Llevo demasiados días con el bolígrafo callado,
ni siquiera su sustitución por otro
ha valido de mucho.
He puesto un anuncio por palabras: Se busca musa
para novela de no menos de 300 páginas. Remuneración
a convenir. Con experiencia.
Llevo demasiados días sin parir un verso decente,
ni siquiera un verso malo
tampoco una mala rima.
He puesto un anuncio por palabras: Se alquila
pluma con recarga de versos o lápiz
que no borre mi memoria.
Llevo demasiados días de sequía,
demasiada aridez de instantes
añadidos;
nada resulta lo suficientemente bueno,
parece que escribo casi como siempre,
o he cambiado de ojos
o nunca escribí tanto ni tan bien;
también algunas tardes
la inseguridad hace mella
en mis tobillos ni tan endurecidos
El desorden me atormenta,
me aturulla,
mi propio desorden ordenado
caóticamente.
A veces me sorprendo a mi mismo
con una razonable y ordenada lógica.
A veces me aburro de mi mismo.
El caos no siempre aporta ideas
casi nunca acaba con la sinrazón.
El desorden me atormenta
me acomoda,
me harta,
me desordena,
mi propio ordenado desorden
caótico.
Cuantas canciones he dejado atrás
escritas en el anverso
de un billete de 20.
Cuantas noche me dormí al filo
de un sol insistente, cegador,
y terriblemente sobrio
(ese sol, no yo).
Cuantos olvidos pretendí
que pocos obtuve.
Cuantos besos oposité
y tantos que quedaron a las puertas
cerradas
de una memoria que juega
malas pasadas.
Nunca fui capaz de llevar una agenda
por desordenado
y por tramposo
por ausencia de asuntos por resolver
y anotaciones que ni poema
ni canción.
Nunca fui capaz de llevar una agenda
tampoco de esta.
La falta de descanso de anoche,
la luz gris que entra por la ventan semicerrada,
todo hace augurar la monotonía
de lluvia tonta... tip... top...
Da la sensación de que van a aguarse los planes,
de que desaparecerán las ideas y de que se acaba
el día a media tarde.
Preferiría un día que fuese más alegre,
este día gris no va muy acorde con mi propia alegría,
este día gris aún podría cambiar...
mantengámos una esperanza por si acaso.
Vuelve la monotonía de errores mal calculados
a destajo, el olor a amoniaco de tu piel
curtida con otros besos
y la certeza de que no hay certeza.
Previsible como pocos finales,
sin negociación posible que adormezca
los impulsos camuflados de sentimientos
y la cerveza que nunca es un exceso.
Me driás que no son maneras, malas
o buenas, no conozco otras que estas propias
e inadmisibles pero posibles y reafirmadas.
Antes de que me arrepienta pídeme
que te olvide, o que lo intente
con la acumulada fuerza perdida.
Las mujeres que no olvidé,
las moscas que rondan mi sudor,
el humo que no escribe letras.
Negaciones que se niegan.
Tercas interpretaciones y la habitual ceguera
que no seré yo quien devuelva la vista
ni siquiera intentarlo
no hay peor ciego que esa mujer
enamorada.
Son sólo palabras sin importancia
con fuego cruzado,
sin más amor que el eco
de lo que hubo o pudo ser.
Por ques sin razon tras la cortina.
Tengo sueño.
El gato se ovilla y duerme tranquilo
Punto y aparte
Todo lo que dejé para mañana se volverá en mi contra
Aquella niña que sigue siendo una niña, que sigue hablando sin parar.
Aquella misma vez que no fue la misma, aunque podría haberlo sido.
No me preocupa lo que opines.
Las palabras llevan sobrando una temporada,
un juego de palabras,
una tormenta de palabras.
Has hecho trampas
y ni por esas.
Y la verdad resbala por el caparazón con que te proteges
tan acostumbrada
que te cuesta distinguir la realidad
de las ficciones de tu memoria,
y he sido sincero que es más
de lo que yo pretendía
y tú te mereces,
aunque está visto que nada vale
si tapas los oídos
empeñada en vivir en un mundo paralelo.
Tanta mentira, tanto disimulo, tanta impostura,
que eres capaz de negar lo dicho
lo sucedido
con total convencimiento
y sin ser consciente de las herejías/tonterías que salen de tu boca.
Supongo que dejé de sentir lástima
de ti
hace suficiente tiempo
para sumar casi una vida.
Permanezcan en sus asientos,
grandes éxitos que ni tan grandes ya tan viejos,
un alter ego para las situaciones comprometidas.
Adeshora sin deshonra
a última hora sin ser tan tarde
a penúltimo tiempo tan cobarde.
Si no te gusta, te aguantas.
Cuando tras perder una mañana
la lluvia va camino de agotar la tarde,
es el instante de anotar tristezas inventadas
que justifiquen un adiós.
Cuando no puedo volver a creer
cuando no quiero volver a perder
o ganar a tan alto precio.
Cuando ni me anclo a aquellos tiempos
no vuelo sin alas a favor de viento.
Cuando no me ilusiona casi nada
y no recuerdo como dar cuerda a a mi corazón.
Cuando se han agotado los ojalás
y los cuandos son condición sin la cual...
Batallas perdidas y recuerdos
que no sucedieron
así.
Estiradas, dadas de si,
volantes como cálidos globos,
ni de clorofila, ni de fresa,
ni tan malas, ni tan buenas;
flexibles, plausibles, otras pausables.
no funciona
de cualquier manera
sigo
persigo
tus besos
De cualquier manera
hoy me importa
que te vayas
De cualquiera manera
podría intentar
jugar a no olvidarte
Aunque en Octubre haga un sol veraniego
nada es lo que fue
y los oráculos ya no tienen batería
ni marcan caminos ineludibles.
Nadie profetizó el día de mi nacimiento
que fueras mía
sin embargo créeme, no te dejaré escapar.
La más dulce venganza
es la que parece olvidada
aunque hay tiempo suficiente
para un injusto desquite
pero tan mío, como ella.
3.
No hay ron, no hay dolor,
no hay emociones,
no hay cartas al azar,
no hay rendiciones,
no hay tortilla sin pan,
no hay más canciones
cansadas de repetir lo irresoluble.
Amores sin misterios,
hierro si yerro,
la gaseosa que reduce la utopía,
ni yo entiendo lo que escribo
ni insulto tu monotonía.
Ni yo sé lo que me digo
ni olvides mis consejos todavía.
4.
Borrón y cuenta ajena.
Llevo un diario de amores
que no lo son – y mucho menos míos-
y de historias que no se cree ni dios.
Juro, sin embargo,
que es tan cierto como el resto.
Tardecilla. Tarde, mañana, hasta tan tarde.
Tan tarde, retraso acumulado.
Aburrido. Reaburrido.
Además me duele la cabeza.
El sueño intenta abatirme a tiros entre minutos.
Tarde. Más tarde. Aún más tarde.
La cabeza me resuena como si la golpearan con un gong.
Va a ser otra tarde a este paso.
Esperando por supuesto. Esperar es lo que queda.
Escribo. También le quité un par de manchas
al coche.
Ya hace un rato. Han pasado varios ratos.
Tarde. Más tarde. Aún más tarde.
El dolor de cabeza va y vuelve.
Tanta tardanza se retarda.
Siempre hay una chica en esperas/tardanzas como esta.
1.
Ideas de pegar y no renovar.
Rutas que van y vuelven
con la urgencia del nada ha pasado.
Planes adoptados con la precipitacion
de un ¿por qué no?
Esto se parece a un esquema previo
que no necesito.
Jugando al gato y al raton
con una mujer que no sabe
si quiere ser cena o desayuno.
Adoptando esa postura de duro
(de juja)
que duda si desconfiar, confiar
o mandar todo al carajo.
2.
¿Quién habla de soportes digitales?
