Describir lugares en no más de seis palabras,
redondear el rodeo con un giro a contrapie,
eludir tópicos y crear los propios,
no citar pedantemente,
no citar continuamente,
no citar ni a la más guapa ni a la más fea;
versionar alguna versión de un yo anterior intratable,
manipular un par de palabras
sin exagerar demasiado.
Nada que añadir
poco que decir
y menos que ver.
Tanto que contar
tan de diario
que parece nada.
Días fugaces
con noches entre lluviosas
y calientes.
Poco que decir
tanto que contar
mucho que vivir.
Siento lo que siento y no puedo
quiero hacer nada por evitarlo/cambiarlo.
Independientemente de cuanto y de que
no cambie nada,
pero es lo que hay
aunque tienda a callar
o a ocultarlo tras alguna broma
sin mala intención.
Balbuceos entre versos.
Eso no me lo dices a la cara.
Lo correcto y lo incorrecto puesto enfrente.
¿Disculparse? ¿Para que?
La relatividad de la hora tardía o temprana.
Atónito y/o perplejo.
Decisiones dificiles.
Tirar a la papelera tres sonetos
que no riman ni consonantemente ni constantemente,
buscar algo de comer al pobre gato hambriento,
encender la vela que no ambienta como proclama,
esperar una llamada que no se llama sola,
despeinar tu melena dirigiendo tu mirada,
escribir versos como quien recita telefonos de una guia,
beber cerveza hasta que se acabe el tiempo o la cerveza,
dejar de leer tus maldiciones hechas poema,
inventar excusas para escribirlas en la arena,
eludir las insinuaciones que tan poco gustan,
peinarse con raya al medio por una cuestion de ecuanimidad,
disponer de lo impropio como si fuese de uno mismo,
saltar la valla para jugar un partido,
No hay nada que decir
ya todo está dicho
naufragio de un instante,
redúcelo todo a un verso
para uno de tus poemas.
No hay nada que añadir
ya todo fue dicho
ocaso de un segundo,
una excusa increible
que no puedo creer.
Te echaba de menos
y cinco minutos más tarde
tras no soportar no oir tu voz
y preocupado por como te iba todo
ya me estaba arrepintiendo de mi infeliz idea
y deseando no haberte llamado
o que se yo.
Uno de tantos incontables
insomnios
de noche lluviosa y fresca
de pies frios
y ganas de escribir.
De insuficientes copas,
de demasiadas horas,
de miércoles tranquilo,
de sueños inconexos,
de poco que añadir.
Uno de tantos insomnios
que trae más palabras
que cien días áridos
a pesar de la humedad.
Luces de farola
reflejándose en el suelo mojado
y tu ausencia
tan patente como el resto de las noches.
Intentar entender
estados de ánimo
rozando el desánimo
o la tristeza
se antoja dificil
en tardes tan grises.
Lo que escribo lleva tu sombra o tu ausencia.
Y cuando te tengo
no te escribo o te escribo menos
de lo que querrias
y de lo que quisiera.
No me acostumbro a echarte
de menos
y hago elipsis con principios
sin obvios finales
casi obvios
y sentimentales.
Lo que escribo lleva tu sombra o tu ausencia
como un eco
una reminiscencia
un imposible olvido
un no querer perderte.
Me desperté con la luna en la cara
y con frio
y tu no estabas
Yo tambien pase frio
esta noche
y por mas que recorri la cama
no te encontre.
7.
Todavía recuerdo casi todo
lo que no sucedió.
El resto me lo invento.
Escribo las crónicas
de lo no sucedido.
Todo acaba siendo
cuestión de imaginación.
8.
Ojalá escribiese como escribía.
Sinceramente.
Ahora, a veces, siento que miento
más de lo que hablo
que ya es decir.
9.
Prever en que minuto
me besarás
o en que giro de la conversación
intentaras utilizar
esa mirada que he aprendido
a evitar.
Nada es nunca tan trágico ni tan dramático
como parece "antes de"
casi todos tenemos una capacidad de adaptación
asombrosa
que nos permite no morirnos
de cualquier tonto disgusto,
ni siquiera de los grandes problemas.
Todos estos días sin ti
resultan más vacíos
de lo habitual.
Echarte de menos
se queda corto
para lo que siento.
Quiero volver a estar
a tu lado.
Inda as veces voltan as verbas
nas que non acabei de crer
voltan a abofetearme co descaro
da sua reviravolta cínica.
