Cuando es de suponer
que el teléfono, por más móvil y personal que sea
va a sonar hasta quedarse afónico
¡coño! que sorpresa, si Antonio sigue vivo.
Así que cervecita
y nos salvamos del whisky porque es día de diario
sirvan estas líneas de homenaje
o recordatorio
del que fue
antes de cenarme algo
para llevar el estómago asentado.
Por ello: Brindo!
que la ocasión lo merece!.
Un camino anquilosado,
un cansancio depresivo,
de chandal y tirados en el sofa,
tal para cual.
Esperando un golpe de suerte
que se atrasa
¿La mano del muerto?
Justifiqué decisiones injustificables
por un bien mayor
- y mi bien propio -
sin ser la mejor manera
no fue tan mala
como cabía pensar.
Divagaciones sobre moralidad,
doble moral tramposa,
cartas marcadas.
Resultó injusto
pero no seré abogado de nadie
esta vez.
Demasiadas reglas:
código de criculación,
pseudoreglas subjetivas para blogs,
deberes y derechos -que siempre son menos o mas banales-.
Demasiadas cortapisas
a mi razón
que no siempre tiene la culpa.
Demasiadas imposiciones,
obligaciones;
demasiadas leyes absurdas
que tampoco valen para tanto.
Olas de hormigón
marea de alquitrán
azul enengrecido
como brasas de hoguera
asfaltando las playas.
A costa da morte
repleta de negra muerte
de negra sombra
que no asombra
ni deja de ensombrecer.
Ayer huyó con alas de metal,
el invierno llama a la puerta;
los martillos adornan mis oidos con su
dong, dong, dong,
los amaneceres que diluyen cafés con leche y cubatas;
verdades a medias y ahuyentadores besos sin prisas
ni lengua
Escribía canciones siempre a la misma mujer aunque llevaba seis años sin verla, sus amigas decían que era un romántico y sus amigos que era un estúpido. Y el mantenía una esperanza contra viento y tempestad que no hubiera soportado saber la verdad.
Suavidad de seda
tópica
piel erizada.
Buenos días
como algunas mañanas,
respuestas correctas,
nervios en el estómago,
era fácil, visto a posteriori,
fue sencillo.
Todavía tus palabras bailan claqué por mi cabeza
mientras miradas heladas de heavy metal
atruenan en mis oidos.
Cuando la paz es imposible: las declaraciones de intenciones
son más falsas que algunas declaraciones de amor
llenas de trampas;
así no hay quien confie
en ni dios.
La primera plana de la prensa diaria
lleva la sonrisa auténtica que me regalas.
Lo bueno y lo malo es relativo
y sin embargo resulta sencillo observar
actitudes, miradas, expresiones, palabras,
que defraudan,
que cansan,
que agotan,
el respeto y las mejores intenciones
incluso en ciertos casos la educación.
De poco vale hacer borrón y cuenta nueva
cuando no cambian las maneras
egoistas, puñeteras y predeciblemente
asquerosas.
Por descontado que las cosas irán a peor
no hay más ciego que quien no quiere ver
y cierta tonteria - tuya o mía - no tiene límites;
cuando no ves la necesidad de pedir perdón
porque la ofensa no está a la vista
y las mentiras parecen camuflarla.
Por descontado que la verdad carece de importancia
y conviertes todo en una simple cuestión de opinión,
que ni si ni no, acaba por ser tu modo de vivir
una vida esquivando cuanto te gusta,
robando cuanto quieres;
caprichos de quinceañera que ya superó los veinte.
Esquiva, finta, huye pero tarde o temprano
irás perdiendo todo
lamentaré tener razón, ojalá pudieras
darte cuenta a tiempo
antes de que sea tarde,
de que todo duela como nunca
como siempre.
Por descontado que a veces las historias nuevas
vuelven a ser como una vieja canción
que suena y vuelve a sonar.
Me da mas pereza llamarte por telefono que escribirte una carta; sí ya se que hubo un tiempo en que hubieras querido recibir una carta diaria mía - o cada dos días- y de aquella me hacia de rogar en exceso.
Sin embargo ahora el tiempo suele resultar así de injusto, me da menos pereza y tengo más que decirte o al menos más variado que alguna aburrida, repetitiva y tal vez exagerada carta de amor. Supongo que las cosas nunca son como uno las planea, tal vez debí planear odiarte, estuve casi a punto; pero todo resulto más sencillo de lo que podía imaginar.