Para anotar sobre asuntos tales
vale cualquier papel.
Aquellas 3/4 partes de un tú
que no ceden,
son las que atan excusas con cordel,
las mismas que mienten sin remedio,
para hacer soportable el tedio
de esa mujer.
¿Quien habló de amores eternos?
Que duran lo dura, un rato, el sexo
con esa mujer.
Buenos y/o malos augurios
yo nunca quise componerte esa canción
que grabaste a fuego entre las cartas
recibidas, perdidas, reencontradas.
Renuncié a 237 ojalás que acabaron
en la papelera, que no supieron convertirse
en algo más que una remota posibilidad
¿Dónde está esa chica linda?
Un columpio abandonado,
colores que cuesta distinguir,
conversaciones accidentales, banales,
ni tanto sol ni falta que hace.
No aparece ni la inspiración, ni un poema viejo en un cajón...
Así que sólo queda improvisar y sino callar para no decir demasiadas tonterías.
Incluso perdí las ideas para siguientes posts y poemas que lejos de guardar bajo llave tenía tan a mano que debió de llevarsela el viento. Tal vez deba escribir sobre algún tema de moda: la vuelta de la Maria Teresa Campos a la programación matutina o el recomienzo de esos programas de la tele que este año me he hecho propósito de no enterarme de "nada" de lo que pase en ellos.
Complicado.
Siempre soñé con una mujer como tú
y ahora que estás aquí no sé que hacer contigo:
esta es la historia de mi vida
incertidumbre y dudas, caprichos volátiles
y decisiones equivocadas.
Siempre creí en todas y cada una de tus palabras
fue un error
pero me di cuenta ya tarde;
de cualquier modo ya da igual
poco importa lo que importaba y el resto
¿para que?
Ya se sabe, uno confía en quien no debe,
bebe el vino que no debe,
apuesta por el número que está
condenado a perder
y se enamora de la mujer que no le conviene.
Parecía que había parado de llover
pero no.
Monotonamente, pedregosa mañana
que parecía doblarse en duración
con este diapasón de agua turbia.
Hubiera jurado que era otoño
o lo parecía
aunque nunca se sabe
en este cemento azul de techo.
Parecían lágrimas sucias de nube
pero no.
Monótona y pedregosa mañana
doblada sobre si misma
con este diapasón de agua fría.
Luces y sombras
ligadas la estupidez y el exceso,
de la simpatía a la pesadez.
La violencia verbal
y las maneras perdidas.
Saca lo peor de mi
ciertas borracheras
y también a veces una infinita ternura.
Agoté las oportunidades, desdije lo dicho,
maniaté a una musa y acribillé a balazos
al personaje – basado en alguien – que protagonizaba
el cuarto capítulo de la novela de sinrazón
y odio que escribo las horas impares.
Anoté las mentiras necesarias,
los pensamientos impuros, las declaraciones
de amor camufladas tras una cortina,
y a pesar de eso no he vuelto
a escribir
como lo hacía.
Sólo es cuestión de facilitar las complicaciones
de no perder el tiempo en contemplaciones
y dejarse llevar
por olas que sin mareas
sólo quieren lo que todas las demás.
Así que no eres distinta
se te ve venir
entre vuelta y vuelta
te veo advertir señales
que no son más que tus propios reflejos.
Sólo es cuestión de jugar a tu juego
sin ir de farol
conociendo mejor las reglas
sabiendo cuando plantarse
-siempre pierde quien juega hasta el final
con ciertos corazones emponzoñados-.
Así que no debería ser tan difícil
no hay tanto que perder
no hay tanto que ganar
te veo componiendo jugadas
ahora bien… ¿quién ganará?
Cuando anoto versos con las prisas de no perder ninguno
van tan plagados de mentiras que no oso darles una
segunda lectura.
Cuando la marea está tan baja
que podía cruzar andando hasta la orilla de enfrente
hasta anclarme a tu corazón.
Cuando perdí la inocencia hace tanto,
la elegancia que nunca me caracterizó,
la costumbre de afeitarme a diario.
Cuando los retratos no me hacen justicia,
hablar tanto de mi me aburre
y no sé donde estás tú.
Cuando dan ganas de viajar un rato
hasta otra casa que hacer propia.
Cuando las prisas no llevan a ninguna parte,
la velocidad deja de lado a la prudencia
y no hay quien espere en el punto de destino.
Cuando mascullo verdades que no quiero pronunciar,
las mentiras son vendidas al peso
de sus agujeros y nada cambia tanto.
Algo parecido a una biografía sin punto ni final
que suele desdecirse tres páginas más tarde
por falta de inspiración,
una de cada cinco noches
esa noche concreta que no hay quien duerma
y se resisten las letras.
Tu opinión es algo que me importa un carajo,
o dos;
no quiere venderte una historia
que apesta a mentira
pero esta es una de esas veces
que no queda otro remedio.
Sonríele a la desgracia que nunca viene sola
ni vestida de minifalda,
ni alquilándola por horas
la hija de puta viene a instalarse.
Algo parecido a una esquela que dejar escrita
para el día siguiente
de una de esas muertes imprevistas
y no demasiado deseadas
tal vez una de esas noches insomnes.
Agradecí la lluvia como si fuera una botella
de buen tinto,
paseé por aceras resplandecientes de humedad
esquivando charcos como espejos negros,
creí verte como una sombre entre la inxistente
bruma,
no era más que un sueño de gota a gota
que un espejismo de nube.
Odié la lluvia por caer tan densa
como un muro contra el que chocar;
no me importa mojarme hasta que resbalan
los pensamientos.
Duermo para evitar las lágrimas que me provocas,
para huir del hiriente eco de tus frases aleatorias.
Me duelen los ojos, agrietados y calientes.
Salgo al balcón con la secreta esperanza
de cambiar esta reiteración
de caprichos, de notas sombrías,
sin armonía.
Todo tarda demasiado en cambiar
por propia voluntad
o con ayuda prestada a cambio de poco.
Duermo porque no queda otro remedio en noches calientes como la de ayer
porque no sé que más decirte pasada la medianoche.
Me duelen los ojos, secos y ardientes.
Camino de la cama al baño o la cocina
unas cuentas veces
para evitar un sueño
reiterativo, similar
que no me gusta.
Todo tarda demasiado en cambiar
por propia voluntad
o con ayuda prestada a cambio de poco.
Las ideas han permanecido
encerradas en si mismas,
mesas vacías, palabras sueltas,
posibles buenas noticias,
irrumpí sin vuelta de hoja,
sin posibilidad de marcha atrás.
Huellas dactilares polvorientas,
cartera de clientes, urgencias
impertinentes.
No encuentro nada entre los anuncios por palabras.
Demasiadas – aún más –excusas
de las que son habituales
sin ser solicitadas.
Cuando más falta hace sólo hay una ración de ausencias,
una sarta de imprudencias
una mitad de tristezas
y un rastro de bajezas.
Porque los planes evitan ser cumplidos,
los cafés no ligan sin su gota de aguardiente
y nunca quise declararte este amor
que no calla ni a tiros.
Porque el alcohol no cura ciertas heridas,
sólo sabe alborotar este anonadado corazón
y hormiguear inconstante entre mis piernas.
Porque no escribo el final de esta noche
para no precipitarme en esa conclusión
ni calcular al alza o a la baja.
Porque ni el primer cuando pudo acertar
más que le resto de los inoportunos.
Confortable corazón abandonado
(compungido y triste)
Como un cuchillo que trocea la tristeza
que se vuelca pesando más.
Manos vacías de caricias
(tamborileantes y solas)
Como colmillos desgarrando,
posteriores muelas que machacan sentimientos.
Confortable corazón en alquiler
(hambriento y seductor).
Como un viento que todo lo agita
ni por diversión ni por qué no.