No puedo estar a la altura
hay reencuentros sin ganas
disfrazados de rencor y despecho
que parecen
no merecer la pena.
Te defraudaré de nuevo
porque es lo que estás esperando.
Siempre hay algo más,
una vuelta de tuerca,
una posdata seguida de otra,
un adios sin despedidas,
una penúltima mirada,
un hasta otra vez
esta vez.
Leer el prospecto tras el periódico para quitar una intoxicación de tinta,
abonar el precio por incomodidad contractual,
respirar de alivio tras tanta tensión guardada en los bolsillos,
dormir a pierna suelta, soñando, sin ti, contigo,
dibujar lo que veo o lo que creo ver,
no entender ciertas reacciones ni queriendo,
maniatar la sinrazón de cara a la pared,
pagar con talones sin fondos las copas en los bares,
vaticinar el futuro previsto sin intención de acertar,
desactivar el interruptor de mi cerebro que no para de pensar en vueltas,
aplicar un % de descuento a sentimientos y otras zarandajas,
aguantar la presion de ciertos comentarios,
disponer las cartas sin barajar casi aletoriamente,
recordar tu cuerpo desnudo y caliente junto al mio.
contar en susurros mentiras verdaderas,
malgastar la paciencia a borbotones.
Dormir a trozos sigue siendo mala costumbre,
el cerebro dicta sueños repetitivos
y pausando intenciones vuelvo a retumbarme.
Dormir a pierna atada antes de que tu calor
me abandone tantas mañanas temprano
y me despierte con tu hueco helado
en la cama a mi lado.
Sueños
tan mios
que como todos los sueños
raras veces
se hacen realidad.
Sueños
que no siempre
recuerdo
o prefiero olvidar
dosis de realidad.
Sueños, sueños, sueños,
sueños son
y la vida sin sueños
nada es.
Cuando te llamo no contestas
y cuando por temor a que no me contestes
y el cabreo me pueda
no te llamo, resulta que esperabas
mi llamada hasta la madrugada.
Sin ponernos de acuerdo ni a la de tres
con demasiada mala leche
para evitar los equívocos.
En la calle donde yo vivía
había 4 o 5 bares,
eran 4, el quinto
abría y cerraba cuando cambiaba
de dueño.
(A saber: El Emporio, la Taberna Montero,
el Argentino, ... )
No sé si es bueno o es malo
este dato estadístico
pero siempre estue rodeado
de ese ruido de botellas
televisores y conversaciones partidas.
En la calle donde yo vivía
había 4 o 5 bares.
(Segunda entrega)
Otro besito
con lengua, conejito
Gracias a Beatrix Potter por la inspiración.
Sucesos que se suceden sin explicación
No quiero quererte como te quiero
¿como quieres que te quiera?
Sucesos que suceden, sucesivos.
Colecciono insomnios en los que no puedo
sacarte de mi mente,
como si soñase pero sin soñarte,
como una obsesión.
Colecciono demasiados insomnios
que se me rebelan
en noches ciegas (cegantes).
Colecciono insomnios a tu lado
en los que te miro
deseando comerte –literalmente-
mientras duermes.
Tanta vida vivida
para no poder ponerse en la piel
de otro?
Tanta vida desperdiciada
Tantas lecciones aprendidas
para enarbolar el egoísmo como bandera
o la simpatía con exceso
resbaladizo
de confianza,
capaz de enfatizar
incapaz de empalizar.
Tanta vida vivida
que yo ni quiero ni regalada
para mi.
Siempre hay una lección que aprender
y cada uno extrae la que quiere (o le conviene).
Las miradas que no miran
el gato mimoso que reclama atención
subido a la mesa, casi pisándome
mientras escribo, sin dejarme ver ni una palabra,
criticando como hace a veces
versos y cualquier inspiración que no tenga que ver
con él, empujándome la mano con su cabeza,
jugando a comerse el bolígrafo.
Obviamente esto no iba de gatos, pero no
hay ninguna otra opción sobre la que escribir
esta tarde tan tarde, casi noche.
Por que hay poemas que surgen cuando menos te lo esperas
y otros que no salen ni a la de seis.
Apuntes improvisados que tomar
que podrían pasar sin gloria
y sin pena alguna.
Por que hay poemas que esperan un taxi en la esquina
empapandose con la lluvia densa y fria
que sólo encaja un resfriado
en vez de una mala rima.