Esta mañana justo en el único momento en que no tenía un boligrafo a mano y hacia demasiado viento para sacar un papel sin que huyera demasiado lejos, recorde algo de ti. No todo, tampoco hay que pasarse; solo algo.
Sirvan estas letras anotadas con prisas horas despues para recordarme que te recorde.
Malos tiempos, tiempos lentos,
decisiones aplazadas,
la mala caligrafía de una carta de amor
con prisas,
un corazón enfermo que comienza a pudrir.
Me desdigo de todo cuanto dije
y ni quiero ni puedo decirtelo de nuevo.
Buenos momentos, tiempos ocres
descoloridos
y es que nada fue como recordamos
ni tan bueno ni tan malo.
Conformarse es de estúpidos
y vivir de sueños imposibles
es de cretinos.
No sé que es lo mejor
así que no me pidas consejo.
Buenos tiempos, malos tiempos,
platos rotos sin ideología,
la dulzura nocturna y la melancolía
que no nos devuelve el pasado.
Buenos tiempos de tantas noches
que pueden ser esta noche
litros de alcohol y mujeres
que jamás serán propias.
Malos tiempos, tiempos lentos
marcas de tus besos,
la posdata que dice más de lo necesario,
no me quedan respuestas de diseño.
Me desdigo de mis propios consejos
y no quiero ni pienso decirtelo de nuevo.
Aún a veces logro sorprenderme
pero las menos.
Las tantas todo parece lo mismo,
supongo que será un espejismo.
Precursores de ... lo mejor de...
slogans de mierda
que suenan a ya conocidos
a repetidos
hasta vomitar.
Todas las bendiciones
las propias y las impropias,
las humanas y las divinas,
las dadas y las recibidas.
Bendita sea la virgen
que nucna lo fue tanto,
por los clavos de cristo
que bendigo y maldigo
a siniestro y diestro.
Benditos sean tus labios
que me muero por besar
antes de dormir
cada noche alargada.
Dejando de lado el amor y ciertos odios infundados
con más o menos razón
poco nos queda por no decir
que nada.
Dejando de lado algunos amores infundados
que podían no haber sucedido
o si
nada hubiera cambiado
o si.
Y añadiendo al azar un par de causas
imposibles:
tiempo invencible y monótono;
costumbre y gritos demasiado altos.
Y añadiendo las mentiras ineludibles y de rigor
piadosas algunas, febriles otras,
crueles las más.
Y añadiendo el desafio de imponer tus defectos
sobre las pocas virtudes
que sobreviven
al tiempo.
Y añadiendo los estragos causados
por desdenes
amables y otros ofensivos.
Queda tan poco
que parece ser nada
que parece ser menos
de lo que fue en esa realidad
de dos.
En esa realidad jugada a medias
en esa vida
vivida a medias,
eso que llamamos, comunmente,
amor.
Movimientos ondulantes u ondulatorios
falla el equilibrio, sin preocupaciones.
Lleva tres días lloviendo continua y cansinamente
parece que no moja, pero sí.
Con el paso del tiempo
tal vez consiga entender algunas cosas
que hoy en día no entiendo.
Hace un frío de cojones y anoche enseguida.
Diferencias vitales, besos rituales,
no pretendo que comprendas a la primera
ciertos amores una talla más grande
de lo que estás habituada.
La jugarreta a última hora
si consigo preveerla
tendré tiempo para la última bala,
aún no está todo dicho.
Las promesas a esa manera
tan poco sincera,
cantaría si quedasen ganas
o canciones.
¿Aún crees en cuentos que nunca terminan mal?
¿Puedo vivir contigo si juro no romperte el corazón?
¿Hasta cuando pasearás tu atrayente inocencia?
¿Por qué tus cartas van siempre teñidas de tristeza?
¿Si sueño tanto contigo acabarás por hacerte realidad?
¿Hay canciones que suenan trayendo mensajes o es sólo casualidad?
¿Por qué inventas una vida paralela a la vida que echas a perder?
¿Es cierto todo lo que tu silencio me cuenta o sólo es mi imaginación?
¿cuando será el momento que sea tan nuestro?
Como si no supiera de sobra que estas letras sólo valen para quemar.
Como si volver aquí me devolviese parte de un pasado que
ya daba por perdido y olvidado.
Como si tú y yo siguiesemos hecho el uno para el otro.
Como si besándote se acabara el mundo y tanto me da.
Como si sí, como si no.