Estas mintiendo
no estas mintiendo
estas mintiendo
joder, no estás mintiendo
Casi preferiría que mintieras
Como una serpiente que se muerde la cola,
como si no fuera suficiente con todo lo escrito
hasta el momento,
reconozco que una voz bonita me hace estremecer,
-y otras voces me causan casi repulsión en su agudeza
o bastedad-;
la línea argumental de este poema la perdí
hace un par de líneas.
Independencia que cuesta muy cara,
noticias de cada día que siempre resuenan
como su fueran de ayer,
como si el final estuviese tan lejano.
Reconozco que recuerdo ciertas voces
y otras que me las recuerdan,
así como ciertos olores
tanto de mujeres –perfume y sudor-
como de hogares que fueron casi míos.
Ninguna casa huele igual.
Retazos de recuerdos nada visuales.
Recordar es un ejercicio de la memoria,
vengarse es una necesidad del corazón,
sin buscar justificaciones, sólo con realidades alternas.
Ahí te quedas
observando un infinito que no cambia.
Soñando
con cambiar un mundo de mierda.
Creyendo que todo
irá a mejor solamente con uno o dos tópicos.
Sufriendo vidas
que llevan a muertes que no son nuestras
aunque nos van matando ilusiones
y esperanzas
Bromeando
porque las risas son un anestésico
contra las malas ideas,
las peores intenciones,
las muertes prematuras.
Esta es una de esas veces que no tengo
un final ni siquiera apropiado.
Los diseños que no acaban de ser lo que uno esperaba
La mala costumbre que no vuelve por sus fueros y a pesar de todo nada va como querías
los fallos que echar en cara de quien dice no tener culpa de nada
la ciudad esta casi vacía este sábado festivo por la mañana
nada va hacia delante ni hacia atrás
Resultados inesperados
factores sin tener en cuenta
laxitud en ciertos movimientos
de cuenta atrás;
éxitos radiofónicos
que acabas por odiar;
no quieras ni pretendas entender
ciertas manías que son casi costumbres
casi formas de vida sin casi.
Los accesorios necesarios para volver a empezar…
aún recuerdas cuales eran.
Las peores costumbres que no abandonan
que no hay quien reniegue de ellas;
que no se pueden manipular a voluntad
por más que se desee;
las negaciones inoportunas, las mismas que niego haber negado,
vendía humo y a mi me importa un carajo,
no era mi novio, ni conozco tanto a la chica afectada.
Tampoco me fío en exceso de los reproches de una mujer traicionada
no todos son tan sinceros como parecen
ni tan ciertos
la ira esta a veces muy cerca de la mentira.
Porque quedan muchas ocasiones sin esperanza
tantas cosas que denunciar
la extremaunción otorgada por tercera vez
así no hay quien se muera;
déjenme morir en paz conmigo mismo
En la hora de mi muerte que llega siempre
cuando menos me lo espero
tengo a los pies de una cama que no es mía
una guadaña de torcida sonrisa
y un as de copas que escondo en la manga del pijama
Prefiero morir borracho
a ser mi propio testigo.
Dos opciones no tan distintas
déjate de disimulos.
Batiendo records de estupidez.
Asesinando el tiempo a borbotones.
Necesito una dosis de agua helada
para despertar.
Necesito un café cargado
necesito una pistola cargada
para acabar con ciertos tipos
que me producen alergia.
Dos mujeres no tan diferentes
no puedes quererlas a las dos
puedes tirarte a ambas.
Amor y vicio no son tan distintos
¿o si?
No pretendo hacer una tesis doctoral
ni ser politicamente correcto.
Dame todas y cada una de las excusas
que arrinconé de la lluvia,
de las películas perdidas en mi falsa memoria,
de los instantes irrepetibles que por supuesto repetí.
Esa sensación de vacio
que un día ocupaste
que anteayer llenaste.
Dame sólo por un instante un poco
de aquello, sin volver atrás,
un tanto de todo, sólo por no olvidar
por no dejar de ser tu misma
para mi.
¿Sabes digerir la derrota
comer sin guarnición una dosis de abandono?
La bufanda que más que abrigar ahoga,
los besos que lejos de relajar, rascan.
Cielo negro en pleno día,
árboles caídos,
torva mirada.
¿Sabes mascar bien la derrota
como un pedazo de carne correosa que no termina?
Las disculpas que hieren más que insultos,
los besos que huyeron tras las excusas.
Olvidar, lo que se dice olvidar es dificil
me lo pones dificil.
Obviarte, lo que se dice obviarte es un tanto más sencillo
pero me sigue costando trabajo.
Ojalá me importase un poco menos.
Me he vuelto más críptico pasados los años
tal vez menos sensible
y un pelín descastado, o tanto como casi siempre.
Y no quiero ser otro yo diferente
del que soy.
Y no quiero ser más yo que tú
entre sabanas de amianto.
Nunca quise con tanta claridad como ahora quiero
tal vez de otros modos
tan distintos, y al tiempo tan pasados.
Y no quiero ser otro yo diferente
del que he llegado a ser
Llegando tarde del trabajo
acumulando reproches sin aparente importancia
no prestando atención a cambios sutiles
siendo como siempre fuiste más o menos
de pronto… es demasiado tarde
ella pide/quiere/exige la separación
lo peor es que no lo viste venir.
Ni tanto frío ni tanto calor
pero
a la plancha
y a la vuelta y vuelta.
Sudores que arden por la espalda
como salsa para la carne.
Nada más que hablar
los tiempos silenciosos callan
cuando intentan matar.
Poco más que ahuyentar.
Así se escribe la historia con los borrones de la memoria
sumados a los trazos del "quisiera que hubiera sido así".
Hay lágrimas que no valen ni su propia sal,
y mohínes que atrapan con tragedias edulcoradas.
Ni veo todo en blanco y negro
ni confio en tus palabras a pies juntillas,
ni me aburren todas las sonrisas
pero hay días que me da alergia tanta alegría.
Así funcionan los sentimientos
sin libro de instrucciones
con todas las posibilidades abiertas
pero las más posibles son siempre las más tristes.
Ni tu quisiste ser Romeo aunque ella jugase a ser Julieta
ni tanta tragedia aunque se viesen revolverse
los malos tiempos
que nunca se llueven a gusto de todos.
Firmo con un nombre falso
los cheques sin fondo,
las declaraciones de amor
y me esfumo sin rastro
detrás.
La lista de la compra que valga para todos los días de diario.
La lista de defectos que no abandonan los puntos suspensivos.
La lista de mujeres que pasaron por mis manos sin caer en mis brazos.
La lista de teléfonos sin poner al día desde que tengo móvil.
La tonta lista de mejores/peores momentos que tendré que inventar.
La lista de poemas por escribir.
La lista de despedidas a la que sumar siempre alguna más.
Contoneo pretendidamente seductor
sólo resulta desgarbada.
Si aciertas siete adivinanzas
presumiré de lo listo que soy,
y tú tampoco tan guapa.
Si pierdo mis besos bajo tu ropa
pretenderé recuperar tu boca
antes de que vuelva a amanecer.
Ni amor, ni tonto deseo
sólo esta vigente necesidad.
Si permaneces por la mañana
juro no quererme enamorar
juro invitarte a desayunar.
Si vuelvo volverás a escapar
si quieres me tengo que marchar
dejando el hueco de una ventana.
Si aciertas siete adivinanzas
ganarás el título de guapa sin tontería
y te volvería mía
volviéndote del revés
sin volverte la espalda.
Fuego ardiente
contra
agua desbordada
a favor de
aire turbulento
sobre
tierra que trae con su olor
recuerdos
y lleva en su superficie
heridas
de fuego.
Hoy me dieron la espalda rápidamente
así sin adiós,
pierdo el crepúsculo mientras escribo,
sueño películas que no sabría dirigir,
amo fantasiosamente a mujeres que debería odiar.
No soy peor que yo mismo
en este día.
