos llenas
otros para renegar de los alegres
hay días de oro
y días de mierda.
Ni respondes el teléfono
ni llegas a la hora prevista
ni… en fin…
al carajo
el teléfono sonó 3 segundos mas tarde
demasiado tarde?
¿Cuantos blogs debo destruir para que no se
me acumulen los posts por actualizar?
¿Cuantas cervezas son mi máximo soportable
sin perder la compostura y la dignidad?
¿Cuantos títulos de canción he plagiado ya
en lo que va de vida?
¿Cuantas excusas increíbles son preferibles
en ocasiones a la verdad desnuda?
Como agua negra de lavar
así llueve algunos días
en los que se mueren las ganas
de nada más que no sea permanecer
vivo, por costumbre y sin esfuerzo.
Adivinar tus pensamientos y deseos
no es tan sencillo como pudiera parecer
y he perdido mi séptimo sentido.
Días cubiertos por nubes gris ceniza
que parece haber detenido
tiempos, fríos y nebulosos.
o caidos en combate
Aquel primer motiveless
que cayó víctima de un error enredado.
El cuaderno de navegación
que se hartó de recopilar webs.
Casi perdidas discordancias
que reencontraron su hueco.
Rayos y centollas
proyecto múltiple con punto y desgana.
Papel continuo
iba para blog y quedó en poema.
Destruir las estructuras cuando dejan
de decir con su desorden
lo que pretendía.
Buscar nuevos modos de decir lo de siempre
y contar las historias
como no sucedieron.
tirar por la borda el final para escribir
uno de casi cuento,
o cambiar a destajo el comienzo.
Sucesión de inicios
que van yendo
a favor de tiempo.
Descarrilar los planes que intuyo minutos antes,
parafrasear por no copiar descaradamente lo mismo,
maullar quejumbroso ante ese menú del día,
pisar charcos invernales en Agosto,
adecuar las iras a torpes desencadenantes,
limpiarse el culo con las páginas de un libro,
cometer tres crímenes y pagar por medio sin buen comportamiento,
aproximarse traicioneramente desde un ángulo imprevisto,
adjetivar con la crueldad de quien tiene poco que perder,
tropezar reiteradamente en similar formación rocosa sin aprender
en temas de amores correspondidos o no,
esperar de nuevo, esperar pacientemente, esperar porque no queda otra opción,
meterse en líos de los que no hay posible salida honrosa,
rezar que el viento no tire la casa abajo como soplido de lobo,
respirar sin querer hacerlo pero con todas las ganas posibles,
elegir la propia realidad dentro de un orden de cuento,
mantenerte a la sombra cerca de una botella de agua,
hacer oídos sordos a recomendaciones de mala gana,
agujerear el cuero por perder tallas de pantalón
Veranefando 2007>
Me jode que creas que no
me importas
y me jode porque me importas.
Aunque de nada vale
repetírtelo
una o cien veces.
- Para ti ella es como una puerta que no has cerrado…
- Déjate de tópicos tío. Ella no es una puerta, está de todo menos plana.