Como si nada pasase, pero a veces la memoria juega peores manos ganando la banca.
Como si las metáforas más que ayudar entender
sólo complicasen lo sencillo.
Como si importase.
Mira este lugar
Sin norte ni sur
Sonrisa infatigable
Intento llevarte a la cama
Igualdad de oportunidades
Ponme un whisky con hielo
Sin sur ni norte
Hoy te veo más linda
que de costumbre.
He soñado con gatos perdidos
Tú como te encuentras?
Un mapa de la ciudad
en que marcar tu sombra.
Adivina, adivinanza...
Vigía de ojos plateados reflejo de bombilla,
silencioso espía que surge de los rincones más
inauditos,
maullido intempestivo y petición de atención.
Nunca pensé que un gato pudiera instalarse
en mi territorio.
Cosas que pasan.
Una tarde como otra cualquiera
desde donde siempre:
Coño, que sorpresa!
No recordaba haber escrito aquello.
Cosas que pasan
Tenemos que vernos.. joder, en breve.
Amistades a prueba de balas
y ladrillos.
Como comienzo,
como principio de un final anunciado por decreto,
como prólogo de una de esas historias de amor
que nunca son lo que parecen.
Como tantas otras veces,
como cuantas veces mas...
Cuando vuelva Abril
con sus lluvias seudoprimaverales,
cuando amortice los sentimientos
que volqué sobre ti...
Ecos de sonidos que suceden
cuando uno no esta presente
llegan como mareas de otros ratos.
Invitaciones que no solicitaste
acarrean vueltas atrás
que jamás pretendiste.
Farfullo insomnios
colecciono horas en blanco
y verde botella,
verde esperanza;
asumo desensueños
y colecciono alguna pesadilla
en duermevela
anónima.
El sopor que consume las horas
hasta agotar el día
casi sin darme cuenta.
Es Domingo,
fue Domingo.
La alegria de un nuevo amor,
la novedad disfrazada de sentimientos
tan profundos,
la sonrisa que no borras de la cara.
Espero que seas feliz
per secula seculorum;
no quieras convencerme
de todo lo que piensas.
No creas que no entiendo
todo lo que sientes/crees sentir,
de cualquier modo
un ojala lleno de posibilidades
que te ocuparas de boicotear.
Estaría contento sino estuviera tan triste
que ni las lágrimas encontrasen por donde salir,
que ni las palabras tuvieran razón de ser.
Estaría aquí, sino fuera por que ni siquiera quiero estar
preferiría perderme de mi propia sombra
jugar al escondite con el destino
y vivir un rato en mas silencio del habitual.
Sin hacer ruido
sin escuchar
nada
casi como muriendo.
Mirar, remirar, volver a mirar...
he descubierto cosas
dedicando un par de miradas mas de lo habitual.
Una despedida que se hace cuesta arriba
un remite que no tiene destinatario
una posdata que queda descolgada.
Asi son las cosas
algunas tardes de Septiembre.
Demasiadas mujeres o tal vez no tantas
pero parecen demasiadas.
Demasiada pereza, aunque tal vez solo sea
la vagancia de cada día.
Demasiadas mujeres o tal vez no tantas
aunque parezcan pocas.
Con el sudor dibujando en mi frente cuanto te deseo,
busco consuelo entre tus senos,
dibujo mi firma con mi lengua
sobre tu piel;
te deseo hasta reventar
incluso mas.
Agotó el tiempo, este tiempo y el siguiente tiempo
a base de tomar cervezas,
de poner la guinda al pastel con demasiada crema
y de aguantar por no escupir a la cara
a quien va de jefe.
Hace rato tuve el guión de una buena novela en la cabeza
por supuesto lo olvide,
por supuesto ni te vi, ni te intuí, ni nada que contar.
Tengo sed, así que iré a por un vaso de agua.
Besos carentes de lascivia por si un día quieres ser mi reina
aun tenerte respeto.
Esta maldita e intensa luna que me impide dormir,
este maldito mar que me incita a llamar a ciertos teléfonos a horas que no son decentes para nadie,
este maldito block que no encuentra palabras,
esta maldita noche que se parece demasiado a la anterior.
Va a resultar mas complicado de lo que parecía
recordar los tópicos que hacían cola anteayer;
las noches de boda puestas del revés,
la charla frente a un ordenador que ni fría
ni caliente, parece no transcurrir
y cuesta recordar.
Las promesas que nunca son verdad.