Se ennegrecieron las ganas de quererte,
en la variedad está la incertidumbre,
los tópicos casi nunca saben a nuevo,
viejas músicas que retoman instantes.
Se aburrieron las ganas de desearte,
nada me dice tu silueta desilusionada,
ocluto decepciones las vacías sonrisas,
amor que nunca supo a nada.
Se disiparon cuanta duda pude tener,
tiempos idos sin opción de vuelta,
marcando números casi olvidados,
buscando camas en que olvidarte.
Obtuve la garantía (vacía) de que tus besos sobrarían por un año, por supuesto no hubo compensaciones por incumplimiento de contrato.
Disimulos de enamorado primerizo
sonrojos de primer enamoradizo
mentirillillas piadosas que más bien suenan a tonterías,
ya doblas los 15 años
eso presupone una cierta madurez
en asuntos tales
en los que casi nunca se madura.
Relativizar no es tu fuerte
y no hay errores – salvo los fatales –
que cuestan un amor,
todos los demás son previsible reacciones
que por tonta ceguera
se retrasan un tanto, demasiado.
Cambios de tiempo y de planes,
dinero que no cuadra cuentas,
anonimatos con nombre propio
y firma al bies.
Aunque no digas quien
puedo afirmarlo sin error
extremadamente.
Sudores fríos de incertidumbre,
arados de tiempo,
significados visibles que optas
por complicar
o quedar en el detalle
que ni destella
-en la anécdota, es un decir-.
Interpretaciones tantas como mentes.
Miradas, la mitad que ojos.
Palabras que acaban siendo condenatorias.
Xa falaremos que non me quero enfadar.
Que más quisieras que que yo no tuviera la razón
que más quisieras que manejar los hilos de la situación
que más quisieras.
Pero por más simple que parezca
sólo se trata de trazar un mapa
de odios y tristezas,
de egoísmos y ambiciones,
de daños ignorados,
de casualidades habituales,
de lenguas largas y mentes estrechas.
Que más quisieras que saber leer estos mapas
y caos generados que absorben en una espiral
a cuyo centro diste pie.
Que más quisieras
pero las cosas escapan al control.
Y rodar y rodar…
Dibujando constelaciones en tu espalda,
persiguiendo el rastro de alguna minifalda
sin rostro – vaya piernas guapa –,
aniquilando malos pensamientos
dejando hueco para los peores.
Firmando besos rimados, besando
piernas torneadas, rimando
tus manos entre mis piernas.
Palpitando deseos intempestivos,
sonrisas que rondan tu risa,
y tu escote tendente a sonrojarse.
Dibujando siluetas que ni tan inalcanzables,
sombras de aquella que todavía.
Me acuerdo de ti
de verdad,
a veces;
te creo cuando me dices
que tú aún me recuerdas.
Te creo cuando me dices
que a veces te pasas a echarme un vistazo
por las 3 uves dobles,
¿Por qué no iba a creerte?
Aún no tengo razones para dudar de ti.
(tampoco para no hacerlo).
Simplificando:
Demasiados secretos en demasiados oidos.
La discreción nunca fue tu fuerte.
Saber tanto no es saberlo todo.
Me cantas siempre la misma borracha canción.
Me huyes siempre sn pasos de baile
sin la menor intención de bailar.
Cambio de tercio.
Simplificando también:
Dejarse llevar acaba por cansar
el tiempo con sus locas mareas
trae y lleva a cada cual
al lugar correspondiente.
Simplemente lo mismo
de casi siempre:
dos tópicos con caña
y tapa de tortilla - o ensaladilla - opcional.
Siempre lo mismo
simplemente lo mismo.
Un canto a la tranquilidad, sin sobresaltos;
una de esas enumeraciones con las que ametrallo
un instante;
no tengo nada más que regalarte,
el viento descoloca mis intenciones,
me despeina la inspiración;
un intento de contener mi último rato,
aquellos “supongos” que no fueron más que
una sarta de obviedades que tachar y perder.
Los mordiscos que arrancan pedazos
del corazón que nunca fue tan tuyo
como pretendías, como quise.
La destinataria de ciertos poemas que leídos
suenan como balas
y parecen cartas.
Paisajes casi de tarjeta postal
te eché de menos por carreteras
que jamás conduje
contigo a la diestra.
Paisajes dignos de un par de miradas,
imagen en movimiento,
matiz de tiempo,
niebla o sol.
Paisajes casi adormecidos el día de hoy.
Una dosis excesiva de café
puede llevarme a la locura,
me está llevando a la locura
¿Es más cierto por repetirlo?
Se me salen los ojos de las órbitas,
se me caen las manos de los brazos,
se me abren los oídos hasta ensordecerme
a murmullo de bar.
Una dosis excesiva de café
puede arrastrarme con los versos de punta.
Día a día estoy más viejo
extrañamente obvio pero difícil de aceptar
sin embargo
es bueno envejecer,
uno adquiere memoria
y relatividad,
aprende perspectiva de caballero,
y crecen las orejas
para callar y escuchar.
Día a día echo más de menos
a aquellos “viejos” irrepetibles
que se llevó el tiempo
que no volveré a oír
contando sus batallas que perdí,
quien supiera lo que ahora sé
para hacer el esfuerzo de que perdure
lo que cuentan,
de mantener la atención por un rato más
que podría ser su último rato.
En esas cosas de la muerte
nunca se sabe
cuando dirá – la vieja furcia –
la última palabra.
Sensiblerías autógrafas sin la rigidez que otorga
cultura y apariencia, aún más apariencia
de la aparentemente necesaria para estos menesteres.
Vulnerabilidades que anotadas hace años
ser revuelven en su tumba/folio
y hay cosas que no sé como arreglar,
hay otras que no tienen arreglo,
y otras que sería mejor que no lo tuviesen.
Parece que no aprendo que releer lo escrito
puede hacer renacer amores y odios dormidos
-o muertos-
y que surjan las inevitables preguntas
¿tuvo que ser así? a lo mejor hubo otra manera
pero el pasado es pasado y no se puede volver a el,
sólo sirve como trampolín para un futuro,
así que no conviene olvidar del todo.
Se han oscurecido las palabras que tanto me gusta leer
aunque a veces interrumpen ciclos vitales,
los limpiaparabrisas bailan con seco crujido
las caderas disimulan como humo de cigarrillo,
y por más que busco no encuentro huellas
que no deseo encontrar.
Contradicciones que maldita sea la gracia que hacen.
Buenos deseos con un fondo de traición
y un tanto por ciento de vino.
Buen lugar para cenar por cenar
por ligar sin querer
aun queriendo que ella quiera.
Una sola teoría ni tan complicada
Y a ti más.
Un par de insultos de coletilla y final.
Pónmelo fácil y yo tan feliz
no quiero dudar
no quiero volver a empezar
sies y noes que ni vuelven ni van.
Hazlo sencillo, no seas así
no quiero adivinar
no quiero complicaciones.
Es pequeño, peludillo, ágil y mira entre dudando
si comerte a mordisco dulces y suaves
o morder con traviesa e incordiante insistencia;
se llama ron
por el ronroneo de motor a las 11 de la noche
y por el color entre blanco y marrón
de ron a medio envejecer,
con un par de años parece añejo
quizás
y se curará de ciertas arañantes manías
que me marcan cada dos días
quizás
y no será ese gremlin con temor acuífero
quizás
y seguirá siendo tan crecientemente imprescindible
quizás
y quizás reclamará versos a maullidos
quizás
y continuará velando hecho un ovillo en la almohada mis sueños
quizás
y esperara a pie de puerta ciertas llegadas
quizás
y continuará pensando que las 7.00 es la hora de despertar
- y no lo es, coño, que aún queda casi una hora –
quizás
y perseguirá sombras y moscas
quizás
y seguiré sin comprender como un día no quería
tener gato
sin saber lo que me esperaba
tal vez
por eso.