A Trini
No me dejes solo
quédate conmigo
ronronea a mi lado
no te vayas
no me dejes
no te alejes
Se hace de noche sin ti
el frío fríe mis pies,
me tardas demasiado
no te vayas
no me dejes
no te alejes
Casa Vacía, agosto de 2007
hay posibilidades barajadas con mano zurda,
hay barajas de tahur del missisippi fumador de puros habanos,
hay puros de boda barata a la que negaria asistir llegado el caso,
hay casos sin defensa viable ni nada que añadir,
hay añadidos que no forman parte del mismo todo,
hay formaciones de batalla condenadas a perder a base de repetirse,
hay perdiciones a las que lanzarse de cabeza con doble tirabuzon,
hay dobleces que ni tan inesperadas y aún asi no vienen a cuentos,
hay cuentos para adultos que ruborizan hasta a las abuelas,
hay abuelas adorables y unas cuantas que resultan odiosas,
hay adoraciones inexplicables, rozando la estupidez y sin nada que ver con el amor,
hay amores eternos tan engañosos como los sentimientos en que estan basados,
hay engaños que no quisieron mentir, sólo fueron así,
hay mentiras inspiradas que se merecerian ser verdad por un rato,
hay ratos demasiado largos que no hay manera de llenar,
hay maneras que ni son alardes, ni sobrantes, como mucho maleducadas,
hay sobras que resultan lujos en otras manos o en otras mentes,
hay manos cerradas agarrando o golpeando sin rastro alguno de caricias,
hay golpes sin dar que duelen más que los dados con saña,
hay dados con la suerte de cara oculta que jamás sale un as,
hay ases escondidos en la manga de un chaleco de rayas,
hay rayas discontinuas que es mejor no pisar por si acaso,
hay pisotones tan suaves que resultan males menores,
hay menores que parece que tienen mas de dieciocho,
hay dieciocho oportunidades por minuto para moldear el propio destino,
hay moldes que rompieron a la primera pero son los menos,
hay roturas inexplicables que no conducen a la felicidad,
hay conductores confusos con las intermitencias laterales que llevan a error,
hay confusiones que lejos de ser divertidas son lastimosas,
hay lejos que resultan demasiado lejanos sin mapa,
hay mapas sin isla, ni tesoro, ni leyenda alguna,
hay islas tan cercanas que pasan desapercibidas a contraluz,
hay percepciones que resultan casi irrealidades de tan imaginadas,
hay resultados que no convencen ni al tercer intento,
hay convencimientos fútiles con el traje de la seguridad propia,
hay trajes que parecen hechos a la medida del cinismo,
hay hechos tan inapelables que admiten doce versiones,
hay doce estrellas bailando por el cristal de la ventana del tejado,
hay tejados con goteras que no me descuentan tiempo de sueño,
hay descuentos por pago anticipado tan retrasados que se olvidan,
hay olvidos inolvidables que es imposible que hayan sucedido de nuevo,
hay novedades que pasan de moda en poco tiempo,
hay modas que deberían dar vergüenza propia y ajena,
hay vergüenzas que se pasan en un momento y las que duran toda la vida,
hay vidas prediseñadas que no sé a quien convencen de su importancia,
hay importancias tan relativas, tan aparentes, tan peculiares, tan vacías,
hay peculiaridades encantadoras, otras rarezas y quedan las excentricidades,
hay raras aves de paso que emigran con el otoño al mismo sitio,
hay otoños tan veraniegos como ciertos julios no el de este año,
hay julios que transmiten la fuerza que no tienen esos discursos,
hay discursos que duermen mejor que algunas nanas,
hay dormidas nerviosas que no cunden ni medio descanso tardío,
hay medias partes que ni juntando siete completan uno entero,
hay una completa sin queso en el menú,
hay queso tan azul como un mar salpicando con espuma,
hay salpicaduras de tierra manchando los bajos del coche,
hay coches que sólo se compran para presumir, aunque no de buen conductor,
hay bondades de las que es mejor desconfiar por sistema,
hay mejoras a las que no se da crédito, no por poco ansiadas,
hay créditos que interesantes o no, salen siempre demasiado caros,
hay salidas de emergencias que ni puerta tienen de tanta inmediatez,
hay inmediatamente que son por supuesto después,
hay después con nada que añadir y sabor de ya ocurridos,
hay ocurrencias que no hacen reír de tan manidas,
hay risas falsas, tontas, vacías, estúpidas, ecos de otras cosas iguales…
No intento impresionarte
no quiero impresionarte
no quiero fingir ser quien no soy
no soy nada impresionante
sólo yo mismo.
Un montón de cosas en la cabeza
ideas bullendo/hirviendo en alcohol,
el odio que nunca duerme
la sensación de entre tanta estupidez
estar por encima de la media.
Una copa fría helándome la mano
que posar en tu espalda caliente,
el cinismo de media sonrisa
y un comentario entre hiriente,
humeante y mal sentado.
Un poema escrito en el borde
del vaso, que leer con la lengua
en tus labios, palabras descolocándose
en orden aleatorio inconstante
la sensación de entre la mediocridad
estar por encima de la media.