Como si el tiempo no hubiera pasado
como si esa noche pudiese ser una noche de hace días
o hace años.
Como si el viento, roca protege,
aire que respira,
nos devolviese años a sorbos de cerveza.
Como si nada
a pesar de tanto,
por eso a veces lo reconozco te echaba de menos
y por eso me alegro
volverte a ver
una y otra vez.
Cuando los motivos expiraron y no dejaron ni rastro,
cuando la chica resultó parecerse demasiado a alguna otra
debería ser el momento
de plantearse si merece la pena,
si es cierto que cambia la gente,
si es cierto que algo se aprende.
Las lágrimas sin causa aparente
ni mas destino que el suelo;
la terapia de audacias que por falta de osadía
se murieron como proyectos.
Nunca fui capaz de llevar una agenda
por desordenado
y por tramposo,
nunca fui muy amigo de piropos
tal vez por que odio la falsa modestia
aunque a veces la practico.
Agosto desapareció casi de la vista
sin rastro de letras ni papeles rotos
y una creciente sensación de perdida de tiempo.
No importa que jamás abandones
si poco a poco tus amigos te van abandonando
y lo notas una noche de esas que se hace interminable
con nudo en el estomago incluido.
Cuando hace demasiado tiempo que no hablas con ninguno
por que nunca hay tiempo.
Consuelo de tontos mal de tantos,
aún no sé como hacer para que todo sea
ni así ni de aquel modo,
sólo de la manera que me conviene.
Tú te quedas con el gato,
yo amontono los recuerdos en cajas de cartón.
Mi gato se interesa por los libros de poesia
porque las obras completas de Neruda
tienen un marca paginas que el considera mordisqueable.
Ya casi cayó en el olvido tu nombre,
no me costó reconocerte, pero si recordarlo.
Han pasado años y no te eché casi de menos,
recordé también otras cosas
de ti,
que tampoco me gustaban tanto.
Lo que cuadra y lo que no.
Tardé en recordar tu nombre ¿llevaba ch?
... o era y?...
Yolanda, surgió por fin
346 pasos mas tarde
paso más
o paso menos.
A ver si nos llamamos un día de estos.
Prólogos a nadie ni cuandos,
con olor a biblia
difundida de boca
a oreja.
Ese prólogo para una muerte
escrito en mármol.
Han pasado mas de 24 horas,
nunca quise ser un santo varon.
Opto por la abolición de la esperanza
antes de mentir sin ni son.
Te escribo una canción
si me das calor esta noche
y me olvidas antes de amanecer,
si me sigues la corriente
y me abandonas horas después.
Te pago la cena y la cama
si me mientes y me dices
que soy el hombre de tus sueños
y casi me quieres.
Si una puta te jode una vez, puede joderte dos veces.
Las luces de la ciudad se alejaban a 140 km/h.
Mala suerte o buena suerte, todo depende de cuanto desees a esa rubia.
Si esa zorrra te jodió una vez, puede hacerlo de nuevo.
Las luces blancas y amarillas de la ciudad se perdían por el espejo retrovisor.
Mala suerte o peor suerte, todo depende de lo estúpido que fueses.
Ojalá recordase su nombre pero tengo mala memoria y ella nunca me lo dijo.
Estaba buena, muy buena, tenía un libro de Becquer en la mesilla y ropa interior de ínfimo tamaño.
Me abstuve de sentimentalismos y mi corazón salió tan indemne como el resto de mi cuerpo.
Pero resulta complicado
no echarte de menos
y recuperar las palabras escritas
borracho en un ticket
de supermercado.
No te pongás fabuloso
no me digás que no querés
el amor de aquella mina
que se fue ¿para no volver?
Un sol de justicia, ciega
como el amor, dicen.
Las calles desnudas,
las luces hambrientas,
las pupilas perplejas.
Un gorro de bufón, un paseo de baldosa
en baldosa, dos pintas espumosas,
perdí la cuenta de los cafés
y rematé con un cola-cao.
Sin ojalás y sin blues en ningún color,
sin esperar más tiempo del debido
y sin más llamadas perdidas de las
que ya son habituales.
La manía de escribir de madrugada
o en me dio de la calle.
Sólo un lunes más.
Ya quisiera poder comerte a versos
destrozarte el corazón con un soneto,
que supieras las razones del sielncio
que no calla más de lo necesario
y lo justamente injusto, proletario,
y lo dicho ya perdido en otro tercio.