Por que hay algunos dias que salen peor de lo esperado,
peor de lo improvisdo sin contar con nadie.
Por que hay dias sin ti
que resultan perpetuos
estúpida condena.
Escribo mejor
-será que recupero la poesía
que parecía perdida
la mala leche de reojo,
la lascivia a flor de sonrisa-
con dos o tres copas de vino
calentándome el estómago
y la inspiración.
1.
Cuanta tontería escuchada
al azar
sin querer
queriendo ensordecer.
2.
La inspiración nunca tiene la frecuencia
que uno quisiera,
es como una amante caprichosa,
vaga,
inoportuna,
exigente,
maldita seas
pero no me abandones nunca.
3.
No quiero recordar ciertos poemas
ni los sentimientos que me llevaron a ellos
ni la hora a la que fueron escritos.
4.
Los agradecimientos adeudados
que nunca sé donde colocar
o si se habrá hecho tarde
para ciertas valideces.
(libro de intenciones #2)
VII.
Acaso intento de intención
con mala intención
vertiendo el veneno de tus palabras
jugando a ser una inocente
victima sin vestir de un tipo sin maldad
VIII.
Pasadas de rosca, sin más vuelta de tuerca
ni giro de guión,
sin más opción que suceder
o sucederse
reiterativas,
impropias e indecentes.
Intenciones atadas a las patas de la cama,
revueltas entre sabanas
sucias
de semen y pelos,
IX.
Intente separarme de ti
pero de nada valen las intenciones
que no son muy ciertas
que son tan humo como un cigarrillo
esfumándose en tu boca.
Simplificando
Todo va rodado
las charlas estemos o no de acuerdo.
Me bailas en la cocina cualquier música.
Todavía somos el mismo equipo.
Los desacuerdos complican lo sencillo
por tan sólo un rato.
Hagámoslo sencillo
es como mejor va.
hay insultos que se quedan cortos de tan sutiles que son,
hay sones que son canción sin ritmo ni corazón,
hay otros corazones doloridos de herida que nunca tanto sufieron,
hay sufrimientos demasiado propios para irlos contando,
hay cuentas cuyo balanace no otroaga más que un saldo difuso,
hay difusiones de ciertos rumoraes que de tan innecesarios molestan,
hay necesidades ni tan necesarias, ni tan ansiosas, ni tan propias,
hay ansias que no se apagan ni con toneladas de deseos cumplidos,
hay toneladas que pesan menos que una de plumas,
hay plumas inspiradas que son buena compañía en cualquier borrachera,
hay compañías que aturden, agobian, atosigan y otras que van de risa en sonrisa,
hay toses enfermizas que son aviso de un mal mayor,
hay mayores a los que no se le escucha creyendo que ya chochean,
(variacion A)
hay chochitos para comérselos a dos carrillos hasta saciar,
hay comidas de tarro que sólo valen para levantar dolor de cabeza,
hay dolores de cabeza que ni valen como excusa de un mal polvo,
hay maldades demasiado torpes para llegar a ser villanías,
hay torpezas reiteradas que acaban conformando caracter,
hay conformidades que ya das por supuestas en ciertas ocasiones,
(variacion B)
hay chochitos para comérselos a dos carrillos hasta saciar,
hay insaciables ganas de ti que acosan las noches pasadas las doce,
hay doce uvas sin hueso que son costumbre igual de vacias,
hay mala uva incontenible que surge algunos dias con nuevos brios,
hay novedades que ni tanto ni tan viejo, difícil de definir,
hay tantas dificultades que son abismos insalvables en ciertas ocasiones,
hay ocasiones que sin ser idoneas son lo mas adecuadas posibles...
Sen dubida ningunha hai química
entre no-los dous
como sempre foi.
Esfumarme sin dejar ni huella ni tan siquiera los zapatos.
Esfumarme sin dejar ni pistas ni el aroma de una ausencia
La necesidad de una huida
algunas tardes en que el hartazgo
me inunda.
Fumo solo
cuando bebo un café
que me pide un cigarrillo
cuando la sobremesa
solicita algo de humo
para nublar las ideas
cuando la cuarta copa
o la quinta cerveza
llama a la ceniza.