Tip top canta la lluvia
sutil
no queriendo ser notada,
aunque moja
aún no queriendo.
Es irresponsable
tonta y vaga
y moja,
es más tonta,
más cansina
y moja.
Me gusta la lluvia.
A Iria
Pensando en ti imagino tantas cosas,
sucesos imposibles, inadecuados diálogos,
besos prohibidos.
Pensando en ti todavía creo
con inusitada fe en amores
que jamás pierden
el corazón, las llaves, la esperanza
que voló con alas de mechero.
La última canción de amor que escribí
no tiene nada que envidiar
y menos que añadir
a la retahíla de metáforas
que están rondando su fecha de caducidad
a través de un espejo convexo
que no trae más que excusas.
Pensando en ti todo sucede inexplicablemente
ni complejo ni sencillo
ni tuyo ni mío.
Pensando en ti recupero la fe en pequeñas cosas
que parecen perderse,
olvidarse,
cuando sin ellas
sin ti
nada tiene sentido.
Por qué hay preguntas que enmudecerá el tiempo?
Pues porque el tiempo lo cambia todo, supongo que simplemente lo hace previsible.
Aunque no puedo casi recordar
el último lugar donde te vi.
Llovía.
Despedida inconsciente
como tantas.
Un hasta luego transformado en adiós.
(inspired by Lidia)
El Todo.
Absoluto.
Si lo entendiéramos,
sería lo más cercano a la idea
de Dios.
El Todo suma de ahoras instantáneos
de todos y cada uno
y los sentimientos
y todos los sucesos, todos,
los que pasan este segundo en el cosmos
Si lo entendiéramos/comprendiéramos
sería lo más cercano a la idea
de Dios.
Todo En Absoluto.
(inspired by mon)
Pues ahora viene San Juan y podrás quemar lo que quieras sin que te llamen demasiado la intención sino te pilla la policía, y podrás renacer de las cenizas de un incendio provocado por las prisas. Y podrás arder en cualquier hoguera deseada de deseo...
La soledad que teje su red furtiva
no suena el teléfono
en toda la amarga tarde;
fuiste dejando amigos en el arcén
fuiste cerrando puertas
que ya es muy tarde para volver a abrir.
Te lamentas de la suerte
-tan perra, tan puta-
que has forjado,
la que te has merecido
sin quererla querer.
Y no conozco ni todas
ni siquiera pocas
de las respuestas a las preguntas
que te acosan
como labios sedientos.
Palabras
son sólo palabras
¿sólo palabras?
Podría contener un universo en palabras y regalártelo
guerras que continúan sin merecer la pena.
Volaría sobre los tejados y azoteas
buscando la paloma de la paz
derribada a escupitajos.
Llueven balas de 9 mm
para bellos que ya van viejos,
para guerras que se dan por perdidas
antes de empezar.
Cuando la paz se escribe con sangre
con virutas de libros
con cascotes de hogares
que quedaron sin más lumbre
que la del incendio que lanzó
su último suspiro.
Cuando las miradas lloran lágrimas
y los finales están cantados
en viejas canciones,
en poemas con más de 30 años,
en la memoria de quien vivió la última guerra
que tampoco valió para nada.
¿Adonde iremos a parar?
Al cubo de la basura,
al igual que los restos de comida
incomestible,
el periódico de ayer que ni para envolver
vale,
las facturas que pasan de esperar en busca de monedas,
ciertas cartas que importan menos que
quien las manda;
Las uñas cortadas, las miradas veladas,
la ropa interior gastada hasta romper,
el paraguas batido por el viento azuzante/azuzador;
las lágrimas que manchan tinta,
la dosis de cigarrillos necesarios para transformar
la melancolía en humo,
un limón ajado en sonrisa partida.
¿Adonde vamos a llegar?
Al cubo de los desperdicios,
al “polvo” que decimos por aquí.
Pestañas que caen.
Carretes de fotos en desuso.
Tijeras señalando un N ficticio.
Botellas de plástico tumbadas al sol de la lamparita.
Pañuelos de papel para todo el invierno, por lo que pueda pasar.
Demasiados cables que parece que echen raíces, enredaderas enredables.
Sumo cuandos sin tener por qués
y las llamadas perdidas
que prefiero no contestar
cuando el deseo sube por las paredes de la habitación,
cuando quedarían en suspenso ciertas charlas impagables,
cuando aún no rematé el café tras el menú,
cuando no quiero oír ciertas concretas voces.
Sumo las negaciones
que matan las ganas
que se interponen en ciertos deseos
cuando la chica más linda sonríe y finta,
cuando los sueños se evaporan en otras manos,
cuando los “luego” sin tan tarde que resultan nunca,
cuando nada resulta como pretendo, o quiero, o deseo.
Sumo el tiempo
que acribilla los sentimientos por segundos,
que tiene a poner a cada uno en su sitio,
cuando la suerte está echada,
cuando las deudas se abonarán puntualmente,
cuando no quede hueco para ninguna excusa más,
cuando llegue el momento.
Como los calores que no hacen más que asfixiar ciertas mañanas
como esa chica que me recuerda a esa otra chica que echo de menos
ciertas mañanas como esta;
como ciertas canciones que me recuerdan a mujeres que pasaron por mi vida,
mi chica y yo no tenemos una canción;
como los diarios que no cuentan nada del día a día,
como las mínimas probabilidades que se dan por ciertas
ciertos días que no deberían ser así.
Como baldosas abandonadas con colillas pisadas,
como un reloj clavado en las dos menos veinte,
como las pistas falsas que se alejan de lo que siento,
como las frases hechas a medio hacer;
como el mapa de tus miradas,
como las estrellas de nieve en tu pelo un marzo que aquí no nevó,
como los versos que llevo y traigo de acá para allá,
como los tópicos que insisten y resisten mareas, tiempos e innovaciones,
como los pensamientos que vuelven a ti sin poder evitarlo,
como la incertidumbre de un te quiero
uno de esos días que no son del todo ciertos.
Alguien en alguna parte
se ha enamorado de ti
no juegues a adivinar
quien ni donde.
No pretendas saber
como ni cuando,
porque no eres una chica irresistible
y yo no tengo respuestas
a tu medida.
Pero alguien en alguna parte
se ha enamorado de ti
le ha tocado la bala en el tambor
que marcan el ritmo tu caderas.
No juegues a adivinar
cuando ni donde,
como ni quien,
porque cuando lo sepas, nena
ya será demasiado tarde.
Alguien en alguna parte
tuvo los ojos de serpiente
no le sonrió la suerte,
le basta con tu sonrisa.
no podrás saber quien,
cuando ni cuanto
antes de que haya
acabado
sin comenzar.
Todavía no perdí la costumbre de empapelar con
versos cajones y algún sentimiento derrotado.
Todavía añoro ciertas tardes de infancia
y otras de sólo meses atrás.
Todavía creo en esperanzas y sueños
que no mueren de viejos.
Todavía aspiro a mantener la calma
y aprender un millón menos mil
cosas que aún no sé.
Todavía anoto todavías que todavía sucederán
o mantengo esa esperanza.
El aburrimiento da lugar a múltiples tonterías,
créeme.
O a teorías carentes de sentido,
todo depende.
El hastío de vuelve los recuerdos como un boomerang
y se suman uno tras otro
en fila india, hasta agobiar con su peso.
El aburrimiento es como un libro abierto
que acompaña, a ratos, la soledad.
El aburrimiento es tan aburrido,
tan cansino en si mismo,
tan absolutamente vulgar.
Cuando todo está tan claro
tiene que haber una mentira
de por medio,
siempre las hay,
hay confianzas que dan asco,
hay sinceridades que son para echarse a llorar
o reír,
hay explicaciones a las preguntas correctas.