Hace tiempo que no te nombro amor
que te perdido el nombre que ayer
te sentaba como un guante, fue perder
la memoria, la razón, o mejor
escoger el camino que escribí
en un cuaderno viejo y olvidado.
Con paso decidido y altanero
con mirada altiva, deslenguada
con lengua fiera más sedada
modo de herir sin preguntar primero.
Con ojos que abrasan cuando matan,
con manos que añoran tus caricias,
con pies que caminan treinta días,
con labios que más que besar, atan.
Ya quisiera poder comerte a versos
o perder simplemente comerte
ya que es imposible contenerte
en ninguno de los últimos cien besos.
Verdades que ofenden,
mentiras que no duelen.
Cuellos de botella, finales.
Nudos de ahorcado al atardecer.
Engaños repetidos, puertas abiertas,
próxima oportunidad.
Se agotó el tiempo, se paró la lluvia,
barren las aceras escobas de acero,
huele a muerto...
Tiempo de oración, ducha de agua fría,
Dios se perdió en un desierto
y no hay angeles con licencia de vuelo.
Suma de inquietudes, perdón escondido,
Invítame a cenar y no te contaré
mis problemas.
No puedo dejar de escribir estas naderías
inconstantes y momentaneas.
Te dije que te quería
y no me creiste.
Cosas que pasan.
Entre dos copas entrechocando,
entre dos miradas lúcidas, desvaidas,
entre dos poemas que sudan alcohol,
entre dos viejos amigos que ni tan viejos
pero aún amigos...
algunos lugares en donde es mejor no estar
a ciertas horas
donde es mejor no inmiscuirse.
Hacia tiempo que no escuchaba tangos que me conmovieran
casualidades que no lo son tanto
pero tampoco son pretendidas.
Versos que aparecen sin pedir permiso
y chicas que besar bajo una luna
que no recuerdo que estuviera alli.
Hacia tiempo que no hablaba solo
y resulto un buen conversador;
hacía tiempo que no me besaba
y resulto mejor de lo que esperaba.
Hacía tiempo que no te llamaba
por supuesto
hoy tampoco te llamé.
La sensación de que se olvida algo importante
o al menos aparentemente importante
se te va de las manos.
Y... lo peor es no poder recordar
que cojones era.
Ni fea, ni guapa,
ni buena, ni mala,
ni tan perfecta, ni tan extraña...
la chica dulce.
Una madrugada -casi mañana - en vela, sudando,
ninguna mujer me espera en la cama,
y huele a un perfume que no conozco
que me empalaga el olfato.
Los nunca dejaron de significar tanto,
los diálogos empezaron a sonar más de andar por casa,
supongo que las mujeres van dejando un poso de anarquía perdida
y de hematomas en el corazón;
la única manera respetable es la mía comparada con algunas otras,
los ejemplos tienen el problema de que no son nunca tan perfectos como creen,
vivo colgado entre la incertidumbre y la barra del bar.
Malvivo reescribiendo este verso traidor...
Cariño mio, no me hagas mentirte ahora
que todo parecia funcionar.
Hey hey hey
Por que no?
Sin inspiración, sin ideas originales,
sin métrica, ritmo, ni rima,
sin gas, sin sal, sin acento,
sin dios, sin ley, sin guión,
sin saber, sin querer, sin poder,
sin definicion, sin impulso,
sin final...
vamos, sin motivo.
Tengo mucha prisa y poca paciencia
para aguantar estridencias o desmanes
o cambios de humor
de última hora
que no obedecen a ninguna lógica
ni siquiera a la más retorcida.
Tengo que ducharme y bajar a la calle
a la carrera para volver a tiempo,
las horas de cierre de los comercios
no esperan por mí,
tampoco la veterinaria
y el café matutino acaba por enfriarse.
Es el momento de poner los puntos sobre las íes,
de contonear un r´n´r a contraluz,
de malabares con las palabras que juegan a mentir,
de besarte por que sí,
de beberme dos botellas a morro de buen vino,
de bailar bajo la tibia lluvia de verano:
No es un mal día para todo esto
y para tantas otras cosas.
Viejas paginas leídas una y otra vez,
viejos amores sin tecla de "play",
el guitarra que tocaba blues
y la mujer que se los merecía todos
además de algún que otro escupitajo.
Maldita sea la alegría que me aleja
de los blues en azules
que parecen haberse pasado de fecha.
Maldita sea la sombra
ni blanca ni negra
que me descompone el corazón.