Escribir con prisas cuanto pasa por mi cabeza,
juzgar con doble rasero a propios y extraños,
desplegar el encanto que no se tiene en abundancia,
beber de un trago el café antes de salir por pies,
intentar entender las razones de la desconfianza,
malvivir de bar en bar tuteando a los camareros,
a garrar por los cuernos al cornudo toreado,
escoger la opción más ventajosa para uno mismo,
aconsejar menos de lo debido aunque lo pidan reiteradamente,
descubrir lo curioso sin ningun valor,
entretejer las mentiras y verdades hasta confundirlas,
traducir mis pensamientos a tus ojos,
beber cerveza hasta vomitarlo todo,
encontrarse con la casualidad que suena a broma,
continuar alguno de los previos poemas como si tanto valiesen.
A la tercera va la perdida
y con poco que añadir
y un tanto más que perder
No me callo ni bajo el agua
y nemos si me irrito
y menos si me cabreo
A la tercera a ver si cuadra
todo como debe o haber
sido de no ser asi
No me callo ni bajo el agua
y menos cuando escribo
y menos cuando debo.
Cada vez que veo la pelota rosa
abandonada
en la esquina de la cocina
recuerdo a la gatita moteada
que jugaba con ella
mientras yo la pateaba
-a la pelota-
contra la pared.
Inquieta,
curiosa,
rita,
moteadita, gata maldita,
en el paraiso gatuno
descanse en paz.
Hay quemaduras que no sanan con ningún bálsamo,
hay tiempo para todo lo que imposta si se quiere,
hay importancias que carecen de fundamento
hay carencias de ti que se agarran del cuello,
hay cuellos que ahorcar a besos con lengua,
hay lenguas de serpiente que estarían mejor arrancadas,
hay arranques que cuestan por vagancia o enfriamiento,
hay frios inesperados en pleno verano pujante,
hay pujas que otorgan la victoria en subastas interesadas,
hay victorias que añaden un agrio sentimiento de culpa,
hay culpas asumibles que no precisan culpables,
hay precisiones que no son precisamente precisas, ni preciosas,
hay chicas preciosas que parece que fueran a romper,
hay fueras de este juego sin reglas tramposas,
hay reglas ausentes que asustan, atemorizan y acojonan,
hay ausencias que llevar cyesta arriba y/o ansiosamente,
hay costes tan bajos que son casi imperceptibles,
hay bajitos de gran corazón y mala leche,
hay corazones etenamente rotos, doloridos e irrecuperables,
hay rupturas casi pacificas que el tiempo cicatriza sin feas heridas,
hay cicatrices que mostrar orgulloso y otras que ocultar avergonzado,
hay verguenzas insuperables que asaltar sin duda alguna,
hay asaltos que mejor hubieran sido emboscada a traición,
hay traiciones que se ven venir y no por eso se pueden sortear,
hay sorteos con tan pocas probabilidades afavor que ni compensan,
hay favores que se acaban cobrando tna caros que tampoco,
hay acabados que no son finales, anodizados, anonadados, inesperados,
hay inesperanzas que se cumplen antes que muchos sueños,
hay cumplidos que resuenan como insultos que restallan sin látigo,
Esta ronda la pago yo
venga no me hagais el feo
Esta ronda la pagas tú
que todavia queda sed que aplacar
Esta ronda la paga él
y asi acaban siempre estas cosas
Y que nadie cometa el error
de pagar la cuerta
que caen dos más.
Múltiplos de tres.
Cuando el egoismo no es tan mala opción
y la suma de tu egoismo y mi egoismo
no resulta tan egoista como pudiera parecer
ni tan dificil de entender(nos), a pesar de tanto.
Cara amable y cruz detestable
de una moneda similar
girando en el aire.
Lugares alternos
dificiles de cambiar.
En la barra del bar, atando refranes
entre copas vacías,
la ley de la calle
blandiendo injusticias como justicias,
sin tolerar más segundas oportunidades
que las que surgen de ninguna parte.
Esperar lo inesperado y también lo esperable
porque nunca se sabe
lo que puede pasar.
Lo mismo que la última vez
o algo similar
aunque las fuerzas centrífugas
descolocan tópicos.
Esperar lo inesperado y también lo esperable
y no sorprenderse si luego
nada de eso sucede.
Lo nuevo no es tan nuevo
y lo viejo tan sabido
no se da por aprendido
casi nunca.