No querer ser más que nadie
ni menos
porque no es necesario.
bar de cabecera, agosto de 2007
Robar cancelas en la noche de las brujas,
lavar la cara con agua de hierbas rociada por rocío,
morir antes de tomar la última cunca,
comer como siempre hasta reventar
regado con albariño tanto dispendio…
No me gusta perder el tiempo
en charlas banales,
en conversaciones tópicas,
en personas superficiales,
en amistades que no lo son.
Puestos a perder el tiempo
que haya un libro de por medio
unas risas que recordar
una buena compañía irrepetible
de la que nunca te arrepientes,
una canción que cantar que me mueva
el corazón,
una chica que besar que pueda querer al tiempo.
No me gusta perder el tiempo
aunque si cuando merece la pena.
Conclusiones propias
que no tratan de convencer a nadie.
Perder el tiempo
con gente que no lo merece,
perder el tiempo
adrede o sin pretenderlo
perder el tiempo.
Perdiendo el tiempo
tan a menudo
como si sobrase.
No me gusta perder el tiempo
en nada que no sea yo mismo
o egoístamente beneficioso
o sólo por sentirme bien.
Harto, Agosto 2007
Uno de estos extraños insomnios
en que revisar las últimas horas sucedidas,
las penúltimas frases no dichas
que hubieran estado bien;
uno de esos extraños insomnios
cercanos a la duermevela
en que tú duermes,
tu gato tan negro ronronea incansablemente
acunándote
y hay palabras que sonaron como un reproche
-sin serlo-
otras que sonaron como una excusa
-sin serlo-
otras que sonaron como una mentira
-¿sin serlo?-
otras que no encajan con todas las demás;
uno de esos insomnios extraños
que espantan la somnolencia,
que no ahuyentarán con el sueño las dudas.
Uno de esos extraños insomnios
que sería mejor haber dormido.
Últimamente
no busco más poemas en noches interminables
que no cuentan más que nieblas alcohólicas,
Últimamente
piso la fina arena caliente
bajo mis pies alguno viernes más que otros,
Últimamente
todos los cafés saben tan iguales,
Últimamente
hay demasiadas fiestas veraniegas
que coinciden en el tiempo en distintos lugares,
Últimamente
vuelvo a leer libros que ya me gustaron
a primera vuelta de página,
Últimamente
te echo de menos demasiados ratos
que parecen todos,
Últimamente
el calor renace las ideas pululantes en mi cabeza,
Últimamente
me distraigo con tu sonrisa en mi recuerdo,
Últimamente
madrugo si bien no demasiado.
La resaca de la fiesta, cine kilómetros
de carretera, un café con tostada,
dos zumos variados
las compras atrasadas de la última semana.
Sin mucho más que hacer
que echarte de menos
sin saber evitarlo.
La manía no superada de escribir
a media tarde.
Sólo un lunes más
Agosto 2007
Todo lo que escribo lleva tu nombre o tu sombra
entre las líneas -negras o azules-,
todo lo que escribo surge de instantes en blanco
o repentinas inspiraciones,
todo lo que escribo no siempre tiene sentido.
Que el sueño caliente sobre tu sombra
me acune hasta despertar,
que tan sincera no sepas mentir,
que los deseos no estropeen la realidad
y la realidad no mate los deseos
de volver junto a ti.
A Lolo
Se nos pasó la hora
ya nos pilló la noche
queda la ultima copa
falta el último bar.
Se nos fue yendo el día
ya se agotó la tarde
toma la última copa
queda una hora más.
Se nos pasan las horas
vamos andando noche
faltan tantas botellas
siempre algo que contar.
Se nos marcha la noche
vamos cerrando bares
ya está amaneciendo…
ni minutos quedan ya.
A veces no recuerdo lo bien que te conozco
y que no hay lugar para rencores
y que te puede tu buen fondo.
Cuantas cervezas
necesito
para que impongas
tu recuerdo
por encima
del empeño de mi olvido.
Ni el alcohol ayuda
a olvidar
ni es tan divertido
ciertos días
grises
opacos y eternos
con
o sin anestesia.
Cuantas cervezas
necesito
para olvidar
tu recuerdo flotante
por encima de mi olvido.