Cuando todo está tan claro
es porque la ceguera no te deja
ver el resto,
porque se te nubla el cerebro.
Cuando todo está tan claro
suele ser una ilusión.
Cuando todo está tan claro
nada acaba por ser lo que parecía.
Tanto seguirme
no sé si le gusto o ella
también busca sitio donde aparcar.
Firmo y confirmo
me reafirmo
en algunas opiniones.
Por increíble que pueda parecer
Que no hacer, no volver a hacer.
No dormirse por los bares ni espectáculos de striptease.
No insultar al conductor, ni siquiera tras aparcar.
No vomitar según sales de un vehículo en marcha, tampoco desde un vehículo en marcha.
No nombrar la palabra vino hasta las 18h del día resacoso.
No roncar a más de 55db para dejar dormir al resto.
No mezclar vino tinto y porros.
No es recomendable beber dos noches seguidas.
No recordarle al resto nada de lo sucedido – de los fragmentos que recuerdas.
No… no sé
No…
Ojalá me quedase memoria para los dos últimos
que tenía tan claros aquella noche,
conservo la sensación
pero olvidé las palabras.
Latitudes que no hacen mella,
océanos que pintan una sinrazón,
recuerdos en hierro de oficina,
la parte que gana un león.
Sobre ruedas ayunando asfalto,
sin equipaje, sin destino,
sin ganas, sin billete.
Tonta forma de viajar
o tal vez la única conocida
Irritante
esa manera de amar casi sin querer
expectante
sin jugarte nada en cada mano
alucinante
que siga cayendo en tus trampas
previsibles
tal los besos que carichosa das
imposibles
de distinguir estos de aquellos
increíbles
por inesperados y perplejos
impredecibles
en tus vaivenes y desdenes
irascibles
algunas tardes que terminaron
bebibles
botella tras botella que cayeron
inaudibles
hasta dejar de sentir
insensible
como tu jodido y duro corazón
solamente
quiero verte una última vez
ausente
de mi lado, de mi cama
indecente
tal y como siempre te adore
locamente
susurrándote te quieros
vehemente
gastando instantes hasta amanecer
intransigente
tiempo que nos maltrató.
Cuando ocultas tu nombre,
cuando callas tu vida,
cuando mientes para maquillarte…
será porque tus intenciones
no son tan honradas como declaras.
No hay gotas de lluvia en los cristales
sin embargo un frío casi mojado
me llena de tristeza retorcida.
Oigo rumores difíciles de creer
aunque todo puede pasar.
Posibilidades de un matrimonio roto,
cosas que no me cuadran.
Sea lo que sea
que sea para bien de ambos.
Aunque los celos son un arma
afilada que no distingue verdades
y mentiras,
y ya ponen otra mujer en su vida
las viperinas lenguas rumorosas.
Espero que todo sea un rumor.
Y todo les vaya bien
o al menos lo mejor posible.
Sólo hay recuerdos…
ni una bonita amistad,
ni un amor terminado ni sin acabar,
ni besos robados,
ni nada mas…
sólo hay recuerdos de recuerdos.
Siento un casi dolor,
mejor
un vacío.
Me jode no haberla visto un rato.
No es para tanto
pero es sólo que
dudas sobre amistades finalizadas
pueblan mi cabeza
y no me gustaría
Debería fusilar las ideas torpes aunque no ocupen espacio,
debería acallar las mentiras que hacen dudar por cuatro días
de amigos indudables.
¿Debería confiar ciegamente?
Debería acribillar a escupitajos serias dudas que no lo valen.
Sólo fue una arcada y tú no eres la mujer de mi vida.
A base de probar acabas por acertar
o el fracaso más estrepitoso.
La austeridad para quien la quiera o para los que no tenemos
dinero para vivir a todo lujo,
ni más remedio.
Pero eso no es austeridad es querer y no poder.
Las opresivas afirmaciones que me hacen renegar de ciertos tiempos.
Todas aquellas palabras que no encuentran domicilio.
Los elogios esquivados no vaya a ser que sean ciertos,
siempre preferí vivir con la incertidumbre de saber si soy un genio
o un imbécil,
así fue como acabé acostumbrándome a las medias tintas
que son como niebla que no se deshace a viento espiral.
Debería replantearme mi vida
aunque a veces parece demasiado tarde.
Supones tal vez erróneamente
que callo sobrecogido
por tan silente belleza,
que callo mientras escucho
lo que Dios o llámalo como quieras
dice con su obra,
que callo mientras recapacito,
dudo, pienso, maquino,
para llegar al nirvana.
Sin embargo
callo solo
porque no tengo nada que decir.
¿Tantas ganas tienes de complicar
lo sencillo?
Sólo quiero
salir por la puerta de atrás
huir
sin dejar ni rastro
poner
pies en polvorosa
y un chalet al lado de la playa.
Sólo quiero
encontrar una mujer
que
no exija demasiado
prestarle
mi cama de lunes a sábado
el domingo para descansar
de los sentimientos
que no se si sentir.
Sólo quiero
pasar sin decir nada mas
sin callar, nada menos;
diferente de cómo debía ser
pero tan complejo como siempre
resultan las cosas
contigo.
Sólo quiero
encontrar un paraíso
en la tierra,
una mujer de armas tomar,
un gato que filosofe
sobre ciertas cuestiones imposibles,
y la fórmula de los amores eternos.
Sólo quiero
que la verdad salte a la luz
que la luz sea de color verde manzana
que las manzanas me llenen la boca
de agria espuma dulce.
No darse por vencido
cabezonería o estupidez
ganas de no dar el brazo a torcer
siempre encima – como el aceite – apostillaba mi madre
tras mi última palabra.
No es que me guste discutir
aunque si,
no es que tienda a no ceder
aunque también.
Como el aceite
como casi siempre
No dar el brazo a torcer,
el mundo por montera
y al carajo;
no sé si son o no maneras
pero rendirse no suele ser la mejor opción
más que algunas veces.
No es que me guste discutir
pero soporto la tensión como un muelle,
no disfruto de ciertas broncas
pero tampoco las evito.
Y además como el aceite
tiendo a flotar;
como el aceite
siempre por encima;
como el aceite
como casi siempre.
¿Qué queda cuando uno despierta cada mañana?
Los sueños rotos que no se pueden recordar,
los sueños dulces que no se hacen realidad.
Una tierna resaca de besos y abrazos
que la noche pasada nadie ha dado;
un día lleno de posibilidades desconocidas,
lleno de azar con sus idas y venidas.
¿Qué queda si uno despierta a medianoche?
El sueño interrumpido que duele todavía,
el fracaso mascado en le ya gastado día,
los ojos cansados pugnando por cerrarse,
una desazón que no puede evitarse.
Una noche partida que resulta incompleta.
¿Qué queda si uno muere de repente?
Los sueños que no se han llegado a cumplir,
el cariño que has dado,
un par de recuerdos agradables que has dejado,
algunas envidias que ya no tienen cura
y el resto de las cosas por hacer.
Jugar a que todo sea como no fue nunca
es un modo como otro cualquiera de disimular;
así o no, tanto da
como si pareciese no importar.
Ella lo tiene todo
caderas de ensueño
morir de amor en la almohada
junto a ella
es una utopía
que dudo si perseguir.
Dos y dos son cuatro
las patas traidoras de un gato,
me llevaron junto a ti a través de mentiras
ahora vas, vienes y no te dignas
hablarme
solo tu asombro que me envenena
que me traiciona, que me deja
más sólo de lo que suelo estar
menos triste
de lo que suelo estar,
con una canción sonando en mis oídos
mientras me pregunto
¿Dónde la he escuchado antes?
Por qué te miro a la cara cuando lo que me gusta es tu culo?
Por qué el otoño vuela de un plumazo esos escotes que florecen en Mayo?
Por qué tantas roturas de parejas/vidas/amores en estos mismos días?