No hay mujeres como aquella,
no hay vinos como los ya bebidos
y vomitados...
Por que vivir de un pasado que no fue
lo que ahora parece?
Demasiados días olvidados y obviados
un viaje sin retorno
que no llegó a suceder,
las cervezas típicas de los reencuentros
hasta contar más de diez.
Demasiados consejos pasados por agua
por vino o por whisky.
Demasiados motivos que ni vienen ni van
demasiadas palabras que escribo a contrapeso.
La espalda pasa factura
las noticias son de ayer,
el café bajó de precio,
el gato no sabe si saltar
o dormir entre mis brazos
impidiéndome teclear alguna página mas.
Busco la postura idónea
sin recompensa
sin recompuesta
y sin novio
como aquella...
Basta de paranoias
de dejar volar la mente sin freno.
Había una vez...
y colorin colorado
ya te contare un cuento mañana
No quiero cantar las canciones
que has jugado a olvidar
no quiero perpetrar más ausencias
ni sufrir la penitencia
que me impones sin dudar, sin preguntar
sin querer saber la verdad
ni las razones, si las hubo
o las habrá
solo importa...
lo mismo de siempre
que acaba siendo nada
que te acaba dejando tan sola
que acabas perdiendo
por no saber amar
más que a una sombra
que ni tan siquiera eres tú.
No quiero soñar sueños sin pilas
no quiero convertirme en esclavo de tus pesadillas
no me llames,
no me nombres
no convoques mis iras,
olvídate de mi
como yo te he olvidado,
Te recuerdo lo justo para hacerte daño
llegado el caso.
La sonrisa de tu espalda,
la verticalidad de tus argumentos
aunque solo pueda mirarte a los labios
por que tu boca me llama
para comérmela.
Tu piel suave, más suave, tan suave...
El tiempo que acumulo
sin que parezca demasiado
Sin parecer tanto
siendo tanto...
Tanta historia, tantas bromas,
tantos llantos, tantos lo siento
que no son tantos.
Hay preguntas que claman al cielo
las que claman en el desierto
ni eco tienen
ni hayan propina.
Hay preguntas que no quieren respuesta
al menos no esa
aunque esperan alguna,
como ciertos telegramas
y las declaraciones de matrimonio.
Hay preguntas y preguntas
preguntas sinceras
preguntas con trampa
de cartón
preguntas sin pasaporte
preguntas sin dilación
preguntas sin interrogantes
que no por eso preguntan menos
que las
preguntas que van delante
de si mismas
o de otras
preguntas que aun no formule correctamente
por falta de oxígenos.
Supongo que he olvidado los ingredientes
carentes de motivación
que solía echar a la marmita
en ciertas noches.
Ahora es solo costumbre,
más con costumbre
que sin motivo
aunque tampoco quede ninguno
que justifique
esta sarta de embustes
de líneas malditas
peor redactadas
improvisadas
indecisas
sin razón
ni perdón
ni dedicatoria
ni dedicación.
A tomar viento.
Extraños sueños pintados de naranja,
camuflados entre deseos
más ocultos.
Extraños cocktails en que no diferencio
sabores
venenosos e inocuos.
Extrañas señales que no me dicen
nada
sordera visual selectiva
En días alternos y alternativos;
si aprendieras a mantener tu boca
cerrada
mi helada venganza
no quebraría tus dientes.
No me des ningún motivo
que casi ni necesito
para destrozar tu voluntad.
Hoy no hay nada nuevo
hay una hora menos
un café de menos también
unas pipas de mas
pocos besos
ciertos rencores que resurgen
y la esperanza en un mañana
mejor
o con mejores intenciones.
Casi nada.
Solo las tristes noticias
inundan a página completa
los titulares de los periódicos
de todos los periódicos;
nunca como ahora la consciencia
de la manipulación informativa
donde dijo digo digo Diego
y donde no dije tanto pues ahora digo más.
Y no se habla de letras
sino de vidas humanas
que valen la mitad que otras
o de protestas por las calles
de millones
que nadie tiene en cuenta
porque solo los cheques dan sentido a esta guerra
dinero que cambia de manos
acciones que dependen de misiles
y sus "efectos colaterales".
Cruces de insultos en las tribunas politicas
pero nadie da una explicación satisfactoria
o lógica
que arroje algo de luz
sobre la guerra - siempre inexplicable -
pero que en este caso hiede
a motivos económicos,
más que de costumbre.