Confianza que ciega
confianza ciega
confianza dubitativa
no es bueno saberlo todo
tampoco ignorar demasiado
Desvirtuada imagen
en el espejo concavo
de la mente impropia
confianza ciega
Confianza en uno mismo
que no ayuda
demasiado
Ahora que la luna se ha cobrado su peaje
ahora que el tiempo duda entre azul y amarillo
ahora que aquella balada de cuando cumplí los dieciséis
suena tan banal, tan edulcorada.
Ahora que me he vuelto más viejo
y lo que me queda,
ahora que no me enamoro con tanta insistencia
o si,
ahora que el perfil arroja una papada
que me hace parecerme a mi padre,
ahora que vuelve la lluvia
a ocupar este otoño,
ahora quisiera que fuera antes
sólo algunos días
en que la lluvia me devuelve la melancolía
de la infancia perdida que no se vuelve
a recuperar
ni falta que hace.
Tomar la cerveza en 3 sorbos,
eludir los consejos tópicos,
notar la octava desentonada,
descubrir la mentira en medio de todo,
amedentrar con una mirada,
maullar de hambre a la luna,
resolver puzzles sin pensar demasiado,
aspirar a tanto que resulta tampoco,
desesperar ante la falta de mañana por la mañana,
mirar por encima del hombro de reojo.
Atropellada por curiosa
Por no parar quieta
Por cruzar la carretera sin mirar
Moteadita... gata maldita
descanse en paz.
Fue raro y familiar escucharte
después de tantos años.
Seis frases, la alegría contenida,
la promesa de vernos pronto
roto ya el hielo
para ponernos al día.
Sin reproches,
con tanto de que hablar,
a ver como van saliendo
las cosas.
Simplificar las cosas que se complican solas,
matar las ganas de desdecir lo dicho,
acusar de lo mismo de lo que eres culpable,
beber una ultima copa antes de amanecer,
forzar la rima en asonante dispar,
limpiar con mi lengua el sudor de tu piel,
añadir un último verso en el ultimo instante,
predecir lo por suceder sin ser adivino,
apenarse por asuntos ajenos que fueron asi,
replegar los planes en aras de la realidad.
No concederé gracia alguna que no pidieres.
Entonces. Sólo entonces. Podría ser que entonces todo adquiriera sentido de nuevo. Sentido del humor al menos.
Tienes la oportunidad que siempre quisiste. Para desaprovecharla o para lo que quieras. En el momento más inesperado e incluso inoportuno; así son las oportunidades.
Sin segundas intenciones, será porque va cargada con sextas intenciones.
Hay decisiones que cuesta tomar. Y otras que una vez tomadas sabes que te arrepentirás de haber tomado. Y no suele resultar sencillo diferenciarlas.
Con sinceridad
cara a cara
mirándonos a los ojos
con dureza
con sencillez
tal cual
con franqueza,
con complicidad,
sonrisa a sonrisa
con simplicidad,así.
No podía ser de otro modo
Ojalá pudiera guardar tus risas a carcajadas,
tus sonrisas, en un tarro
para devolvértelas en los malos momentos
y enjugar tus lágrimas con ellas.
Imposibles con los que soñar para los peores ratos
para los días oscuros en que una posibilidad
puede marcar la diferencia.
Si supiera como pedirte perdón
aunque no tenga ninguna gana de hacerlo.
Pedir perdón es una inutilidad
si no hay arrepentimiento.
Me arrepiento pero no quiero
que me perdones
hay perdones que no estoy seguro de querer.
Atribuir (se) el merito prestado,
denodar a dar de más de lo debido,
malcriar con golosinas a los niños,
desgastar hasta el último céntimo,
arruinar la colada por un desteñido,
asimilar como propios los improperios,
disparar insultos como balas de plata,
anteponer el vicio a tu virtud,
estremecer de frío/escalofrío helado sin vainilla,
regar las flores con agua mineral sin rocas
subvencionar la tontería con memeces,
convertir en oro un día de mierda,
elegir seguirte por propia decisión,
rebatirse por honor hasta primera sangre,
estropear con una frase cualquier momento,
croar las ranas haciendo coros a este silencio,
lloriquear para obtener reconocimiento fútil,
condimentar los días con tus besos,
llorar de alegría la tonta tristeza merecida.
Los peores tiempos
en los que tú dudas de mi
en los que yo dudo de ti
como un par de imbéciles
dando tumbos
complicando lo sencillo.