Por qué no es más perpetuo el amor en el que creo algunas noches casi de infancia?
Por qué no llama esa perra?
Por qué no he vuelto a verla? A encontrármela por una de esas casualidades que a veces nada tienen de casual?
Por qué todavía pretendo ser poeta cuando he demostrado a todos menos a mi mismo que ni tantos versos
ni nada?
Por qué pierdo la urgencia algunas tardes que se presentaban con peor pinta de lo habitual?
Por qué las casualidades conocen las reglas de ese azar juguetón y maldito?
Por qué las historias surgen donde menos te lo esperas y acaban siempre tan de casi improviso?
Por qué no deja de llover esta mañana que amenazaba un sol injusto?
Por qué las flores son supuestamente romántica si no son mas que eso, flores?
Por qué la copia de ti misma no es mejor que el original?
Por qué hay tantas canciones de amor que dicen lo mismo?
Por qué está tan sobrevalorada la inteligencia humana y esto sólo observando mi realidad más inmediata?
Por qué maldigo cuando no se merecen esas maldiciones, estúpido desahogo?
Por que ninguna cerveza, por más helada que esté, como la propia* que te tiene acostumbrado el paladar?
Por qué se recuerda cada principio como si fuera especial cuando no fue más que una sucesión de hechos?
Por qué añoro a gente que se alejó aunque tampoco quiera volver a verla?
Por qué estoy tan seguro de que nunca me comeré tus labios?
Por qué disparo versos al aire como salvas pseudomilitares?
Por qué continuas creyendo en un amor que va de capa caída de unos meses a esta parte?
Por qué optas por esa ceguera sin más intención que el autoengaño?
Por qué encuentro poemas/versos en lugares tan poco propicios para la inspiración?
Por qué ni si, ni no, ni todavía es bastante?
*En mi caso concreto Estrella Galicia aunque entiendo aunque no comparta que cada uno barra para casa, y el paladar de cada cual es propio y se le puede envenenar/acostumbrar como se desee.
Tal vez suene a juicio impertinente
pero ni para tanto
ni fue ese gran amor que aseguras.
Demasiada televisión en tus palabras
y ella no se parece tanto –por no decir en nada-
a quien tú me describes.
Tal vez suene a que no tengo sentimientos
pero es tan sólo que no derramo lágrimas
por quien no lo merece.
El amor es una sucesión de errores compartidos comprendidos,
un esforzarse, sincerarse, entenderse,
y cuando no… pues no
porque por más que se fuerce cuando algo no va
no va. Y punto.
Aunque suene duro
sólo queda acostumbrarse,
culparse no vale de nada,
y eternizar lo que no duró tanto
pues tampoco.
La época de las lágrimas se termina
y siempre, y cuando digo siempre, quiero decir siempre
llega otra chica
más guapa, más linda, mas atrayente
que se amolda más a ti y que te hace plantearte
como lloraste tanto
por la que se fue.
¿Hipocresía? No, ley de tiempo
y vida.
El olor de viejos libros
que abanico de páginas pasadas
inunda mi nariz
¿quien dijo que leer es sólo un placer visual?
El tacto de página recién impresa,
de página mil veces leida
deslizándose entre los dedos
¿quien dijo que son los ojos los que leen?
Anudé alrededor del cuello
corbatas de ahoracado
y no pretendí matar a nadie
pero sucedió
apreteé el nudo en exceso.
Eran como dos almas casi gemelas
que se encontraron en una noche de marea viva
tan poeta ella como el
por supuesto aquello no duró demasiado
tópico 1 – fue bonito lo que duró
aunque aún quedan algunas letras
desperdigadas por las casas de ambos
tópico 2 – nunca te olvidaré hasta que nos volvamos a ver.
Besos que ocultan sentimientos a traición,
no necesito una lección de infidelidad,
un manual de dichos, diretes y maneras.
Besos que infringen heridas,
que saben a sudor, sal
y a algunas canciones.
No se pueden hacer tres cosas a la vez.
Bang bang!
Ya no quedan balas.
Acaba siendo cuestión de preferencias.
Estaba tan bonita que me dolían los ojos.
Escribió un guión que no llevaba a ninguna parte
y daba vueltas sobre si mismo.
La gente ya no es como recuerdo, como solía ser.
Una luna creciente y una estrella planetaria.
Un trago de whisky templado.
Ritmo de novela negra, entre canción y canción.
Tanto tópico barato.
Tiempos robados para encauzar
un par de versos,
improvisado despacho donde haya
un pedazo de papel,
desperdigados por cajones
y rincones del coche.
Cenizas extrañas
cuando se vuelven alocadas ciertas
excusas.
Hacía tiempo
que no se me agarraba
una pena así
-entre irascible y melancólica-
no sé si al estómago
o al corazón.
Hacía tiempo que no me sucedía
no saber si reír o llorar
sin aparente explicación.
Te arranco los besos con las uñas.
A veces parece que en ti nada es pecado
que nada de loq ue tocas puede ser sucio,
depravado, oerverso,
como si tu inocencia a prueba de balas
de odio,
sanase las heridas infringidas que nunca sanarían.
Como si tu ternura
inspirase
las buenas acciones que antes nunca
me hubiese planteado.
A veces parece que pecar contigo
sería un pecado venial,
que pervertirte sería un milagro
para salvar mi alma
si aún me queda
tras venderla a trozos por internet.
Como si contigo
nada pudiese ser de otro modo
que casi perfecto
en su cotidianeidad,
en su día a día,
en su mañana por la mañana
todavía...
Desperdiciando neuronas e ideas
en fantasías y bromas,
nunca me quedan versos
para las cartas de amor.
Malgasto los adjetivos al tiempo que el tiempo.
Te hubiera escrito una docena de poemas
sin embargo
ni tiempo ni más requiebros
que un par con sabor a cachondeo.
Desperdicio ideas y neuronas
sin saberlas aprovechar.
Un envase de yoghourt vacío
desnatado,
un edredón casi doblado
sobre si,
la música que no logro cantar,
la barra de pegamento que no pega,
una nota recordatoria
que olvidé donde guardé.
Violenta y cómica
así resulta la vida
algunos martes.
El resto de los días
simplemente pasa
como sin darse importancia.
Irascible y triste
así resulta la vida
algunos martes.
La misma cansina canción jamaicana
bajo la lluvia
de autobuses rojos cada diez minutos
goteo
como el de un grifo mal cerrado.
Las llorosas ventanas heladas
el verde cesped brillante y desvaido...
Es una forma un tanto estúpida
alejarse así de alguien
estando a apenas 2 portales.
Por nada.
Y a veces sin saber que cara poner
o que cara te han puesto
al reencontrarnos
-cruce momentaneo-
en el supermercado
o en la calle que nos une/separa.
Combinar platos,
visitando gracias,
whisky con café,
cenicero empapelado,
teléfono verde y azul
de monedas
como la tragaperras y la máquina de tabaco.
La camarera se merece
un segundo
vistazo.
Desde luego no es el mejor café
que he probado.
Un sueño de miércoles noche
de esos que no tienen importancia alguna,
un vagón perdido en una via sin principio ni final.
El vermouth de las 13.00 que se puede perdonar
si no es tu ausencia la que lo firma,
tu sonrisa entre estantes de detergente y un nunca te podre olvidar
que suena sincero sin serlo.
Maldita sea la mala suerte que me cubre las espaldas
y malditas tambien aquellas mujeres
que no me amaron
y a las que amé como nunca pude.
La soledad sin acuse de recibo ni fecha de envio,
solo tu, solo yo, solo a medio pretender.
Si hubo un tiempo mejor me cuesta recordarlo,
algunos días duele la espalda sin razón,
citas postergadas o recitadas,
la fascinación que hace años que no me fascina,
una chica que me recuerda a otra chica
de la que hace tiempo que no sé nada,
cremalleras que no cierran oportunidades,
arrepentimientos hechos canción,
¿los milagros deportivos son milagros?