Olvídate nena de todo cuanto has vivido
nada será igual
aunque tampoco muy distinto.
No busques respuestas en los días pasados
te falta memoria para resucitar
la colección de decepciones, tristezas y desesperanzas
que amontonas.
No intentes trampear al destino
de poco vale
de menos con tu desmemoria selectiva.
Sé que no eres mala chica
sólo que te niegas a mirar atrás
con sinceridad.
Olvídate nena de todo cuanto has vivido
nada será igual
aunque tampoco muy distinto.
No busques respuestas en los días pasados
te falta memoria para resucitar
la colección de decepciones, tristezas y desesperanzas
que amontonas.
No intentes trampear al destino
de poco vale
de menos con tu desmemoria selectiva.
Sé que no eres mala chica
sólo que te niegas a mirar atrás
con sinceridad.
Volver de nuevo a jugar
al conocido juego
que nunca se olvida;
no hay chicas que pierdan
ni hombres que ganen.
Odio esa coquetería indolente
que acaba por dañar,
no te dejes enamorar
por los trucos de prestidigitadora
que no suenan a nuevo
por más que te deslumbren
entre sus manos.
Ni buena ni mala
solo una chica más
¿Que amar para siempre?
¿Que olvidar tan pronto sea
probable o anterior?
Las reglas no han cambiado
tal vez sea que nunca las conociste
y es que no hay reglas ni honor
si hablamos de mujeres.
Últimamente he vuelto al lápiz y al papel
aunque tampoco escriba gran cosa;
últimamente he vuelto al café con hielo
aunque sea sólo porque brilla el sol;
últimamente sólo transcribo o tomo nota
de cosas que hace que sucedieron;
últimamente ya no rezo a ningún dios
en el que deje de creer hace años;
últimamente me he vuelto a enamorar de ti
como si nunca hubiese dejado de quererte.
Te contaría mi vida por episodios pero dudo
que tengas tanto tiempo
y a mi ya no me sobra la pertinente imaginación,
además me faltan horas en este reloj;
deduzco que no te importo tanto,
me animo inventándome pasados
que no fueron lo que juegan
a ser.
De un modo autobiográfico.
Por donde comenzar?
Por el principio sería una buena opción:
Creí enamorarme de ella
menos mal que también creí no estar equivocado
y por suerte lo estaba.
Por donde terminar?
Fue un final como otro cualquiera,
sin estridencias,
poco a poco hasta desaparecer.
Tanta locura sin ton ni son
tanta experiencia disfrazada de ingenuidad
tanta mentira que juega a ser verdad.
Y yo nunca supe distinguir
al tercer vistazo,
siempre fui un tipo de primeras impresiones
de esos que miran el culo de las chicas
de reojo.
Por aluviones de incoherencias
como penitencia
para abordar lo sagrado como propio,
la luz de ninguna luna
tiene las respuestas
por más que me gustaría que así fuera.
A lidia por si lo lees:
Por que vienes a cotillear en blocks ajenos
¿quien te ha dado una dirección que nadie conoce?
Por que vienes a escondidas fingiendo ser anónima
si podría reconocerte por tu sombra tras la tercera w.
Por que tanto estudiar no puede ser sano
y seguro que tu bata resulta tan sexi
como en aquella doctora de los calcetines de colores
que estaba de guardia la noche urgente
que me dio por visitar un hospital
por rascarme la espalda.
Me he quedado sin mas motivos
para poder parar
así tan de repente.
Anocheció casi sin darnos cuenta
y no me enamoré de ninguna otra mujer
porque no sonó el bolero adecuado
como sintonía de móvil alguno.
Anocheció antes de la noche
y resultó que este solo fue otro lunes mas
en la cuenta de separaciones
de jirones de algo que no acaba de ser.
Anocheció y me repite la ensalada
por exceso de cebolla.
Ojalá todo pudiese ser tan perfecto
como en los sueños de entre semana.
Un día perdido
uno de esos días que prometian
mucho
y luego no son más que una mierda.
El día de hoy
no sé si casualidad
o todo se alía para jugar
a la contra.
Pero es lo que hay
en días así.
days like this
Cuando el uso de la misma métrica
inacentuada
del mismo verbo reclamado como propio,
del mismo nombre que nunca fue mío,
de los mismos jodidos adjetivos
se hace imprescindible o imposible de esquivar
se convierte en abuso
y es mejor dejarlo.