Los buenos tiempos
en que una sonrisa
por fin borra los rastros
de los sucedido
y todo vuelve a empezar
de cero
con la confianza que se daba por perdida
pero ni tan pronto
ni tan malos
a pesar de no ser tan buena gente.
Veo cine subtitulado porque no hay nada mejor que ver.
Busco en el horizonte posibilidades de un regreso.
Destruyo los tópicos propios habituales pero no consigo construir algunos nuevos.
El hambre acumulada desde ayer me corroe el estómago.
Busco palabras que enganchar a estos silencios.
Allí mismo, era tan buen lugar como cualquier otro, una recia mesa de madera oscura y sus blancas nalgas que ya habían perdido la marca del bikini del pasado verano. Me excité. Joder si me excité, me excité tanto que me la follé allí mismo.
Era sencillo verlo venir
si no cimentas que esperas,
no diré "ya te decía yo"
porque de poco vale
a toro pasado.
Ya sabías tú
aunque te empeñaras en cerrar
los ojos
que las prisas no son buenas
y que hay errores
que sólo llevan a precipitados
finales
que ni tan inesperados
como siempre digo.
Los posibles últimos estertores
de sentimientos
que ni tanto fueron
y tan dificiles de medir.
A modo de moraleja
y colofón:
Con mesura
aunque se te ponga dura.
A veces vuelven canciones
de hace años a sonar
en los altavoces de algún bar
o en la radio a traición.
Sutil dosis de melancolía
andanadas de recuerdos...
A veces algunas canciones
que se resisten a ser olvidadas
imponen viejos recuerdos
o viejas voces a duo a capella.
Maldiciones que toman forma
de una sombra pasajera...

Era una chica dura, sólo pensaba en si misma
aunque luego se le derretía el corazón
al oir los maullidos de un par de gatos
abandonados
a los que por supuesto les dió un pedazo de hogar
en su finca
dentro del mismo bloque de cemento
a modo de apartamento
donde los encontró.
Detesto
las mentiras que justifican actitudes
injustificables;
la ley del dinero, es más caro luego es mejor;
detesto las ideas impropias
adueñadas con convencimiento
sin causa.
Detesto
las prisas que no llevan a parte alguna
y la lentitud sin razón;
las mujeres insoportables en su soberbia
y las tan simples que aburren.
detesto las miradas de lado
y las de reojo que más falsas
que un gato cabrón,
prefiero tener bien lejos.
Detesto
ciertas detestables manías
que no se vuelven sobre si
pero se atraen y repelen como imanes
desimantados a ratos.
Maniobra loco Iván.
Me desperté
con el corazón palpitando
entre tus piernas
y la certeza de haberte soñado
con menos ropa todavía
de la que llevabas puesta al mirarte (o verte).
Me desperté con
la mala leche pegada a las pestañas
y el hambre atrasada
de no haberte cenado.
Me desperté contigo
y con tantas ganas de ti.
Intento encontrar la manera de olvidar
la última conversación
intento apostar al numero correcto
pero nunca es así.
Lastima que el noctambulismo tenga efectos secundarios
pena que el amor solo dure cuatro años
La redención es imposible por mas que jures
si no eres tan sincera como pretendes
Intento encontrar sentido al oleaje que nada cuenta
que tanto importa,
pretendo sin pretensiones
y sólo a veces tengo claras mis intenciones.
Sol que impone su ritmo tranquilo a todas las vidas que calienta,
el estress alejado de estos días,
la clara de limón de media tarde,
el vermouth largo de media mañana,
las copas en inglés,
la misma gente en los mismos bares de la ciudad
con apariencia de pueblo un tanto grande, o ni eso.
Al sur, más al sur, un restaurante casi colgado sobre el mar,
en un paraje imposible,
más allá de hoteles;
al norte las asombrosas dunas por las que conducir como saeta,
los rincones que me han quedado en el tintero.
libertar bajo palabra sentimientos testados dermatologicamente,
frustar este nuevo intento de volver a ti,
acreditar de memoria mi desmemoria,
(memorizar mi desmemoria sin saber bien como),
comer con los ojos tanto escote,
releer tus diálogos en mis recuerdos,
saborear la cerveza y su dosis de amargura,
retrasar el cruce para evitar atascos de hora punta,
distraer de lo importante tu boca...
estrellar las ganas contra tu apatía o tu sueño redundante,
escarchar la copa para helar las palabras,
disfrutar de quintas oportunidades que no valen tampoco para nada,
escuchar silencios cortantes y helados y demasiado extensos,
discernir lo banal de lo importante,
hacer planes a corto plazo desde luego, junto a ti...