Las mejilloneras detenidas en medio de un
mar interno y tranquilo,
un barco rojo que cruza perezoso entre ellas.
Un café con aguardiente.
Sol esta mañana de un Marzo
dubitativo entre invierno y primavera.
Lanchas esperando, colgando de boyas
rojas como intenciones.
Por supuesto espero en un bar
con acento marinero gallego
y resaca electoral:
"A democracia ca jarden pa eles"
y otras perlas/opiniones curiosas.
Pulgas y parásitos,
rayazo de casi puerta
no es un gran día.
No hay seguro que cubra
estos sucesos
sin una prima escandalosa.
Mantener la compostura. Disimular las erecciones.
No escupir en el suelo. Agotar las vías de diálogo.
Esnifar las lágrimas. Acallar los sentimientos.
¿buenos consejos?
La pausa pa comer dejando el motor al ralentí que hay que salir pitando, aunque no renuncio al cafe después de comer, habrase visto...
Ayer te vi
estabas mejor de lo que recordaba
tu ibas y yo venía
cruce de intenciones.
Hoy casi te vi,
estoy casi seguro.
La camara digital para recordar Asturias como no era,
un par de pares de calcetines,
las gafas de sol, por si llueve,
la piedra de casi costo, el papel de liarnos
a sidrinas, las ganas de perdernos en algun camino paralelo,
y a ver que tal el viaje.
El trabajo me agota los días, me los consume - o los consumo yo, quien sabe? - como si fuesen cigarrillos que caen uno detrás de otro sin tiempo para dejarse evadir la humareda.
Joder, echo de menos los tiempos muertos aunque tengo la suerte de poder parar de vez en cuando para tomar cafe - demasiado cafe puede hacerme repudiar el cafe, solo o con gotas - alguna que otra mañana mientras espero o alguna tarde a primera hora antes de alguna apertura.
El tiempo pasaba más lento no hace tanto.
La luna en cuarto creciente
-juraría-
no hay excesivas ganas de acabar
la noche.
Se me han escapado unos cuantos versos
que no encadené.
Debes extremar las precauciones
en noches como esta.
Aprendí el suficiente inglés para olvidarlo
y defenderme en un par de webs
y libros de instrucciones.
Aprendí de los errores que jamás cometí,
de las mentiras que nucna rematé,
de lecciones sin moraleja.
Aprendí y me hice viejo
o tal vez aprender avejenta.
Dios! ya son casi treinta.
No es un gato de callejón
la malacostumbre de un hogar
amuerma a cualquier gato,
la comida puesta y una manta
no es la peor vida
a la que se puede optar.
No es un gato de callejón,
pero tampoco es un mal gato.
Amnesia perdida con los recuerdos,
llámese olvido.
Por qué no pegar versos en tus parpados
para que duermas la siesta?
Bosque profundo que no puedo caminar.
Ojo azul dorado reflejado en el cristal.
Nada que decir, poco que balbucear.
Ya es casi la hora y no estoy listo,
quizás algo atontado por el viaje.
El frío acondicionado está a punto de hacerme
estornudar.
Fuera una fábrica abandonada y un calor que son tres calores.
Quiero ser niño de nuevo, un rato,
para volver a entonces,
sólo un rato.
Te consideras elegante hasta la médula.
Tantas botellas alineadas hasta ser demasiadas.
Jugando con palabras y eternidades.
Despreciando mujeres que no lo merecen.
El carnaval va transcurriendo alrededor.
Imprescindible reducir la dosis diaria de café.
Borra esa inoportuna sonrisa de tu faz,
proscribe la alegría y la ironía.
Sustos que suben el corazón a la garganta.
Fuegos de artificio facilmente olvidables.
Recuerda poner la lavadora.
Olvida a esa chica por lo/la que más quieras.
Desde luego siempre llamo en el peor momento con la mejor intencion o el mejor humor. Llame a una amiga para putearla un rato, broma pendiente hace un tiempo, y por supuesto mal momento... lo habia dejado con su novio. Cosas que pasan, sin culpables ni mas malos rollo de los habituales... De todos modos ella pasa, ademas por un mal momento animico.... Es supersecreto, no puedo decir nada de lo sucedido a nadie-cosa que estoy incumpliendo- y por supuesto no puedo decir su nombre... sshhhh... Pero ella me acuso de que yo al menos cuento con lo que escribo para sacar la bilis que llevo dentro... o lo bueno.. o lo que sea y ella hace autoterapia no escrita, pero si escribiera -me amenaza- habria llenado mil o dos mil folios. Ya que ella no escribe lo hare yo en esta ocasion por ella, por que me jode oirla llorar por telefono y no poder hacer nada, porque dar consejos desde lejos es una puta mierda...
Pero que se le va a hacer asi es la vida de perra.
He encontrado uno de esos cuadernos de tiempos pasados que esperan atrincherados en un cajon o bajo un monton de papeles que lleva años sin ser movido para echarme en cara que de aquella aún tenía algo que decir, y a veces parece que 7 años atrás escribía jodidamente mejor que ahora.
Y en momentos como este pienso, solo en momentos como este pienso, que debería cerrar la web y los blogs y quemar los cuadernos y dejar de escribir. Me sucede una vez cada seis meses o diez. Pero como sé que volveré a escribir para mi y para la gente que me importa -ultimamente también para la gente que le apetezca pasar por aqui- pues desisto.
Pero tal vez algún día lo haga, es bueno hacer limpieza de cuando en vez ¿por qué no también en mi cabeza poblada de pajaros y telarañas?
No era una mujer de bandera ni falta que hacía.
¿estás conmigo o mejor sin mi?
Una huida sin sentido ni razón.
Cierra la puta boca, imbécil.
No esperaba que no estuvieras.
Veo tus intenciones gatunas.
Deberiamos inaugurar un garito de blues.
Pasear bajo la lluvia y la luna en una ciudad
prestada y desmadejada.
Nítido.
Así me gustaría ver el futuro.
Cae la noche
y precisamente no llueven
las ideas
dignas o sencillamente decentes.
Cae la noche
y no es para presumir
de no soportar
el alcohol como en otros tiempos.
Solicitas anulaciones de boda,
beber bodegas enteras,
piropear mujeres que no lo merecem,
olvidar primeras impresiones
y jugar para perder la diginidad
y la ropa...
cosas que hacer para matar el rato,
para ir asesinando los segundos
o defenestrando minutos.
Hay evasiones que no se evaden,
así como pretensiones que viven en tensión
y tenencias que no doy obtenido.
Hace ya tanto tiempo
no mucho, pero cada vez más,
aunque sólo el suficiente:
dos hombres y una guitarra
demasiado trasteada para ser nueva
con la que improvisar
algunas tardes casuales
canciones sin sentido ni son.
Hace ya tanto tiempo
que cada día cuesta más recordar,
que resulta dificil
mirar atrás
sin soltar la carcajada
ante la inocencia perdida,
las caciones que descompusimos
y las que jugamos a componer.
Hace tanto tiempo
sin motivo
por quituplicado
que parece imposible
que resulta increible
que las cosas sean como son
ninguna creía en historias de amor sencillas
ni en mujeres perfectas.
Si no es un blues harto se asemeja
sin no es una balada aun puede opositar.
Hace ya tiempo
pero sigo sin combinar los acordes
con soltura,
su guitarra electrifica melodáis
a baja tensión,
e improvisar a su lado
sigue siendo un honor.
Hace tanto tiempo
que nos conocimos de casualidad,
que tocamos juntos sin compartir escenario,
que adosábamos cafés que ahora cambiamos
por cervezas de madrugada.
Hace mucho tiempo
pero mucho, mucho tiempo
vino un hombre por el camino
tras el traía la música
que algunos llaman blues.
A Toñi
the bluesm