Para repetir lo mismo como un eco
estúpido
mejor que pase un tiempo
o que pase algo,
lo que sea
pero parar ya
se convierte en la única opción.
Farfullo, vomito, me disculpo,
toso, contesto, me remito,
añoro, rimo, alterno,
bebo, bebo, bebo y bebo
Sigo bebiendo, fumo, dormito,
me aturullo, desando, vocifero,
también grito a voz en grito,
caigo, me levanto, ¿me disculpo?
Tanto da, pon otra ronda de lo mismo
y bebo, bebo y bebo.
Hemos empatado el partido
y perdido la clasificación
para una copa sin rey
y vacía de vino.
Me llevo la ira y el regusto amargo
en el bolsillo de la camisa
para irla mascando por tiempos.
Poco que añadir:
ah si!
y eso que no me gusta el fútbol.
(Un dia en barbecho y dos revisiones)
Sufro stress por exceso de trabajo
sufro arritmias a ritmo de rockandroll
no conozco las razones de tus disculpas
y francamente me importan un carajo.
El tanga que sigue el camino
entre tus nalgas;
la humedad que mitiga el deseo
o lo enardece.
Sufro complejo de culpa,
codo de golfista,
rodilla de apandador
y jaquecas musculares.
Quemé los poemas que te escribí
en los ratos que no podía olvidarte.
Desanduve los pasos que caminé
tras de ti
y todo esto ¿para que?
Para nada tal vez
o para el resto
que es tan poco.
Nada sale como estaba planeado
casi nunca
tampoco esta vez
por indispuesto
por venganza que no llevo a cabo
a la primera intención
desvelada.
Nada permanece
nada dura eternamente
ni la mitad.
Aun no se que dedicatoria ocupara la segunda pagina
que pugna por no ser
escrita
tampoco pensada.
Hace tiempo que no se nada
de aquel amigo poeta
que aun escribira como nunca.
Hay noches que tardan en consumirse
lo que una cerilla.
Otras que son sábanas pegadas
en baños de sudor
y deseos que cuesta controlar.
No sé cuantos ojalás he conjurado como excusa
del poema siguiente
o continuación del anterior.
Pero aún funciona, porque me trae alguna que otra idea
decente cuando menos.
No hubo ninguna chica digna de mención
ese fin de semana,
solo la neblina alcohólica que todo lo nubla.
Todavía soñoliento, todavía bostezante,
intento recordar los versos que anoche
a eso de las 3
surgían por docenas. Pero no hay manera.
Maldita sea! Las horas me consumen
de hambre, las ideas escapan
de nuevo a la carrera.
Maldita sea la voz de la experiencia
que aunque sea la mía
también se equivoca
al apostar a doble o nada.
Maldita sea el impulso que me trajo
a este cuaderno de bitácora
sin más motivo que los devaneos
de un tonto a media noche.
Escribí una biografía sin sentido
malvendí tres historias al peso
compuse cuatro canciones con acordes dados
me jugué hasta la camisa
sin perder demasiado.
Cosí los botones de un par de destinos
corte los pedazos de un trío de fracasos...
tanta enumeración no viene al caso
y aburre. No me extraña.
Cantaba canciones que no le importaban a nadie
más que a él mismo.
Suficiente tal vez.
Había quien le odiaba por eso
y quien le adoraba por la misma razón.
Es triste verte consumida por los celos,
"más triste es tener que robar"
responderías de saber que decir.
Si recordara todas las cosas que digo
sólo algunos elefantes que se jactan de memorión
los diarios de ciertas adolescentes
los enamorados que recuerdan hasta lo que no sucedió
o no del modo que lo hizo;
supongo que si recordara tanto
me volvería loco.
Los globos de colores
y el cemento puesto en pie,
mezclas que no van a ninguna parte.
No pretendo escribir a diario
nunca lo he hecho
y sería una novedad
volverme constante repentinamente:
querer a ratos,
emborracharme otros ratos,
escribir a impulsos
que vienen siendo otros ratos.
Acaba siendo una forma de vida.
Dije nunca más pero no hay promesas eternas.
Unos labios que saben a carmín
y las medias intuidas que no piden perdón
por su lascivia.
Ojalá pudiese olvidar todas y cada una
de tus mentiras
que aún taladran
y resuenan por las calles
y por supuesto en mis oídos.
Cuando parecía que no había mas motivos
resurgen
sin pedir permiso
y porque de nada vale mantener promesas
como esas.
Vacías o llenas de nada.