No se me pasó por la cabeza
aburrirme ni a tu lado
ni contigo.
Conozco el modo de que dejes
de pensar
No te dejaré pensar chorradas
ni un minuto,
no vaya a ser que no tengas freno.
Puede que a veces me falten
las palabras
para definir ciertos sentimientos,
pero aburrimiento no es una de ellas,
pero aburrirse no es una opción.
Me resulta dificil escribir banalidades
cuando rondan por mi cabeza ideas repetitivas,
dudas estúpidas y alguna que otra
sinrazón.
Me resulta dificil que lo sencillo
se complique tanto por una suma de factores
que no siempre escapan
a nuestro control.
Me resulta dificil entender ciertas lógicas
tan tuyas que no siempre
te aplicas en efecto espejo
en el que apoyas sentimientos.
Me resulta dificil vomitar la sensación
que se arraiga en mi estómago
de una nueva vuelta de tuerca
a tiempo pasado.
Hasta lo sencillo se complica
en un momento inesperado
o no tanto.
(infinitivación)
Destacar con extrañeza las carencias,
evitar las espiraciones humorosas durante las comidas,
ahuyentar turbias nieblas con la vista fija,
conducir con la certeza de no saberse perdido,
abusar de tus besos hasta dormir tu lengua,
priorizar a mi manera indecente y descarada,
estropear los recuerdos al recordarlos tanto,
gratinar entre tus piernas deseos repentinos,
exhibir orgulloso esa torpeza,
balbucear un poema falto de rima o inspiración,
perder tiempo vacíos por los agujeros de los bolsillos,
automatizar ratos de cama como si funcionara así,
disponer de recursos prestados a falta de improvisación,
aducir irresponsabilidad para salvar el cuello de jirafa,
vestir camisa blanca fácilmente combinable,
charlar agobiantes y similares banalidades retiradas,
desliar verdades entre mentiras, mentiras entre verdades.
Contar hasta el detalle lo sucedido,
asumir culpas que no precisan culpables,
beber cerveza tras cerveza hasta que brille tu sonrisa,
sudar la gota gruesa este verano que asoma,
derramar mi semen en tus pechos,
disentir de la opinión generalizada e incorrecta, por supuesto,
eclipsar tu mirada los últimos pensamientos,
encontrar el punto de ruptura de la voluntad,
escuchar en una bar conversaciones que no quiero oír,
salvar con un mal verso este poema,
anonadar con la verdad la mojigatería,
tomar el sol en paños mayores de edad.
Saber cuando una historia acaba,
no alargarla con torpes excusas,
no inmiscuirse sin ningún derecho,
no montar escenas de drama barato,
no hacer tontas promesas de matrimonio,
no perder el orgullo ante ninguna ella,
no prometer cambios imposibles,
no autoculparse como método de salvación,
no hay ninguna manera
sólo darse cuenta a tiempo
para salvar los muebles
para limitar los daños
para acabar sin más dilación
cortando por lo sano.
Dormitar las tardes mezcladas con las mañanas de mañana,
corromper con susurros tu lasciva inocencia,
escuchar sin vomitar opiniones de tanto experto,
retrasar lo inevitable de poco vale,
apretar los dientes para que no huyan las ganas,
mezclar siempre y nunca es una mentira, a cierta ciencia,
nadar y guardar la ropa es difícil en este temporal
de frío, viento y lluvia,
resistir el sueño a base de cafeína y ganas de no dormir,
simplificar y generalizar andan cerca de equivocarse
si no se hila fino,
escapar de oportunidades que nunca deseaste,
perder la fe en amigos que jamás lo fueron,
dormir bien ayuda a tranquilizar ansias y relativizar,
contar hasta diez y volver a empezar.
Apaga la luz al salir,
deja abierta la puerta del baño,
intento no soñar despierto,
maldiciones sin ningún efecto,
no quiero ir y tampoco volver.
Que te costaba lavar la loza,
besos que saben a reproche,
revolcones entre risas y caricias...
Desgastando excusas
eludiendo cafés
agobiando toses
cantando tangos
esperando sucesos
disimulando erecciones
intuyendo humores
apostando intenciones
aglutinando ideas
atropellando opciones